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Boletin dominical - 28/07/13

El objetivo es desarrollar una nueva forma de detectar y tratar tumores cancerosos con mínimos efectos secundarios. También están creando un modelo computarizado del metabolismo de las células cancerígenas que permite pronosticar qué medicamentos podrían destruir las células cancerosas en forma eficaz.

Los científicos trabajan sin pausa para desarrollar tratamientos que se limiten a destruir las células cancerígenas y así evitar daños en las células sanas de nuestro organismo.

El profesor Eitán Rupín, de la Escuela de Ciencias de la Computación y de la Facultad de Medicina logró dar un paso en esa dirección. Este equipo de investigadores logró crear un primer modelo computarizado del metabolismo de las células cancerígenas a nivel del genoma.
Gracias a este desarrollo, resulta posible predecir qué medicamentos están en condiciones de comprometer seriamente el metabolismo de estas células malignas. Los resultados de esta investigación fueron publicados en la reconocida revista especializada Nature.

El profesor Rupín explica que, cuando se logran bloquear los patrones que caracterizan el actuar de las células cancerígenas, en principio resulta posible eliminarlas en forma específica y selectiva. Se pudo demostrar la eficacia de este método con la ayuda de computadoras así como en cultivos de laboratorio en los que había células de cáncer de riñón. Así, esta investigación ofrece un nuevo enfoque de base que resulta prometedor en lo concerniente a futuros tratamientos contra toda forma de cáncer.

Se sabe que el máximo objetivo de toda investigación en el área de la oncología apunta a desarrollar tratamientos con la capacidad de destruir células cancerígenas en forma selectiva sin afectar a las células sanas del organismo. También se sabe que muchos de los medicamentos contra el cáncer, dado que también afectan a las otras células que se dividen con normalidad, producen efectos secundarios como la caída del cabello.
El modelo computarizado desarrollado por los investigadores reproduce las miles de respuestas metabólicas que caracterizan a las células cancerígenas. Al comparar este modelo con el modelo que presentan las células sanas de nuestro organismo, los investigadores lograron identificar las diferencias entre estos dos tipos de células. Esta observación les permitió detectar proteínas meta para desarrollar medicamentos con el potencial de influir directamente en las características particulares que se manifiestan en el metabolismo de las células cancerígenas.
A pesar de que esta investigación, de reciente publicación, se centra en un tipo determinado de cáncer de riñón, se cree que en el futuro se podrá emplear este enfoque para crear modelos que se adapten a otros tipos de cáncer. “Este es el gran desafío que se nos plantea” afirma el doctor Rupín. “Seguiremos creando modelos que se ajusten a otros tipos de cáncer y trataremos de desarrollar medicamentos selectivos para lograr vencerlos”.

El enfoque interdisciplinario de los investigadores requiere la integración de los pronósticos del modelo computarizado y los hallazgos en experimentos clínicos y de laboratorio; esto podría acelerar el desarrollo de medicamentos selectivos y más eficaces en la lucha contra el cáncer.
Mucho se ha escrito y mucho se habla sobre la cuestión cáncer. Con frecuencia escucho a quienes afirman diciendo que el antídoto para este mal ya se ha descubierto hace muchos años, pero, dicen que la industria de fármacos prefiere mantener en secreto para no perder grandes sumas de dinero. No debemos olvidar que en todo tratamiento de esta clase, están involucradas las Compañías de Seguros, los hospitales, los médicos y mucho más.

Afortunadamente existen también aquellos que no se dan por vencidos y prefieren aconsejar a sus pacientes a que no se apresuren a ingerir cualquiera de los tantos fármacos muy afamados, inclusive se dan casos donde procuran “curar” el cáncer donde éste no existe.
Como cristianos debemos recordar lo siguiente:

1. Si algo nos pasa con nuestra salud, no olvidemos que el cuerpo donde habitamos es nuestro y por lo tanto nadie jamás podrá cuidarlo mejor que nosotros mismos.
2. Escuchemos a otros que han logrado salir de este cuadro cuando ya no parecía haber la más remota esperanza de mejoría.
3. Además de escuchar, aprendamos a leer cuanto podamos sobre la mejor terapia en tales casos.
4. Procura compartir tu preocupación y cierto temor, con hermanos de confianza solicitando su apoyo en oración.
5. Tenga especial cuidado con aquellos que rápidamente llevan cualquier manifestación en el cuerpo como si se tratara ya, incluso de metástasis.
6. Si desea hacerse un examen a fondo, no vaya a cualquier médico sin experiencia. Acuda a alguien preferentemente especialista en este campo. Un detalle muy importante es tratar de obtener una segunda opinión. Un médico puede tener las mejores intenciones y bien puede pensar haber hallado el problema, pero no es extraño que al mismo tiempo no dé al blanco.
7. Desde luego que la alimentación debe tenerse en cuenta, ya que las precauciones en este sentido nunca serán exageradas.
8. Si alguien le dice haberse curado por medio de recursos naturales, haga la prueba usted también.

Pastor, J. A. Holowaty

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