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Una carta famosa que pudo haber recibido Pablo

Este es el texto de una carta que pudo haber recibido el apóstol Pablo de haber solicitado la posición de misionero ante alguna de las juntas modernas de misiones de hoy:

Rev. Saulo (Apóstol) Pablo
Misionero Independiente
Corinto, Grecia

Estimado señor Pablo:

Recientemente recibimos su solicitud para servir bajo nuestra junta.  Es nuestra política ser francos y de mente tan abierta como sea posible con todos los solicitantes.  Hemos hecho un escrutinio exhaustivo de su caso.  Para serle sinceros, estamos sorprendidos que haya podido “pasar” como misionero auténtico.  Nos hemos enterado de que padece de un severo problema en la vista.  Esto ciertamente es un obstáculo insuperable para un ministerio efectivo, ya que  requerimos una visión 20-20.

¿Cree usted que es correcto que un misionero dedique parte de su tiempo a realizar un trabajo secular?  Nos hemos enterado que fabrica tiendas.  En una carta a la Iglesia en Filipos usted admitió que ellos eran la única iglesia que le ayudaba económicamente.  Y nosotros nos preguntamos: ¿Por qué?

¿Es cierto que tiene un prontuario - un récord carcelario?  Ciertos hermanos nos han contado que estuvo dos años en Cesarea y fue hecho prisionero en Roma.  Fueron tantos los problemas que tuvo con los comerciantes en Efeso, que ellos se refieren a usted como el hombre “que trastorna el mundo entero”. ¡El sensacionalismo no tiene cabida en las misiones!  También deploramos el espeluznante episodio sobre el muro de Damasco.  Nos sentimos asombrados por su falta obvia de comportamiento conciliatorio.  Los hombres diplomáticos no son apedreados y arrastrados fuera de los muros de la ciudad, o asaltados por una turba enfurecida. ¿No ha considerado alguna vez que las palabras amables podrían hacerle ganar más amigos?  Le adjuntamos una copia del libro de Dalius Carnagus, Cómo ganar a judíos e influir a los griegos.

En una de sus cartas usted se refiere a sí mismo como “Pablo ya anciano”.  Nuestra nueva política misionera no anticipa una sobreabundancia de destinatarios ancianos.  También entendemos que usted es muy dado a las fantasías y sueños.  En Troas dice que vio “un varón macedonio” y asegura que en otra ocasión “fue arrebatado al tercer cielo” e incluso “que el Señor estuvo a [su] lado”.  Reconocemos que en la labor del evangelismo mundial se necesitan mentes más prácticas y realistas.

Usted le ha escrito muchas cartas a las iglesias en donde fuera pastor en el pasado.  En una de ellas acusó a un miembro de vivir con “la mujer de su padre”, agregando además que “el tal fuera entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que su espíritu fuera salvo en el día del Señor Jesús”.   Con esto no sólo hizo que toda la iglesia se sintiera mal y que el pobre hombre fuera expulsado, sino que además se tomó una autoridad que no sabemos de donde la sacó, para entregarlo a Satanás.  Y le preguntamos: ¿Cuál fue la junta de iglesias que le dio tal poder?

Su ministerio ha sido demasiado pendenciero e inestable para tener éxito.  Primero fue en  Asia Menor, luego en Macedonia, después Grecia, Italia y ahora está hablando como si pretendiera cazar un ganso silvestre en España.  La concentración del poder es más importante que la disipación - que el poder regado por aquí y por allá. ¡Usted no podrá el ganar el mundo entero sólo!  Es únicamente una persona, un pequeño Pablo.  En un sermón reciente dijo que Dios le prohibía gloríarse excepto “en la cruz de Cristo”.  Nosotros creemos que debemos gloriarnos también en nuestra herencia, nuestro programa denominacional, en la forma cómo tratamos de unificar a todo el pueblo cristiano, en la forma cómo presentamos un Evangelio de amor que no excluya a nadie y que no sea ofensivo, en nuestro presupuesto unificado y muchas cosas más.

Sus sermones son demasiado largos para el tiempo disponible.  En un lugar habló hasta la media noche y un joven estaba tan dormido que cayó por la ventana y se rompió el cuello.  Nadie es salvo después de 20 minutos: “¡Predique 30 minutos a lo sumo, póngase de pie, despídase y cállese!”.   Ese es nuestro consejo.

El doctor Lucas nos ha informado que usted es un hombre delgado, calvo, que está enfermo con frecuencia y que siempre está tan preocupado por las iglesias que duerme mal y poco.  Contó también que se pone a caminar alrededor de la casa, orando hasta la media noche.  Nuestro ideal para todos los solicitantes es una mente sana en un cuerpo robusto. ¡Una buena noche de sueño le ayudara a levantarse con nueva energía y deseos de trabajar!

Recientemente le escribió a Timoteo diciéndole que había “peleado la buena batalla”.  Pelear no es una buena recomendación para un misionero.  No pelear es una buena batalla.  Jesús vino, no a traer espada, sino paz.  Usted alardea diciendo, “Si como hombre batallé en Efeso contra fieras...”  Y le preguntamos: ¿A qué está refiriéndose?

Me duele mucho decirle esto, hermano Pablo, pero en los 25 años de mi experiencia, nunca había conocido a un hombre tan opuesto a todos los requerimientos de nuestra junta de Misiones Foráneas.  Si lo aceptamos tendríamos que violar todo el reglamento de la práctica misionera moderna.

Sinceramente
Reverendo Flavio Cabeza Hueca,
Secretario de la Junta de Misiones Foráneas

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