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Israel y las nuevas tecnologías

Si hacemos una breve encuesta estadística sobre el pasado, advertimos que los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob, durante el siglo XX, y ya en este siglo XXI, han desenvainado un formidable arsenal de armas secretas en forma muy superior a cualquier otra nación contemporánea en el mundo.

Brevemente nos proponemos examinar este desarrollo único, pero antes citaremos este texto de la Palabra de Dios que porta prueba del extraordinario talento e ingenio de la nación de Israel.  Dice Deuteronomio 29:29: “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley”.

Este texto vital de testimonio, esboza los límites y propósitos de la revelación de Dios.  Evidentemente hay algunas cosas que el Todopoderoso ha decidido mantener en secreto por lo menos hasta que llegue el momento apropiado.  Por otra parte, están esas otras, que Él decidió revelarle a determinadas personas, especialmente a esos a quienes ha escogido de acuerdo con su soberanía.

A lo largo de la historia humana han surgido civilizaciones, han prosperado y finalmente han desaparecido.  Este modelo podemos verlo en imperios antiguos como el de Babilonia, Grecia, Roma y Egipto.  Sin embargo, hay una nación en la tierra que no ha seguido este patrón: la nación de Israel.  Cualquier historiador podrá decirle que las tres mayores influencias en la cultura del mundo han provenido de los romanos, griegos y judíos.  No obstante, los griegos y los romanos originales se perdieron en la historia, mientras que sólo los judíos pueden trazar su linaje ininterrumpido por cuatro mil años desde Abraham.  Sólo el pueblo de Israel habla hoy su antigua lengua “muerta”.

Ninguna otra nación puede igualar la gloriosa y agitada historia de los judíos.  Han sobrevivido a situaciones que parecían imposibles.  Las naciones los han perseguido, las guerras los han devastado y el holocausto redujo su número en forma considerable.  Fueron cortados de su territorio y permanecieron esparcidos en más de cien países diferentes por cerca de dos mil años.  A pesar de todo, conservaron su identidad, se mantuvieron como un pueblo aparte y finalmente pudieron izar una vez más el estandarte de David sobre los muros de la antigua Jerusalén.

Esta diminuta nación, para junio de 2009 contaba con una población estimada de 7.411.000 habitantes.  El área de su territorio es de sólo 21.946 kilómetros cuadrados.  En comparación, Paraguay, con 406.752 kilómetros cuadrados, es 18 y medio veces más extenso que Israel.  Pese a todo, con esa pequeña porción de territorio, los judíos representan un reto para las veintiún naciones árabes que le rodean, las que ocupan un territorio quinientas veces más extenso que el suyo.

La industria en Israel

El 14 de mayo de 1948 se proclamó la refundación del estado de Israel.  Menos de veinticuatro horas después, su territorio fue invadido por los ejércitos de cinco países árabes, obligando a los israelitas a defender la soberanía que habían recuperado en su patria ancestral.  En 1948, la población de Israel era de aproximadamente 600.000 habitantes, mientras que miles de judíos europeos (supervivientes del holocausto nazi) y judíos de los países árabes del Medio Oriente y el norte de África, esperaban poder inmigrar.  Dada la lucha interna por la supervivencia y la urgencia por suplir las necesidades más básicas de una población que se había triplicado en una década, era difícil imaginar que la economía o la tecnología de Israel avanzarían de manera significativa.

Sin embargo, sesenta y un años después de su refundación, Israel se ha convertido en una potencia económica y tecnológica.  A pesar de que su tamaño es similar al territorio que ocupa el estado de New Jersey, en Estados Unidos, Israel ocupa el vigésimo lugar entre los países del mundo con relación a su producción nacional bruta per cápita.  Un estudio publicado recientemente por las Naciones Unidas, clasifica a Israel en el lugar 23 en cuanto al nivel de vida, sobre la base de los ingresos per cápita, expectativa de vida y nivel educativo.

Gran parte de su progreso se debe a las innovadoras habilidades en las ciencias aplicadas y la tecnología.  En vista que es un país de escasos recursos naturales, desde el principio se puso un especial énfasis en la necesidad de una educación avanzada y en las investigaciones científicas. De hecho, la combinación de las infraestructuras educacionales y científicas con los problemas más apremiantes del país, produjo una síntesis creativa que puso en movimiento su desarrollo. Dos ejemplos de esta síntesis son la infraestructura militar de Israel y su agricultura, ambas críticas para la supervivencia del país. Ante la amenaza de los bien equipados ejércitos árabes, y enfrentando dificultades para obtener armamentos del exterior, el liderazgo israelí decidió hacer lo posible para fabricar sus propias armas.

En 1951, el gobierno inauguró las Industrias Aeronáuticas de Israel y el Departamento de Ingeniería Aeronáutica.  Las innovaciones agrícolas, orientadas hacia la producción de alimentos para una población en rápido crecimiento, incluyeron la desecación de pantanos, la desalinación del agua de mar, la irrigación por goteo, los equipos agromecánicos, y más recientemente, la utilización de genética botánica para producir cosechas más abundantes y resistentes a las plagas.

Hoy en día, el país goza de una pujante industria de alta tecnología que rivaliza con los países más desarrollados del mundo.  La inversión extranjera en las industrias israelíes de alta tecnología aumentó de 240 millones en 1995 a 850 millones de dólares en el año 2005.  Se estima que las mil ochocientas compañías de alta tecnología del país generaron unos 9.000 millones de dólares anuales en exportaciones en 2006, casi el doble de la cifra registrada en 1990.

El sector industrial en Israel hoy en día, es dinámico y ampliamente diversificado.  Evolucionó de talleres establecidos a fines del siglo XIX, para la manufactura de implementos agrícolas y el procesamiento de los productos agropecuarios.  La industria local recibió su incentivo durante la II Guerra Mundial entre 1939 a 1945, cuando las fuerzas aliadas en la región requirieron de diversos artículos, especialmente de ropa y mercaderías.  Sin embargo, la industria moderna alcanzó un significativo nivel de desarrollo recién a comienzos de la década de 1960.

En vista de la alta calidad de la fuerza laboral del país y de la carencia de materias primas, la industria se ha concentrado en la fabricación de productos con un alto valor agregado, que se basan en la creatividad científica y en la innovación tecnológica de Israel.  Hasta la década de 1970, los sectores industriales tradicionales, como el procesamiento de alimentos, textiles y modas, muebles, fertilizantes, pesticidas, fármacos, y productos químicos de goma, de plástico y de metal constituían la mayor parte de la producción industrial del país.  Sin embargo, para la década de 1990, la tasa de crecimiento de la producción industrial de Israel, fue la segunda entre las economías desarrolladas, después de Corea.

Durante las últimas dos décadas, se han hecho avances a nivel internacional en los campos de la electrónica médica, la agrotecnología, las telecomunicaciones, los productos químicos de calidad, computación, tallado y pulido de diamantes.  En el año 2005 la industria manufacturera empleaba 413.000 personas, casi todas con educación superior constituyendo una tasa sin precedentes, precedida solamente por las fuerzas laborales de Estados Unidos y Holanda.  Para el año 2004 Israel contaba con trece mil plantas industriales que produjeron más de 58.000 millones de dólares, más de la mitad por concepto de la exportación.

Las tasas de crecimiento más rápidas en Israel se han producido en los sectores de alta tecnología.  La importancia del crecimiento en esta área, puede ser ilustrada por los siguientes datos: En 1965 representaban solamente el 37% del producto industrial; en 1985 el 58% y en el año 2005 constituían cerca del 70%.

Israel exporta tres cuartas partes de sus productos de alta tecnología, mientras las firmas más tradicionales en otros países, pero con una técnica inferior, sólo exportan cerca del 39% de sus productos.  La era de la información tecnológica: internet, comercio electrónico, etc., ha colocado a la economía israelí (y particularmente a sus industrias de alta tecnología) en la primera línea del desarrollo mundial en dichas áreas.

La creciente presencia de firmas israelíes en las Bolsas de Valores de Wall Street y de Europa es otra manifestación del respeto con que se considera a la industria tecnológica judía.  A todo esto se suma su industria de diamantes.  Israel proporciona la mayor parte de la producción mundial de pequeñas piedras pulidas, que comprende la casi totalidad de las gemas usadas en joyería.  Asimismo, es responsable del 40% del pulido de diamantes de todos los tamaños y formas, lo que lo ha convertido en el centro mundial más importante, tanto en términos de producción como de mercadeo de esta piedra preciosa.

La historia da fe del ingenio e inteligencia del pueblo judío.  Dios los dotó en forma especial, no sólo por ser su pueblo escogido, sino para preservarlos del mayor holocausto al que tendrán que hacer frente en estos últimos días.

El estado de Israel nunca ha dado detalles públicos sobre su capacidad armamentista.  De acuerdo con la CIA, Israel es la quinta potencia del mundo, en lo que a armas nucleares se refiere, y la primera potencia militar.  La CIA estima que el número de armas nucleares mayores que posee Israel oscila entre 200 y 400.  Dice este estudio publicado por la CIA sobre el programa nuclear de Israel, que su arsenal le permitiría «borrar de la faz de la tierra cualquier objetivo que se proponga en la mayoría de los países árabes». Además, un informe oficial del Congreso de Estados Unidos, fechado en 1993, afirma que aunque Israel nunca ha usado armas químicas, tiene la capacidad para producirlas, al igual que para producir armas biológicas.

Israel y la bomba

Próximamente tendrá lugar una futura conflagración nuclear en el Medio Oriente.  Virtualmente cada autoridad anticipa esta eventualidad.  Israel se encuentra ahora mismo en un estado de preparación para el conflicto de las edades.  Su gobierno existe en una condición de incredulidad general, pero en el enfrentamiento que tendrá lugar, sus ojos espirituales finalmente se abrirán.

Es una coincidencia bien curiosa que la existencia del moderno estado de Israel haya avanzado paralelo con el desarrollo de la capacidad nuclear en el mundo.  La carrera por la supremacía nuclear se remonta a comienzos del siglo XX, cuando Albert Einstein expuso su famosa ecuación, «E=mc2 - Energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado», alertando con esto tanto a la comunidad científica como al público en general del asombroso potencial de la energía atómica.  De que una diminuta porción de masa es capaz de producir una cantidad enorme de energía.

Científicos judíos como Einstein, Julius Robert Oppenheimer y Edward Teller, crearon el monstruo nuclear que explotó sobre Hiroshima, Japón, el 6 de agosto de 1945.  Posteriormente Teller, se convirtió en el padre del explosivo más poderoso jamás inventando antes por el hombre, la bomba de hidrógeno.  Este destacado científico elaboró una arma secreta poderosa y la donó a su país adoptivo.

Esta superbomba fue explotada experimentalmente por Estados Unidos en la zona del Pacífico.  El presidente Dwight Eisenhower manifestó en esa ocasión que la nueva bomba era veinticinco veces más poderosa que la atómica.  Muchos de los aspectos de esta arma termonuclear permanecen todavía en secreto.

Unos pocos años después, el 14 de mayo de 1948, Israel se convirtió en un estado.  Dado el hecho que los científicos judíos siempre han sido los pioneros en la ciencia nuclear, no debe sorprender a nadie que el infante Israel, consciente de la amenaza árabe que le rodea, rápidamente implementara su propio programa nuclear.  De manera asombrosa, el doctor Samuel Cohen, el hombre considerado como el teórico más brillante de todos, fue nombrado director del programa nuclear en Israel.

El inventor de la bomba de neutrones y de otras avanzadas ojivas nucleares conceptuadas como altamente secretas, discretamente se convirtió en el director del programa nuclear en desarrollo en Israel, en el Centro de Investigación Dimona, localizado al sur de Beerseba en el desierto de Neguev.

Muchos observadores han declarado que los logros llevados a cabo por el señor Cohen le han dado a Israel el arsenal nuclear más avanzado en el mundo hoy.  Su armamento secreto se ha convertido prácticamente en una leyenda.

Para los judíos, tal clase de poder es una necesidad absoluta.  Literalmente desde que se estableció su estado, Israel ha estado rodeado de enemigos y marcado como el blanco para destrucción por los árabes y el mundo islámico en general.  Por esta razón, se han visto forzados a adoptar una posición defensiva fuerte, colocando silenciosamente a su país de primero en la «Opción Masada», la cual es la promesa de que la única forma de que serán derrotados es por medio del exterminio.  Esto quiere decir que «prefieren morir antes de sufrir el deshonor».

Más tarde, conforme el poder de los árabes aumentaba, ellos comenzaron a hablar de la «Opción Sansón».  Este es el pensamiento que los enemigos pueden eliminarlos, pero en el momento en que esta posibilidad quiera convertirse en una realidad, aniquilarán a los adversarios así tengan que morir ellos mismos, de la misma forma como hizo Sansón cuando destruyó el templo de los filisteos y las personas que estaban en su interior, incluido él mismo.

La mayoría de autoridades afirman que Israel cuenta con los medios para cumplir con su amenaza.  Y si en su arsenal nuclear están incluidas las súper armas que se dice que posee, indudablemente cuentan con la habilidad para cumplir lo que han dicho.

Los capitanes de Judá

Los líderes militares judíos tienen una historia de triunfo contra ofensivas sorpresivas.  La Guerra de los Seis Días, la de Yom Kippur, las Intifadas y la ofensiva de Hezbolá de Líbano, para desalojar a Israel del territorio, todas fallaron.  No hay razón para creer que esto cambiará.  Con la alianza occidental removiendo su apoyo militar, ellos se verán forzados a depender de su propio arsenal, el cual es más que sustancial.

En una profecía que se cita a menudo, Zacarías menciona una situación que se desarrolla en los últimos días y que está progresando ante nuestros propios ojos.  Desde los primeros días que antecedieron al establecimiento del estado de Israel, el Mandato de las Naciones Unidas expedido por la Asamblea General en noviembre de 1947 llamó por dos estados independientes uno al lado del otro, uno judío y otro árabe.  Pero también declaró enfáticamente que la municipalidad de Jerusalén quedaría independiente, como una ciudad internacional.

La intención era retener el reclamo de Roma a sus lugares santos allí, la soberanía árabe sobre la geografía del monte del Templo y los consulados internacionales que representan los poderes mundiales gentiles.  Jerusalén iba a ser una ciudad internacional.

Sin embargo, la primera ofensiva árabe que tuvo lugar sólo unos pocos días después que se refundara el estado de Israel, tuvo el efecto de solidificar el reclamo judío a la ciudad santa.  Con la derrota de los árabes, la dedicación israelí a su propia soberanía creció exponencialmente, y ha continuado creciendo a través de una sucesión de guerras.

Tal como predijo Zacarías, Jerusalén es el epicentro del conflicto.  En el siguiente pasaje, note no sólo la exactitud de su predicción acerca de Jerusalén, sino también el “fuego” que los líderes de Israel infligen sobre sus enemigos: “Profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho: He aquí yo pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra Jerusalén.  Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.  En aquel día, dice Jehová, heriré con pánico a todo caballo, y con locura al jinete; mas sobre la casa de Judá abriré mis ojos, y a todo caballo de los pueblos heriré con ceguera.  Y los capitanes de Judá dirán en su corazón: Tienen fuerza los habitantes de Jerusalén en Jehová de los ejércitos, su Dios.  En aquel día pondré a los capitanes de Judá como brasero de fuego entre leña, y como antorcha ardiendo entre gavillas; y consumirán a diestra y a siniestra a todos los pueblos alrededor; y Jerusalén será otra vez habitada en su lugar, en Jerusalén.  Y librará Jehová las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá.  En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.  Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén” (Zac. 12:1-9).

Zacarías dijo que Jerusalén se convertiría en una bebida irresistible e intoxicante, atractiva para todas las potencias mundiales.  Pero en lugar de ser una experiencia placentera, los embriagará conforme traten de poseerla.  Será como una piedra filosa y pesada que corta y despedaza a esos que intentan levantarla.  Finalmente, con su juicio entorpecido y una codicia desenfrenada, sus enemigos llegarán con fuerza a atacarla.  Sin embargo, en lugar de la victoria se verán arrastrados en el confuso vórtice de su propia aniquilación.

La industria aeroespacial en Israel

Es así como Dios está capacitando a los científicos israelitas para construir un sofisticado arsenal de armas para estos días finales.  Elbit, la compañía no gubernamental más grande de Israel con una ganancia anual de dos mil millones de dólares, es una de las principales proveedoras de la fuerza área, el ejército y la marina.  Recientemente, Elbit presentó el Víper, que aunque luce como un juguete se trata de un nuevo robot de combate muy avanzado, está equipado con un ametralladora UZI.  Se desplaza en todo terreno y es operado a distancia, para rastrear explosivos y también para disparar.  Tiene la capacidad para cargar ametralladoras y lanzagranadas.  Actualmente está a prueba.  Puede identificar terroristas y atacarlos si se le requiere.

Elbit se enfoca principalmente en el desarrollo de sistemas de control de disparo y equipos de guerra electrónicos, especialmente para la fuerza aérea y la marina.  Ahora están desarrollando el sistema de disparo para tanques.

Los cascos de vuelo fabricados por Elbit, son usados por casi todos los países de occidente, además de ser una compañía pionera en la fabricación de aviones no tripulados que utiliza el ejército en misiones secretas y que también los usan otros ejércitos del mundo.

La Fuerza Israelí de Defensa también está planeando instalar zonas de automatanza para proteger la frontera de Israel.  La idea es establecer francotiradores robotizados automáticos, capaces de reconocer y matar a cualquiera que entre en la zona de supresión.  Por ahora usan armas convencionales operadas por control remoto.  Pero el objetivo final es suprimir al actor humano reemplazándolo por el robótico.

El arma que usan es una de 30 mm. con una de apoyo de 7, 6 mm., pero aún está por decidirse si se incorporan misiles o no.

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