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Ahora, que aun hay tiempo  - Esperanza para los que se han quedado atras

La sorpresa del Rapto

Ahora, que aun hay tiempoSantiago era un hombre de sólo 34 años de edad, su esposa Miriam y dos hijos de 7 y 5 años respectivamente. Esta parejita de pequeñuelos eran las flores que embellecían ese hogar, que visto desde afuera era un jardín bien cuidado.

Era una familia cristiana que cada domingo por la mañana asistía a la Escuela Dominical y al servicio de predicación de la Palabra de Dios. Miriam era una mujer de mucha oración, consagrada totalmente al Señor. Nunca dejaba de enseñarles a sus hijos lo relacionado con la vida espiritual, la salvación por la fe en Cristo y la eternidad con él para todos los fieles. Esta dedicación a los hijos pronto surtió buenos resultados, pues ambos acababan de hacer profesión de fe y fueron añadidos a la Iglesia hacía apenas una semana.

Santiago era otro tipo de persona, concurría al templo más que nada para complacer a su esposa, era miembro de la iglesia, pero su fe era un tanto intelectual. No obstante, trataba de llevarse bien con Miriam y prácticamente nadie en la congregación conocía su verdadero estado espiritual, ya que por su apariencia y participación rutinaria en algunas actividades, hacía presumir que era un cristiano fiel. Como tantos otros, Santiago no asistía a los servicios vespertinos de la iglesia, aunque su esposa no dejaba de decirle que el domingo debía ser íntegramente consagrado a Dios y que es bueno siempre concluir el día del Señor en el templo con los hermanos, cooperando para que otros más puedan conocerle.

Santiago tenía un cuadro favorito de fútbol, y por nada perdía el partido. Miriam solía dejarlo solo, “con su partido”, cuando lograba que alguien la recogiera con sus niños, ya que no sabía conducir. Esta situación en el hogar la consumía, la torturaba. Más aún, Santiago había decidido no colaborar ni con diezmos ni ofrendas a la iglesia.

—Dios no necesita de nuestro dinero —decía:

Miriam sabía que cuando Santiago ordenaba o declaraba algo, lo mejor era callar.

Tal era su carácter que antes que Miriam terminara de hablar, sus argumentos eran refutados.

—¿Por qué no nos arrodillamos y pedimos que el Señor nos ayude a servirle y vivir más cerca de él? ¿No te parece Santiago que él viene muy pronto? —decía Miriam.

Estas preguntas y propuestas nunca eran contestadas, Santiago enmudecía... Miriam sabía que no convenía decir más nada, porque su interlocutor levantaría el volumen de su voz y en tal caso mejor era no conjeturar.

Muchas veces esta esposa y madre solía orar largamente por Santiago. A veces lo hacia en el dormitorio de los chicos junto con ellos, cada uno elevaba su plegaria al Señor por él.

El pastor visitaba con frecuencia a la familia, pero sucedía que en conversación, Santiago era una “excelente persona hasta parecía espiritual y deseoso de que la iglesia siguiera sin tropiezo su labor, nunca contradecía al pastor, lo escuchaba atentamente y prometía lo mejor. No había caso con Santiago, hasta que…
Un día…
Miriam había regresado del culto vespertino con los niños, los trajo otra familia. Santiago estaba atento a la pantalla de su televisor, su equipo favorito fue rotundamente derrotado. Su esposa le dijo que la reunión había sido muy bendecida, que llegaron muchos visitantes y hubo varias profesiones de fe. Malhumorado Santiago, no arrepentido, se fue y se acostó. Hacía dos semanas que el pastor había predicado sobre el rapto de la Iglesia con gran énfasis. En cuanto a su propia salvación, Santiago tambaleaba entre dos pensamientos. En determinado momento se sentía salvo, luego nuevamente dudaba de ello.

Santiago se levantó por la mañana como de costumbre. Era un lunes, su esposa que generalmente se levantaba momentos después no estaba en la cama, y aunque el reloj marcaba las 7:00 A.M., le pareció que estaba demasiado oscuro para esa hora.

Notó que el día parecía un tanto extraño, mas no podía hallar la verdadera causa de sus deducciones matutinas. Los muebles en la sala estaban todos en su lugar, pero... ¿dónde se había metido Miriam? Esto empezó a preocuparle. Comenzó a llamarla, pero nadie respondía. Abrió cuidadosamente la puerta del dormitorio de los chicos para no despertarlos, pero no halló en la habitación a una sola persona. Nunca había sucedido algo similar, pues Miriam era una mujer tímida, jamás se animaría a salir de noche o tan temprano sola con los chicos.

De pronto, como un flechazo, una idea increíble atravesó su corazón. “¡Miriam y los chicos sin duda partieron con el Señor en un Rapto inesperado!” Santiago conocía bien la doctrina del arrebatamiento de los creyentes. Una serie de textos y declaraciones bíblicas escuchadas tantas veces desde el púlpito le vinieron a la mente. Por ejemplo sonaron estas:

Porque vosotros sabéis perfectamente que el día de Señor vendrá así como ladrón en la noche.
1 Tesalonicenses 5:2

Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.
Mateo 24:44

Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche.
2 Pedro 3:10

Entonces estarán dos en el campo, el uno será tomado, y el otro será dejado.
Mateo 24:40

A esta altura Santiago se detuvo estupefacto, ¡es que en su caso el cumplimiento era demasiado literal! En un sencillo y rápido análisis notó que con demasiada frecuencia se mencionaba “la noche’ en relación con la venida del Señor. A esta altura Santiago se fijó nuevamente en la hora y vio que el reloj marcaba las 9:00 A.M. ¡ Debía estar ya en su trabajo, pero aún no había desayunado y estaba desconcertado! El teléfono no había sonado. No sabía qué hacer, a dónde ir, a quién llamar, con quién hablar, qué decir

Optó por caminar unas cuadras para sondear si algo extraño sucedía con otra gente o si era acaso un suceso limitado a su familia. A dos cuadras de distancia, en la esquina del banco, encontró a dos simpáticas señoritas, como siempre, con algunas revistas tales como “Atalaya” y “Despertad”, eran Testigos de Jehová y continuaban en su puesto. No les habló, pero tampoco se consolaba, sabía que no era extraño que personas que no creían en las doctrinas fundamentales del Nuevo Testamento se hubieran quedado. A media cuadra notó que dos muchachos jóvenes con un portafolio estaban llamando a la puerta, pero tampoco éstos en su concepto eran cristianos. Los automóviles circulaban por las calles, aunque se notaba una pronunciada merma, pero al mismo tiempo un nerviosismo exagerado parecía dominar la situación y el ambiente en general. Ya regresando a su hogar se encontró con varias personas de distintas edades que también caminaban como asustadas, perdidas y sin rumbo fijo.

¡Por fin una idea!

Entró en la sala y le pareció oportuno telefonear al pastor. Era lunes y el pastor debía tener libre ese día, dedicado a su familia y al descanso, pero se trataba de un hombre muy consagrado. Santiago lo sabía muy bien, era capaz de acudir a una llamada de emergencia a cualquier hora, día y noche. Con temor y temblando ya, marcó el número... Se oía que el timbre sonaba. ¡Nadie atendía, pero Santiago insistía, por fin alguien levantó el auricular!

—¿Puedo hablar con el pastor? —dijo tímidamente Santiago.

—Un momento —era la voz del hijo del pastor, un muchacho de 21 años, rebelde, quien solía burlarse de todo cuanto tenía que ver con la vida espiritual y la fe cristiana Antes de que el joven volviera al teléfono, Santiago había adivinado lo sucedido.

—¡Hola! No sé dónde estará mi papá, nadie está en casa, tampoco me dejaron una nota como de costumbre... Hasta luego —dijo.

Santiago comenzó a temblar. No le cabía la menor duda de que el Señor había levantado a su Iglesia.

¿Qué hacer? Santiago sabía que Dios había cumplido su promesa, y que ahora su ira se derramaría sobre la humanidad. Los hombres tendrían que rendirle cuentas a Dios y entre todos a él también le tocaba.

Tomó el control remoto, encendió su receptor de televisión y sintonizó una cadena que propagaba noticias las 24 horas. Justamente acababan de presentar un “video clip’ y en la pantalla se veía la orquesta y a un artista de moda cantando mientras se agitaba al compás de la música y poco a poco se extinguían los últimos compases de una melodía ruidosa. Luego el presentador dijo con voz agitada:

“He aquí un resumen de las noticias más recientes: La policía ha recibido miles de llamadas telefónicas esta mañana, dando cuenta de una misteriosa desaparición de niños, jóvenes y adultos, en todas partes y de todas clases sociales e intelectuales. Por otra parte, hay una tremenda congestión de vehículos en todas las carreteras bloqueando el tráfico. Se han escrito ya miles de boletas de multas y los servicios de auxilio han retirado grandes cantidades de vehículos de todos los tamaños para despejar el tráfico. Las calles en todas las ciudades también están bloqueadas, pareciera que un ataque cardiaco se adueñó de todos estos conductores al mismo tiempo.
Pero lo más extraño es que hasta el momento no se ha podido dar con un solo conductor. En varios casos algunos acompañantes fueron hallados atemorizados en el interior de los vehículos, pero sin dar ninguna explicación de lo sucedido con la persona o personas desaparecidas. Nuestros servicios noticiosos indican que han ocurrido desapariciones similares en todo el mundo. El Vaticano, mientras tanto acaba de expedir un comunicado diciendo textualmente: ‘Para los fieles en todo el mundo: Rogamos a la grey no alarmarse por el aparente evento que acaba de estremecer al mundo con repercusiones desesperantes Acabamos asimismo de recibir otro despacho similar de otro renombrado centro cristiano empeñando en ‘unir a todos los credos en una única iglesia mundial única’. Las autoridades rusas y de otros países comunistas indican que miles de prisioneros, especialmente quienes cumplían largas condenas de trabajos forzados, han desaparecido misteriosamente. Los informes coinciden en un denominador común. Todos los desaparecidos eran de una sólida fe cristiana, permaneciendo fieles a sus principios aun en las condiciones más adversas.
En los regimientos militares ocurrió lo mismo. Soldados y oficiales desaparecieron en forma extraña. Todos ellos tenían algo en común, eran cristianos y solían leer su Nuevo Testamento de bolsillo, además de congregarse en los momentos libres para sus estudios bíblicos y para la oración.
Se ha tratado de hacer contacto con los pastores de distintas iglesias de la cuidad, y si bien varios atendieron el teléfono, muchos otros no contestan y se ignora su paradero."

Y así, Santiago continuaba escuchando este extraño boletín y viendo desfilar en la pantalla esas escenas en la: advertía la confusión que reinaba en algunos lugares, en las autopistas y en sitios públicos. El presentador continuó:

"Las opiniones en cuanto a lo sucedido varían mucho, desde una combinación secreta para una’ sublevación en masaya nivel mundial, hasta la posibilidad de que se haya producido lo que comúnmente numerosos cristianos denominaban el rapto de la Iglesia o de los fieles, lo que de ser así indicaría que los desaparecidos están con Jesucristo en el cielo…"

Así concluyeron las noticias y comenzaron a aparecer unos comerciales en la pantalla.
Lo que había visto y escuchado Santiago lo estremecía de pies a cabeza. Ya no se trataba de hallar a Miriam y a sus queridos hijos. ¿Echarle la culpa a alguien? Sinceramente reconocía que no había a quién culpar de su negligencia, salvo a sí mismo. Ahora sí recuerda cuántos preavisos le había concedido Dios. El Señor había anticipado que antes de su venida habrían guerras, rumores de guerra, terremotos, hambre, pestilencias, aumento de la ciencia, desobediencia de los hijos hacia los padres, falta de amor y ausencia de fe.

¡El había tenido conocimiento del cumplimiento de estas señales a través de la radio, televisión, diarios y toda clase de publicaciones! Sin embargo, Santiago, aunque consciente del cumplimiento de las señales del fin, no velaba, viviendo al margen de la salvación aunque se llamaba cristiano e iba a la iglesia. ¿Y ahora qué? Era lo suficiente versado en las

Escrituras como para recordar las palabras del Señor cuando dijo:

Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir pero la muerte huirá de ellos.
Apocalipsis 9:6¡

Estos días se aproximaban según los cálculos de Santiago! Ahora daría cualquier cosa, lo daría todo para que Dios le concediera una sola oportunidad más.

En su imaginación veía el rostro angustiado de su esposa, que tantas veces le hablara acerca de la vida espiritual, haciéndole ver que ese cristianismo profesional era peligroso, que esa fe mental era en realidad la misma fe que tienen también los demonios (Santiago 2:19). Miriam siempre hablaba y anhelaba esa vida rendida a los pies de Cristo. Santiago se mordía los labios y se golpeaba el pecho, pero de nada valía ya el arrepentimiento o las decisiones que pudiera toman Notó, al mirar por la ventana, que la gente literalmente corría sin sentido por las calles.

Recordó entonces un sermón de su pastor cuando decía que con la desaparición de la Iglesia, el mal inmediatamente tomaría fuerzas y se haría sentir, no teniendo ya el diablo a su rival el Espíritu Santo. ¡Nuevamente se estremeció!

Tomó el diario

Una mirada rápida al diario le permitió notar que no había mención alguna de lo ocurrido, de lo que dedujo que él hecho tuvo lugar presumiblemente después de la media noche.

—¡Cuántos fuimos sorprendidos! —no cesaba de repetir. Nuevamente vinieron a su mente varios pasajes bíblicos:

El reino de Dios no vendrá con advertencia…
Lucas 17:20

Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.
Lucas 17:26-30

Santiago comenzó a meditar, recordando que el diluvio fue una sorpresa desesperante para todos, excepto para Noé y los que estaban con él.

—¿Cuántas veces leí y escuché que Cristo ofrece mejor seguridad que esa arca construida por Noé, y que el castigo venidero sería peor que el diluvio? —se dijo.

También recordó aquella otra mañana cuando el sol debió reflejar por última vez sus rayos sobre las pecaminosas ciudades de Sodoma y Gomorra. Deducía que esa lejana mañana debía parecerse mucho a este trágico lunes.

Otro detalle que saltó a la vista de Santiago en este pasaje, es que la Biblia hace mucho hincapié en que la vida seguiría su curso más o menos normal, al ritmo acostumbrado, hecho que haría aún más sorpresiva la desaparición de tanta gente. Muchos edificios en la ciudad, efectivamente estaban a medio hacer, no obstante los negocios abrirían sus puertas y la gente acudiría a hacer sus compras sin advertirse del cambio tan grande ocurrido en la rutina de la vida. Los diarios anunciarían compras, ventas grandes y hasta fabulosos descuentos. La sección “Sociales” luciría con fotografías de nuevas bodas, reuniones sociales, desfiles de modas, etcétera.

—¿Por qué razón entonces debía sospechar en una alteración tan drástica? ¿Y por qué no? —se preguntaba Santiago.

Al día siguiente Santiago decidió presentarse al trabajo. Estaba desorientado. Sus compañeros, lo mismo que su jefe, sabían que era un hombre un tanto religioso. Y como en otros lugares, también en su trabajo algunos obreros ejemplares no se presentaron sin comunicar la razón; así que Santiago también era dado por “desaparecido”. Sus compañeros conjeturaban que ya estaba recorriendo “las calles de oro”, contemplando “ese río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios.... [y al] árbol de la vida ... donde no había más maldición” (Apocalipsis 22). ¡Pero Santiago aparecía pálido y confundido ante sus compañeros de trabajo!

—¿Y tú qué haces aquí? —fue lo primero que escuchó al unísono procedente de un coro compuesto de una docena de obreros rudos y groseros.

Santiago no sabía qué decir, su rostro cambiaba de color a cada rato, avergonzado no sabía dónde meter su cabeza. No contestó palabra. Le acusaron de hipócrita y reprobado y acto seguido todos lanzaron carcajadas que Santiago le hizo pensar en un festín de los demonios en el infierno.

Le interesaba especialmente el paradero de Luis, se trataba de un hombre al cual admiraba, miembro activo de otra iglesia de la ciudad, pero que no escatimaba esfuerzos para hablarle a otros acerca del Señor.

Tenía por costumbre dar gracias por los alimentos a la vista de los demás, y poco caso hacía de las pesadas bromas que le propinaban tirando inclusive tierra en plato mientras comía. Santiago se enteró que Luis y algunos otros no habían hecho acto de presencia y que nadie sabía dónde estaban. Santiago no trabajó ese día, lo mismo que los demás. Algunos prefirieron callar, otros repartieron varios chistes groseros mezclados con insultos y todos se retiraron del lugar. Ese día Santiago no comió nada. Volvió a levantarse al día siguiente, y…

Nuevamente se puso a hojear el diario.

Tomando el rotativo matutino, leyó noticias como estas:

“El hospital de la zona informa la desaparición de todos los niños recién nacidos —algo similar ocurrió en el Hospital de Niños de las afueras de la ciudad—, quedó prácticamente sin pacientes. En otros hospitales, también se reportaron desapariciones misteriosas, incluso de enfermos graves en cuidados intensivos.
El Departamento de Policía informa que no atenderá más llamadas telefónicas e instaló un sistema que contestará y grabará todas las llamadas. Tranquilícese y continúe con sus labores.
También han desaparecido varios oficiales en el Departamento de Policía, hallándose algunos de sus automóviles estacionados en distintos puntos de la cuidad, aún con el motor en marcha…
El Centro Nudista, no lejos del puerto, es hasta el momento uno de los pocos lugares que no ha reportado pérdida, y por lo tanto anima a la población a concurrir a un festival nunca visto, donde no habrá límites para las orgías”.

El diario en las manos de Santiago temblaba como una hoja movida por el viento, su corazón palpitaba cada vez más rápido y su frente transpiraba.

Leyendo otras columnas en el mismo diario notó que en otros lugares del mundo se informaba que el mismo suceso había acaecido en horas del día y no por la noche. Pronto halló la explicación, el hecho evidentemente había sucedido simul­táneamente en todo el mundo, pero la diferencia de horas entre los continentes hacía que no en todas partes fuese de noche.

Pensó Santiago: —¡Cuán preciso fue Jesús al respecto!

Recordó nuevamente sus palabras:

Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.
Lucas 17:34-36

En su caso personal, dos estaban en una cama, y su esposa había desaparecido, mientras que él fue dejado. En otros lugares del mundo sucedió lo mismo mientras dos personas trabajaban operando una máquina o compartiendo el mismo asiento, caminando juntas o conversando Jesús nunca dijo algo que luego necesitase enmienda. ¡Qué no daría Santiago por retroceder el reloj de Dios! Ahora ya no sería más indiferente, sino un ferviente hijo de Dios.


Santiago decide ir a la iglesia

Toda la semana fue una verdadera pesadilla, y a su juicio, sentida en todos los sectores. Los días eran grises y la misma naturaleza parecía estar en un paréntesis de silencio. Daba la impresión de que el universo rendía su “minuto de silencio” a los millones de fieles que a través de los siglos habían sufrido por su Señor y ahora se hallaban triunfantes con él en su gloria.

Todavía recordaba Santiago las características del último servicio en su iglesia al que asistió con su familia el domingo anterior. La mañana era soleada y tibia. El coro cantó majestuosamente y el poder de Dios pareció moverse como nunca en toda la congregación.

Recordaba cómo Miriam le contó su propia experiencia ese domingo, dijo que había sentido como nunca la presencia del Señor, la proximidad de él. Luego le invitó a que se arrodillara con ella para darle gracias a Dios por su inexplicable pero benéfica presencia. Le urgió que era necesario pedirle perdón por las negligencias y comenzar una vida mejor.

—¿No te parece Santiago que el tiempo es muy corto? No me extrañaría que éste fuera el último domingo aquí en la tierra —le dijo.

Santiago no contestó palabra, de modo que la invitación de Miriam no fue aceptada.

Así pues, conduciendo ahora solo, triste y asustado, hacia su iglesia, se detuvo frente al cementerio, veía algo extraño y para comprobar lo sospechado, bajó de su automóvil y camino unos metros para hallarse con la sorpresa de que muchas tumbas estaban abiertas. No encontró más que aberturas en la tierra. Tantas cosas habían sucedido simultáneamente, que a este evento apenas le dedicaron unas breves líneas en el diario. Santiago, si bien era un seudocristiano, no por eso desconocía la doctrina de la resurrección. Recordó las siguientes palabras:

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros se reinos transformados.
1 Corintios 5:51-52

Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección.
Apocalipsis 20:5-6

De acuerdo con estas palabras bien conocidas para Santiago, estas tumbas vacías indicaban que los muertos en Cristo habían resucitado.

Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo.
1 Corintios 15:23

No le cabía la menor duda de que Miriam y sus dos hijitos habían sido transformados, mientras se abrieron simultáneamente esas tumbas y de allí emergieron con extraordinaria rapidez los muertos en Cristo, ahora resucitados en cuerpos incorruptibles, de modo que todos se encontraron con el Señor y estaban ya con él.

Santiago se retiró profundamente triste del cementerio. Reinaba un silencio propio de este lugar sepulcral. Pensando en semejante pérdida siguió rumbo al templo. Alguien había abierto las puertas, pero el patio y el templo lucían una fisonomía desértica, muy extraña para un domingo por la mañana. Algunas personas conversaban en voz muy baja al lado del templo. Entre otros Santiago reconoció a algunos jóvenes estudiantes de dudosa conducta, una “hermana” que era la chispa de los chismes, tres miembros del coro y algunos más. Santiago llegó y trató de disimular lo que pasaba, abrigaba la remota posibilidad de que fuera algo que se reducía a él y su familia. Pero pronto se dio cuenta que todos estaban con el corazón en la garganta. Se miraban entre sí como si provinieran de algún planeta desconocido.

Había que romper el silencio, y antes de que Santiago dijera palabra, uno de los jóvenes del grupo contó que al pasar no lejos de su casa esa misma mañana junto a una importante catedral, cuyas campanas habían estado repicando durante toda la semana, acababa de ver miles de “fieles” que colmaban el amplio patio y la plaza de estacionamiento porque no cabían en el interior, desconcertados y confundidos.

Según el joven, se hacía una especie de confesión en masa, lo mismo que la absolución que era propalada por altoparlantes. Pero a pesar de ello, muchos regresaban a sus hogares golpeándose el pecho y llorando. Santiago recordó las palabras de Jesús sobre una época de “lloro y crujir de dientes”. El cuadro no podía ser más misterioso y terrible. Nadie lograba ayudar a nadie. Parecía que era necesaria tan siquiera una persona de las desaparecidas.

Después de la media hora de conversación, Santiago se asomó a la puerta del templo y echó una mirada más al púlpito, los himnarios, los asientos, las Biblias y los sobres de ofrenda, pero especialmente se detuvo ante el avisador en la pared que indicaba la asistencia del domingo anterior. ¡Era todo un récord! Caminó hacia adelante, el piano y el órgano se habían silenciado, sus usuarios no aparecían.

No pudo permanecer por mucho tiempo. Disimuló las lágrimas y antes de cruzar la puerta de salida, levantó la vista y vio iluminado un letrero con una pregunta que muchas veces había leído, la cual decía: “¿Estás preparado para la eternidad?” Santiago se contestó solo, "¡No, no estás preparado!” Sacudió su cabeza y sin saludar a nadie subió a su automóvil, encendió el motor y giró lentamente rumbo a su casa. Mientras viajaba pensaba en el mismo recorrido una semana atrás. Venía con Miriam y los chicos. Los escuchaba hablar animadamente y cantar algunos coritos.


Santiago vuelve a encender el televisor

A llegar a su casa, Santiago se sentó en el sofá, tomó el control remoto del televisor el que ya se encontraba sintonizado en un canal dedicado exclusivamente a las noticias y comenzó a ver desfilar en la pantalla las imágenes acerca de los últimos sucesos acontecidos en todo el mundo. Allí vio como alucinado, cómo aparecían los diferentes cementerios de las principales capitales del mundo, con miles de tumbas abiertas, esta noticia parecía opacar a las demás. Desde el primer momento se dijo también que una extraña tensión dominaba a todos los habitantes del planeta y que la gente estaba muy nerviosa. Como Santiago conocía las Escrituras, recordó estas palabras de Jesús:

Vosotros sois la sal de a tierra… Vosotros sois la luz del mundo.
Mateo 5: 13,14

Ciertamente, a juzgar por esa declaración divina, la sal y la luz acababan de ser retirados del planeta. Ambos elementos son indispensables para la orientación y la conservación respectivamente. Ahora la humanidad había quedado en la oscuridad, sin saber a dónde ir. Efectivamente, nadie sabía qué hacer, qué decir o qué pensar sobre lo ocurrido. Las demandas por una respuesta o explicación satisfactoria colmaron de miles y miles de llamadas telefónicas a los departamentos de policía, bomberos, medios de comunicación, etcétera. La sal, por otra parte, permite que lo salado no se descomponga. Mientras que la Iglesia de Cristo estaba en este mundo, aunque la situación era caótica, no era tanto por causa de su presencia aquí. ¡Cómo notó Santiago la diferencia!

Pero Santiago no perdía tiempo, conocía bastante bien la Biblia, aunque nunca se detuvo para hacer las paces con el Señor. Abruptamente se interrumpió la película que estaban pasando por la televisión y el presentador de noticias dijo:

“Señoras y señores, acabamos de recibir más noticias sobre el gran evento que nos ocupa y que estremeció al mundo entero.
“Nuestros satélites están captando información desde todas partes del mundo, trataremos de mantenerlos bien informados, no sólo de lo sucedido, sino de las medidas que adoptará, no sólo nuestro gobierno sino los gobiernos de todo el mundo, para evitar un pánico global con consecuencias catastróficas”.

A continuación apareció en la pantalla la imagen del Papa de Roma, quien luego de dar su consabida “bendición” a los fieles procedió a decir: “Que lo ocurrido sin duda había sido un castigo de Dios para todos aquellos que no supieron aprovechar la oportunidad para la unificación de la iglesia en un plan ecuménico que había sido elaborado tan cuidadosamente”. El pontífice agregaba además que: “La única iglesia verdadera, la Católica, Apostólica y Romana, no había sufrido pérdida en su cúpula máxima”.

—¡Pérdida! —pensó Santiago— ¡Cómo me habría gustado haberme perdido con los demás!

Santiago no tenía la menor duda de lo que había ocurrido. El simplemente nunca se detuvo para arrepentirse y entregarse a Cristo, aceptándole por fe como Salvador personal.

El Papa dijo luego: “Como muestra de que la iglesia verdadera... está viva y aquí en la tierra, veremos a continuación lo que ocurre en América Latina, cómo los fieles han salido en procesiones honrando a sus respectivos santos patronos. Cada ciudad literalmente se ha volcado a las calles para honrar a la santa madre de la iglesia y a su patrono respectivo”.

Santiago contemplaba en la pantalla parpadeante un verdadero mar de gente de todas las edades en un espectáculo jamás visto. Todas las grandes ciudades del continente lucían coloridas por las multitudes cargando sobre los hombros las estatuas de sus patronos y clamando a la virgen por ayuda.

A esta altura recordó las palabras de la Biblia que le había mostrado su esposa hacía sólo algunas semanas:

¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense ellos, a ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción; porque según el número de tus ciudades fueron tus dioses.
Jeremías 2:28

Nunca antes estas palabras habían tenido tanto significado para Santiago como ahora. Mientras que los comentarios que escuchaba en las noticias favorecían a las angustiadas masas, la Biblia decía lo contrario. Dios estaba preguntándoles a los religiosos que por tantos siglos rechazaron a Jesucristo, que mostrasen a sus dioses en esta hora crucial.

Pero la noticia que escuchó luego era realmente interesante. Santiago sabía que las cosas no podían continuar así por mucho tiempo. Alguien debía hacer algo. Todo el mundo fue estremecido. Todos por lo tanto estaban obligados a hacer algo. Las Naciones Unidas fueron convocadas con urgencia. Deliberaron ese día y se anticipaba una gran noticia para el día siguiente. Santiago veía y escuchaba con mucha atención:

“Las Naciones Unidas acaban de designar a un gobernante mundial para acelerar la integración de un solo gobierno a fin de que todos podamos vivir en paz en esta hora en que todos hemos sufrido un remezón sin paralelo. El Mercado Común Europeo tenía ya su propio líder quien está a cargo de los diez bloques comerciales que lo conforman, pero las Naciones Unidas decidieron ampliar su dominio y él aceptó gustoso este difícil puesto"

Todas estas noticias eran esperadas por Santiago, porque con frecuencia había escuchado a predicadores que hablaban sobre un gobernante mundial cuyo gobierno sería la peor tiranía jamás experimentada por la humanidad.

Se produjo un breve silencio y el presentador de las noticias nerviosamente anuncio:

“Dentro de unos minutos y gracias al sistema de satélites, el flamante gobernante mundial se dirigirá a todas las naciones”. Y acto seguido, rodeado de los más altos dignatarios del mundo y pisando una alfombra roja, una figura atractiva se encaminaba hacia la plataforma donde le esperaba una gran multitud con aplausos que parecían no tener fin. Finalmente se hizo el silencio y Santiago pudo ver muy bien a este gobernante... Sabía que se trataba de ese mismo mencionado en la Biblia. Era un hombre de ojos claros, de unos 30 años de edad, un verdadero atleta. Su mirada era tierna y su rostro parecía rodeado de una aureola. Hablaba con claridad, mencionaba con frecuencia la Biblia, su conocimiento de las Escrituras era algo verdaderamente sorprendente. Pidió calma y colaboración. Invitó al Vaticano para unir sus esfuerzos a fin de usar la religión como “arma sagrada” (según sus palabras), a fin de unir a todos los pueblos, naciones y lenguas, para eliminar para siempre las discrepancias y divisiones tanto políticas como religiosas, sociales y raciales. Era un hombre joven, apuesto, elegante, decididamente masculino, y Santiago pensó, que tal vez podía ser Cristo mismo. Pero pronto recordó que una de las cualidades de Satanás es el disfraz y entonces buscó en la Biblia y halló esta declaración:

Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.
2 Corintios 11:14

Así continuó su discurso: “Ciudadanos del mundo. Les habla este humilde servidor a quien le cabe la gran responsabilidad y privilegio de gobernar al mundo para bien de todos los pueblos, lenguas y naciones de la tierra, para crear finalmente una gran familia mundial, con justicia social y oportunidades para todos. Eliminaremos todas las barreras que nos separaron por tantos siglos y nuestro planeta será un verdadero paraíso. Las Naciones Unidas acaban de designarme Jefe Supremo del Mundo.

“Mi primera tarea será explicar esta misma noche lo que ocurrió y que ha acongojado a tanta gente, ya que muchas familias fueron divididas con la desaparición de sus seres queridos. También sabemos que en todos los cementerios del mundo ocurrió algo insólito. Muchas tumbas fueron abiertas y aunque no se ha tratado de verificar lo sucedido, sólo sabemos que no se hallaron restos de los cuerpos que yacían allí sepultados. Se han propuesto varias explicaciones, incluso hay quienes sostienen que seguramente se produjo lo que los teólogos llamaron el rapto de la Iglesia, basándose en algunos pasajes de la Biblia. Pero yo voy a explicarles lo que sucedió realmente, creo que al saberlo van a estar tranquilos y podrán continuar con sus actividades con toda normalidad".
“Desde hace ya muchos años todos hemos oído hablar de los seres extraterrestres y de los vehículos en que viajan, los que algunas veces han sido llamados OVNIS o platillos voladores. También se registraron varios casos de personas en distintos lugares del mundo que desaparecieron, porque estos personajes en vehículos espaciales y con aspecto algo grotesco se los llevaron y luego los trajeron de regreso. Algunos creyeron en estos informes y otros no, pero habría sido mucho mejor haberle prestado atención, porque aquellos casos un tanto aislados no eran otra cosa que los ensayos que hacían las fuerzas demoníacas para un día coordinar sus fuerzas y sacar a todos los que siempre se opusieron a la unidad de la iglesia y a la fraternidad universal, es decir a esos que no querían que todos los hombres del mundo integrásemos una sola familia y que finalmente se abolieran todos los ejércitos y los ensayos para la guerra".
"Lo que ocurrió, ciudadanos del mundo, es que Dios permitió que todos los obstáculos fueran quitados, para que pudiera prosperar un nuevo reino, el de paz y concordia entre todos los hombres. Lamento mucho lo que le ocurrió a toda esta gente, porque ellos deben estar hoy sufriendo las consecuencias de su actitud carente de amor y cooperación. Siento mucho por los familiares que están escuchándome hoy, pero considero que ellos deben saber lo que verdaderamente ocurrió con sus seres queridos, aunque ellos mismos fueron los únicos responsables de lo que paso".

Santiago casi no podía creer lo que estaba oyendo, notaba que entre la multitud que lo escuchaban no todos estaban muy convencidos, aunque tampoco ninguno se mostró muy escéptico. A continuación el flamante gobernante mundial tomó una Biblia y leyó estas palabras:

“Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal... Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste... para que sean uno, así como nosotros somos uno... para que sean perfectos en unidad”.

Santiago no veía ninguna relación en este pasaje, con lo que ocurría y lo que decía este jefe mundial. Pero fue grande su sorpresa cuando escuchó:

“Es fácil notar que Jesús oró para que los suyos no fuesen quitados del mundo, porque él dijo: ‘No te ruego que los quites del mundo’. Pero... ¿Para qué?”. Y luego él mismo contestó la pregunta diciendo: “Para que el mundo crea que tú me enviaste...”

¡Santiago no podía creer a sus oídos! ¡Nunca imagino que alguien torcería de esta manera la Escritura! Este nuevo jefe aprovechándose de la ignorancia de sus escuchas no tuvo mayores problemas en predicarles de la misma Biblia que ellos pudieron haber leído y creído por sí mismos. Pero Santiago estaba equivocado si pensaba que la gente no le creería. Al día siguiente pudo leer en todos los diarios que todo el mundo respiró con alivio después de escucharle y que todos lo calificaban de SUPERHOMBRE.

Recién entonces Santiago comprendió que en realidad esta actitud de la gente estaba profetizada en la Biblia. Entonces abrió su Nuevo Testamento y leyó:

Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
2 Tesalonicenses 2:7-12

Santiago quedó sorprendido al ver este pasaje subrayado en la Biblia de su esposa, quien ya estaba con el Señor, especialmente los versículos 11 y 12. No necesitó mucho tiempo para elaborar un rápido bosquejo de lo que decía Pablo y lo que él veía ahora. Esto fue lo que Santiago anotó:

1. En el versículo 6 Pablo habla de alguien que “lo detiene”. Ese alguien es la Iglesia de Cristo, y ese detenido es el anticristo. Pero ahora que la Iglesia está con su Señor, con Jesucristo, el anticristo acaba de manifestarse porque ya no tiene obstáculos que lo detengan.

2. Muy pronto, ese mismo individuo comenzará a protagonizar milagros y prodigios sorprendentes para engañar a todo el mundo pretendiendo que él mismo es Dios.

3. Todos aquellos que alguna vez rechazaron deliberadamente a Cristo como Salvador, jamás podrán ser salvos, porque Dios les envía ese “poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia

Santiago sabía que cuando la Biblia dice “que no creyeron a la verdad” es lo mismo que decir: “No creyeron en Cristo”, ya que Cristo es la verdad. El mismo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad y la vida"

Sin embargo, Santiago quedó sorprendido por la aparente humildad de este singular estadista. Ya había logrado apaciguar a la humanidad y esto por si solo significaba todo un éxito. Las Naciones Unidas como organización, desapareció virtualmente. Su papel era sólo decorativo, ya que todo el gobierno mundial giraba alrededor de este personaje. El hombre prometía tanto que nadie se atrevía a cuestionar sus consejos tan brillantes o a desafiar sus conocimientos en todos los aspectos de la vida.

El estadista agregó en su alocución que: ‘Su Santidad, el Papa de Roma, había sido invitado a encabezar los menesteres espirituales de todo el mundo y a ser el jefe de la iglesia universal”. A esta altura Santiago recordó que en uno de los últimos sermones del pastor en la iglesia había hablado sobre este truco y recordó también que tenía grabado el sermón. Apagó el televisor y se puso a escuchar la grabación. El pasaje que el pastor leyó fue el siguiente:

La bestia que era, y no es, es también el octavo, y es de entre los siete, y va a la perdición. Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia... Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios.
Apocalipsis 17:11-13; 15-17

Santiago no podía creer a sus oídos. Continuó escuchando el sermón grabado y lo que el pastor dijo en síntesis fue lo siguiente:

  1. La bestia no podía ser otra más que el flamante gobernante que surgiera casi inmediatamente después del Rapto. Para Santiago esto ya era un hecho. El ya lo había visto por televisión y había escuchado bastante de su sabiduría.
  2. Los diez cuernos que la bestia tenía, y que representan diez reyes que gobernarán por una hora, eran los diez gobernantes de los diez bloques comerciales europeos que integran el Mercado Común Europeo, quienes voluntariamente entregaron sus países a este gobernante. Esto también ya se había cumplido.
  3. El propósito uniforme de la bestia y los diez reyes significa que todos ellos acordarán deshacerse de esa ramera que estaba sentada sobre las aguas.
  4. La ramera debe ser la iglesia falsa, la apóstata, la iglesia ecuménica compuesta por una gran cantidad de grupos y denominaciones que ahora parecen disfrutar de esa unidad que por tantos años trataron de alcanzar, pero que no pudieron lograr por el estorbo de la Iglesia de Cristo que se los impidió. Ahora que los cristianos habían partido a la presencia de su Salvador, esta superiglesia del anticristo parecía estar en su apogeo.

 Pero... ¿Quién encabeza esa “familia” de grupos religiosos’ Santiago volvió a recordar algo. Cierta vez había escuchado la explicación del libro de Apocalipsis, y con un poco de esfuerzo logró localizar el pasaje donde encontró lo siguiente:

La bestia que has visto, era, y no es; y está por subir del abismo e ir a la perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será. Esto, es para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer
Apocalipsis 17:8-9

Santiago no tuvo ningún problema para reconocer el versículo 8, pues era demasiado clara la identificación de esta bestia que “era, y no es; y está por subir del abismo “. Era obvio que se trataba del anticristo, que había simulado bien su muerte y resurrección engañando a los moradores de la tierra. Pero Santiago quedó asombrado cuando se advirtió del detalle que el lugar donde está sentada la mujer ramera que había fornicado con todos los reyes de la tierra, son siete montes.

—¡Pero Dios, esa ciudad es Roma, y el Vaticano está allá! ¿Cómo es posible que no me hubiera dado cuenta de esto antes? —exclamó Santiago.

De aquí en adelante, ya no hubo muchos problemas para comprender los otros detalles relacionados con esta mujer:

Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda, y devorarán sus carne, y la quemarán con fuego.
Apocalipsis 17:13,15,16

Según Santiago, había llegado el momento cuando el gobernante mundial, para tener bajo su control el gobierno de todo el mundo, le haría un alto definitivo a los servicios de una religión corrupta que había fornicado con todos los reyes de la tierra. Los demás gobernantes del Mercado Común pronto descubrirían que era mucho más conveniente la bestia que la ramera. Que era mucho mejor el anticristo que la falsa iglesia, y que no le quedaba entonces otro camino que ponerse de acuerdo y entregar “su poder y autoridad a la bestia”.

Además el pastor leyó otro pasaje que dejó a Santiago perplejo. Ese pasaje decía:

Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.

Apocalipsis 17:3-5

Aunque el pastor no había interpretado este pasaje, Santiago dedujo lo siguiente:

  1. La mujer es siempre la misma iglesia universal encabezada por “la de los siete montes”.
  2. “Sentada sobre la bestia”, es simplemente una representación de la primera fase, cuando el anticristo pretenderá someterse a esta iglesia universal, por eso la mujer, la iglesia falsa, parece ser cargada por la bestia, el anticristo.
  3. La vestidura de la mujer, de púrpura y escarlata, textualmente habla de la misma organización. Su oro tiene que ver con los adornos de su sede principal.

Santiago volvió a la Biblia y leyó nuevamente:

Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.
Apocalipsis 17:3-6

Santiago se preguntaba:

—¿Señor, por qué fueron tan pocos los pastores que hablaron sobre este pasaje de la Biblia y lo compararon con este sistema religioso tan corrupto? ¿Por qué Dios? —clamaba.

Es probable que muchos pastores lo hicieron, que se hubiera publicado algo, pero Santiago, como se negó a aceptar a Cristo, o por lo menos siempre lo dejaba para mas adelante, nunca le prestó la debida atención a estos pasajes tan claros de la Biblia.

Agobiado por todo esto, Santiago comenzó a llorar. Lloraba como un niño y no cesaba de acusarse por haberse negado a aceptar a Cristo. Comenzó una vez más a recordar a su .querida esposa, quien nunca le había faltado en lo más mínimo. Desfilaban ante él sus hijitos con su lenguaje de niños y su fe tan sincera. ¡Cuántas veces le habían suplicado que aceptara a Cristo! Nadie tenía la culpa de su negligencia. Meditaba y no sabía cuál era su verdadera condición.

—¿Tengo oportunidad de ser salvo, aunque ‘así como por fuego?’ —se preguntaba. No tenía a quién consultar. Esperaba estar equivocado, pero le vino a la mente otro pasaje de la Biblia que remotamente recordaba. Buscándolo finalmente leyó:

Pero si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.
Hebreos 10:26-27

También recordó este otro pasaje:

Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque lo procuró con lágrimas.
Hebreos 12:15-17

Lógicamente Santiago no quería que estas palabras tuviesen que ver con su propio caso, pero no importa cómo tratase de explicarlas, siempre le parecía que su oportunidad había quedado sepultada para siempre. El conocía el cuadro de Esaú, recordaba cómo vendió su primogenitura por un plato de lentejas. Lo que Esaú hizo fue despreciar las bendiciones de una herencia. Un cristiano tiene la mayor herencia, que es la vida eterna. La persona que desprecia la invitación divina desprecia la herencia divina por otros “platos”, que en este caso no serían las lentejas, sino tal vez “el plato del orgullo de la posición social”. El “plato de la religión de los antepasados”, “el plato de los placeres carnales”, “el plato de la conquista de la popularidad”. Santiago por supuesto comprendió que su situación era realmente triste.

Un día Santiago comenzó a formularse esta serie de preguntas: “Dónde estarán mi esposa y mis hijos? ¿Qué estarán viendo? ¿Con quién estarán hablando? ¿Tienen algún tipo de cuerpo? ¿Se parecen a ellos, tal como yo los conocí o son diferentes? ¿Se acordarán de mí? ¿Sabrán que soy un perdido y me espera la condenación eterna?” Estas y muchas otras preguntas agitaban la mente febril de Santiago. Luego exclamó olvidando que nadie lo escuchaba:

—¡Y pensar que yo también podía encontrarme hoy con mis seres queridos! ... ¡Oh Dios mío! ... Ahora recuerdo un texto que fue publicado en el último número del boletín de la iglesia. Aquí está: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman (1 Corintios 2:9).

Después de un breve comentario en el mismo boletín, el pastor terminaba el pensamiento con esta cita:

Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciste por el que en él espera.
Isaías 64:4

Santiago no podía contener más las lágrimas y se echó a llorar a viva voz. No hay quien le consuele, y él lo sabía. De repente alguien tocó el timbre de la puerta y Santiago secándose el rostro y tratando de disimular sus lágrimas acudió a atender el llamado.

Al abrir se encontró con una pareja que eran amigos de la familia. Eran Rubén y Norma.

—¿Estás solo? —le preguntaron.

—Sí —fue su respuesta.

—¡No me digas que tu esposa e hijos también desaparecieron como tanta Otra gente!

—Si —volvió a responder—. Mi esposa y mis hijos ya están con Cristo y con todos los redimidos en su presencia. No me queda la menor duda de ello.

—¡Pero, no puede ser!.— balbuceó Norma—. Todo era raro, sabían lo que había ocurrido, pero ninguno quería que eso fuera verdad. Norma recordó cuántas veces Miriam la había invitado para que hiciera su decisión, pero ella lejos de oponerse más bien le decía:

—Siempre he creído en Cristo —ella sabía que debía aceptar a Cristo como Salvador de su alma, que de otra manera no seria salva, pero simplemente no creía en él.

Los tres quedaron en silencio, no hablaban, hasta que Santiago trajo su Biblia y les dijo:

—De acuerdo con todo lo que acabo de oír en las noticias y conforme a lo que dice la Biblia, a nosotros no nos quedan más que estas opciones: Si nunca hemos rechazado a Cristo como Salvador tenemos la oportunidad de ser salvos, aunque por nuestra fe seremos muertos por el anticristo. La otra alternativa es que Dios ya haya retirado de nosotros todas las oportunidades, y Satanás, en la persona del anticristo nos engañe y seamos condenados con él y todos sus seguidores en el infierno.

Rubén quedó pálido, porque nunca antes Santiago había hablado de una manera tan terminante. A esta altura Norma ya lloraba, pero nadie se apresuraba a consolarla. ¿Qué responderían? Santiago ya había expuesto todas las opciones.

Tras una breve pausa y luego que disminuyera un poco la impresión del primer momento. Rubén le dijo a Santiago:

—Santiago, quiero que me expliques de dónde sacas esta conclusión.

—Con gusto te lo diré con la Biblia en la mano.

Y entonces leyó así:

Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
2 Tesalonicenses 2: 12

Santiago prosiguió:

—Lo que el apóstol quiso decir es que llegará un momento, después del arrebatamiento de la Iglesia fuera de este mundo, cuando Dios permitirá que un espíritu engañoso y diabólico, el del anticristo, tome control de aquellos que se quedaron atrás para que crean la mentira. Yo creo que el atractivo gobernante mundial es el anticristo. Creo que sus lindas palabras, sus muchas promesas, el apoyo mundial que recibe y la forma cómo parecen normalizarse todas las cosas, son trucos de Satanás, y que es sólo cosa de tiempo, porque pronto todos seremos obligados a adorarle como al único Dios. También se acabará con todo el dinero del mundo y se marcará a la gente como bestias para identificarlas con la marca, el nombre o el número de este individuo.

—¡Pero no puede ser! —exclamó Rubén—. ¡Este hombre parece ser sincero, un auténtico servidor en la hora más crucial de la historia! Fíjate que él refleja mucha humildad e incluso está dispuesto a que se le critique, además proviene de una familia muy religiosa.

Santiago interrumpiéndole le dijo:

—Satanás es un artista en el disfraz, y la Biblia habla mucho de estos días y de cómo el diablo seducirá a todos aquellos que no hayan confiado en Cristo. Pero permíteme hacerte esta pregunta: ¿Qué pasó con toda esta gente que desapareció en un momento? ¿Dónde está mi esposa y mis hijos? Ustedes dos lo conocían muy bien. Estoy seguro que lo consideraron verdadero cristianos. Saben también que como ellos, cientos de miles y seguramente hasta millones desaparecieron simultáneamente. ¿Puede alguien explicar esto? Es cierto que nuestro gobernante mundial tomó la palabra esa noche cuando asumió el poder y dio una interesante explicación del hecho. Pero para mí que conocía a mi familia, francamente no puedo tragarme esa mentira.

—No necesito preguntarte más, porque tú sabes que no puedes hallar otra respuesta que la que ya sabemos todos. Pero si tienes alguna duda, yo te leeré de la Palabra de Dios y tú mismo podrás sacar tus conclusiones:

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
Corintios 15:51-52

Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor
1 Tesalonicenses 4:16-17

Rubén se quedó pensativo, las palabras leídas por Santiago eran tan claras que no necesitaban interpretación. Santiago rompiendo el silencio le dijo: —Pero esto no es todo, permíteme leer algo más en esta misma Biblia:

Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban. edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste... Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el Otro dejado.
Lucas 7:26-36

Santiago casi no pudo terminar, porque en su caso personal, su esposa desapareció de su lado. Ellos dormían juntos aquella noche. Luego tomando fuerzas, Santiago prosiguió:

—Yo no sé cómo interpretaban los entendidos en profecías bíblicas este pasaje, esto que Jesús dice aquí. Lo único que sé es que en mi caso personal sucedió esto literalmente.

Santiago ya no pudo más, prorrumpió en sollozos como una criatura. Ya no le importaba nada, lo único que deseaba era revertir la situación. Santiago ahora reconoció que eran sus pecados los que le mantuvieron alejado de Cristo.

Rubén y Norma se despidieron y partieron, Santiago volvió a prender su televisor y comenzó a enterarse de…


Más noticias

Aunque la soledad, el arrepentimiento tardío y la terrible expectativa habían convertido la vida de Santiago en una pesadilla angustiosa, le pareció que era necesario seguir informándose para comparar los acontecimientos sobre los que habían hablado tantos predicadores por largos siglos. Esta vez él pudo ver la misma figura, el gran estadista cuya fama se hacía oír en todas partes del mundo. Los diarios decían por ejemplo: “Estadista perfecto”. Cuando Santiago leyó esto, recordó las profecías bíblicas que decían:

Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura... Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.
Ezequiel 28:12,15

Por cierto que el estadista en cuestión lucía perfecto. Perfecto físicamente, perfecto intelectualmente, perfecto emocionalmente, perfecto incluso en sabiduría. Santiago pudo seguir de cerca la entrevista que le hicieron. Los que lo interrogaban eran hombres sabios en las diferentes especialidades. Lo que sorprendió a quienes seguían esta singular plática, fueron las respuestas del estadista. No importaba la pregunta. Si era religiosa, sobre economía, ciencia espacial, política interna­cional o cualquier otro tema, sólo había que preguntar. San­tiago admitió que el titular del diario no podía describirlo mejor. Un día después otro diario decía: “Ahora sí podemos decir que tenemos paz y seguridad’. Volvió a leer de nuevo el titular porque le pareció que no podía ser algo tan literal como lo que estaba viendo. —Pero... ¡Si son exactamente las mismas palabras que inspirara a escribir al apóstol Pablo el Espíritu Santo! —exclamó. Rápidamente buscó la Biblia y leyó:

Que cuando digan. Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinto, y no escaparán.
1 Tesalonicenses 5:3

Porque ya está enacción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
2 Tesalonicenses 2:7-10

Santiago se rascaba la cabeza con desesperación, diciendo:

—¿Pero cómo es posible que yo no le haya prestado atención a estas palabras antes? ¡Son tan claras! —Y procedió entonces a colocar todos los acontecimientos en orden, de tal manera que concordasen con la Biblia y el resultado fue el siguiente bosquejo:

  1. El individuo que hablaba era el anticristo.
  2. Su perfección, sabiduría, bondad y seducción eran del todo diabólico.
  3. El titular del diario que decía ‘Paz y seguridad’, era una repetición de las palabras de Pablo. Todo esto era un fraude de paz, no hay ni habría tal paz, siendo que ellos mismos habían rechazado al Príncipe de Paz.
  4. Pablo dijo que “hay quien al presente lo detiene”. Ese “quien” es la Iglesia de Cristo que ya está con él, por lo tanto ya no lo detiene. Ahora este individuo sorprenderá a todo el mundo “y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden”.
  5. Era claro que todo esto tendría una duración muy corta, sólo 7 años. Y que transcurridos estos 7 años el Señor Jesucristo retornaría con su Iglesia y entonces todo ojo le vería.

Una amarga tristeza y un profundo arrepentimiento embargaban el corazón de Santiago. Ahora recordó cómo Judas Iscariote triste y arrepentido corrió al templo para devolver las 30 piezas de plata, pero nadie le hizo caso y entonces fue y se ahorcó.

——¡Hace sólo unos pocos días que mi esposa me suplicaba que aceptara a Cristo! Mis hijos también, aunque pequeños e inocentes, con dulzura me invitaban diciéndome: “Papi, papi, ¿por qué no aceptas a Cristo para ser salvo?”, pero no les hice caso —sollozó—. Ahora ellos ya están con Cristo, mientras que yo estoy aquí… ¿Cuál será mi situación delante de Dios? ¿Quién soy yo? ¿Seré parte de los mártires que describe la Biblia? Entonces leyó en la Escritura:

Estos son los que han salido de la gran tribulación,y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.
Apocalipsis 7:14

Santiago había leído bastante sobre la tribulación. Y aunque por el momento parecía que todo estaba mejor que antes, todo el mundo disfrutaba de paz y prosperidad, los pronósticos indicaban que la economía mejoraría en todas sus áreas; había abundancia de artículos de primera necesidad; la medicina había dado avances increíbles y las enfermedades incurables eran ya cosa de historia. Sin embargo, Santiago recordaba que los primeros tres años y medio serían de bonanza. ¡Y esto era lo que estaba ocurriendo!

—Pero... ¿Acaso no pudieron haberse equivocado los predicadores y es en realidad el Mesías quien está reinando ahora? —se preguntaba confundido—. No hay conflictos entre las naciones. Todos los grupos guerrilleros depusieron las armas... ¡Y todo lo hicieron voluntariamente!

Volvió a leer en el libro del profeta Daniel:

Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el de desolador; hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador
Daniel 9:27

Era fácil entender que las “semanas” eran más que 7 días. Santiago conocía el estudio de Daniel sobre las 70 semanas y de la última que tendría cumplimiento antes del regreso del Señor Jesucristo para establecer su reino milenial.

Al día siguiente las noticias indicaban algo que parecía demasiado bueno para ser verdad. El encargado de las noticias leía un boletín indicando que en breve no habría más circulante. En otras palabras, no habría dinero en efectivo. El plan abarcaba no sólo dinero, sino algo más que eso. Los puntos que el locutor destacó fueron los siguientes:

  1. Mediante una especie de jeringuilla se implantaría un micro-chip bajo la piel de la mano derecha a cada persona en el mundo. Cada micro-chip estaría codificado con un número de 18 cifras dividido en 3 grupos. El micro-chip además contendría todos los antecedentes del portador. De este modo se evitarían los fraudes en los depósitos y retiro de dinero del banco, y el uso indebido de tarjetas de crédito, ya que tales transacciones sólo podría hacerlas el propio interesado. Debido a esto el dinero en efectivo, billetes y monedas al igual que las tarjetas de crédito no tendrían más ninguna función. El locutor indicaba dónde debían concurrir las personas para que les implantaran su número, y alentaba al público en general a hacerlo sin demora, agregando que el que no tuviera el número, el nombre o la marca del estadista, no podría realizar ninguna transacción monetaria, no podría comprar o vender, por la sencilla razón de que el dinero no circularía más. La noticia era del todo terminante. No parecía ofrecer alternativa alguna.
  2.  En la televisión presentaron una imagen imponente del estadista, la cual hablaba como si fuera él mismo aunque era como una especie de androide, era imposible diferenciar al estadista de su imagen. Entonces el locutor indicó que de aquí en adelante y siempre para mantener la unidad de los pueblos... no se permitiría la pluralidad de religiones a fin de no cometer el error babilónico que se cometió antes de los acontecimientos que estremecieron al mundo, es decir el Rapto. El locutor siguió diciendo que a partir de ese momento, todos los ciudadanos del mundo tendrían que adorar, alabar, orar y someterse siempre a los mandatos de la imagen del estadista.
  3. En las noticias también se presentó a otro personaje a quien llamaban "el profeta”. Este individuo engrandecía mucho al estadista. Aseguraba que toda la honra, el respeto y la admiración correspondían al estadista”

Santiago quedó pálido. Esto sí que era exacto. Comenzó a buscar el capítulo 13 del libro de Apocalipsis y leyó allí una parte donde dice:

Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagenhablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
Apocalipsis 13:15-18

Ya no le cabía duda que los personajes que había visto en los noticieros de televisión eran la bestia y el falso profeta, es decir el anticristo y su lugarteniente, tal como los describía el capítulo 13 de Apocalipsis. Santiago siguió leyendo y se encontró con el capítulo 14 de Apocalipsis donde claramente dice que el que acepte esa marca, la marca o el número del anticristo, jamás podrá ser salvo.

—¿Quiere decir que si yo no me dejo marcar podré librarme de la condenación del infierno? —Santiago seguía dudando de su propia condición. Era muy claro que al aceptar dicha marca, uno automáticamente se excluía del cielo y se comprometía para siempre con el infierno y todos sus horrores tan vívidamente descritos en la Palabra de Dios.

Era sábado y al siguiente día domingo. Santiago iría otra vez a la iglesia. Sabía que seguramente no habría mucha gente, pero estaba equivocado, porque ese domingo acudió gran cantidad de personas al templo. Muchos estaban impresionados y otros algo confundidos con lo que vieron y oyeron durante la semana. Quería saber qué opinaban los ministros, los teólogos... Pero el pastor no estaba y Santiago sabía por qué. Un hombre que no conocía salió al frente para orar a Dios, rogándole que si el Rapto realmente había ocurrido los recogiera a todos. Segundos después todos los que estaban allí comenzaron a orar: “¡Oh Señor, aquí estamos, todos somos tus hijos, hemos venido para implorar tu presencia y a darte gracias por todo!...Si el Rapto es progresivo y tú sigues recogiendo a los tuyos, recuerda que somos parte de tu pueblo

Hemos realizado muchos milagros en tu nombre, hemos sanado a muchos enfermos, hemos recogido grandes sumas de dinero y ayudado a los pobres, hemos leído tu Palabra y todo lo hemos hecho para tu gloria y honra... Señor, no detengas tu venida, porque pareciera que el anticristo ya está aquí... Oh Señor, gemimos y lloramos porque siempre te hemos amado y alabado en nuestro templo…”

Santiago sólo escuchaba, y luego buscando en la Biblia leyó estas palabras:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor; ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé. Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
Mateo 7:21-23

—¡Pero aquí está la respuesta Señor! —pensó Santiago. Efectivamente, la oración de esa gente en el templo era casi textualmente lo mismo que había dicho el Señor Jesucristo casi dos mil años antes de que todo esto sucediera. Santiago conocía a muchos de los que llegaron. Ellos si eran religiosos. A veces solían ayudar a algunos pobres, en otras ocasiones entregaban alguna ropa usada al Ejército de Salvación. En las “fiestas patronales” acudían a las peregrinaciones religiosas y solían sacrificarse bastante. Una vez por año solían ayunar y se abstenían de carne durante la “cuaresma” porque así lo enseñaba su religión. En realidad podría decirse que aparentaban sinceridad. Pero claro, ellos nunca leían la Biblia, la Palabra de Dios y si lo hacían era para aparentar solamente. No querían, como decían ellos mismos, “cambiar de religión”. Nunca prestaron atención ala salvación por gracia. Eran cristianos de tradición y seguían, como ellos mismos lo decían, “la religión de sus antepasados”. Santiago sabía que Jesús invitó a que lo siguiesen a él, que confiaran en él, que se confesaran con él, que él solamente era el Salvador y único mediador, nadie más.


Un increíble desenfreno

Pasaron algunos días después de aquel gran acontecimiento, del rapto de la Iglesia. Poco a poco la gente iba olvidándose del evento, pero Santiago sabía que la calma era sólo, aparente y que el desfile de los acontecimientos apocalípticos ya había comenzado. Le sorprendió leer en los diarios un sinnúmero de comentarios insultantes y blasfemos. Los homosexuales consiguieron muchos privilegios. En realidad eran tantos, que parecía que lo mejor en aquellos días era ser uno de ellos. Santiago quedó perplejo. Realmente la vida se hacía imposible y la maldad era cada vez mayor. Viendo y oyendo al gran estadista, sospechó algo raro, y entonces recordó que en algún lugar del libro de Daniel dice algo que parece identificar más a este individuo. Abrió la Biblia de su esposa y allí estaba subrayado:

Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá. Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá.
Daniel 11:36,37

Le había llamado la atención que este estadista con una presencia tan imponente no anduviera acompañado de mujer alguna. Era un soltero a quien no le interesaban las mujeres. Su compañía constante e inseparable era el llamado “Profeta”.

—¿No seria homosexual también? —se preguntaba Santiago—. El asimismo notó que rápidamente el estadista perdía interés por la religión y daba a entender que en breve no seria permitida ninguna, excepto la de él mismo. Santiago dedujo que esto era a lo que se refería Daniel cuando dijo que no “respetará a dios alguno”, en otras palabras a religión alguna.

Santiago dedujo que aun aquella “ramera” de la que hablaba Juan en Apocalipsis y con la cual el estadista aparentemente decidió trabajar, pronto correría la misma suerte indicada en el libro de Apocalipsis.

Era tal la pornografía, el vocabulario obsceno de los hombres y mujeres, las blasfemias contra Dios y contra todo cuanto parecía fe cristiana, que Santiago podía notar el rápido cambio de este hombre. El al comienzo parecía muy noble, generoso, sincero, alguien que permitía que cada uno creyera lo que quisiera, alguien que lucía muy democrático y hasta teólogo. Pero ahora era como si repentinamente comenzara a soplar otro viento, este individuo se estaba transformando en un ser degenerado y mucho más duro.

No más dinero.

Una mañana Santiago recogió su diario. Un titular de primera página decía: “DENTRO DE POCOS MESES SE ACABARA TODO EL DINERO”. Ya lo sospechaba. El artículo elogiaba el nuevo mecanismo financiero que iba a entrar en vigencia. Y en efecto, no pasaron meses sino semanas, cuando Santiago notó en algunos comercios y en las estaciones de servicio, avisos en los que decía: “No aceptamos ninguna clase de dinero”. A continuación se indicaba que las transacciones se harían únicamente por medio de la marca de la cual ya se había hablado mucho. El cliente era bienvenido, siempre y cuando tuviera el micro-chip en su mano derecha o en la frente. A renglón seguido se daban los números de los teléfonos a donde se podía llamar para recibir la “identificación”. En realidad le llamaban “LA AUTOIDENTIFICACIÓN”. Santiago recorrió algunas cuadras y todavía encontró una estación de servicio y algunos comercios menores donde pudo abastecerse, pero en todos ellos, sin una sola excepción, le dijeron que en cosa de días ellos tendrían que imponer la nueva “identificación o tendrían que terminar por cerrar el negocio”. Santiago sabía que el asunto era serio, y una vez más leyó lo que decía la Biblia sobre esos que aceptaran esa AUTOIDENTIFICACIÓN:

Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz. Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
Apocalipsis 14:9.

Santiago comprendió perfectamente esta solemne advertencia divina. Adorar a la imagen era adorar a ese personaje que ahora pretende que se le adore como a Dios mismo. Recibir la marca en la mano o en la frente, era aceptar el sistema económico mediante el cual este individuo procuraría someter a todo el mundo a su voluntad. De manera que aceptar dicha marca o número equivaldría a optar por la eternidad en el infierno, donde nunca habría reposo ni alivio.

Santiago quedó sorprendido por la forma en que él mismo había cambiado ahora su manera de pensar. Antes se burlaba del infierno y de todo cuanto dice la Biblia al respecto, pero ahora no le cabía la menor duda de que la Biblia es la Palabra de Dios y que allí está la verdad. ¡Cómo lamenta una vez mas haber desperdiciado el período de gracia salvadora! Se le cruzan muchos pensamientos:

—¡Sin duda deben haber muchos en una condición parecida a la mía! —se decía—. Pero... ¿Podré hablar con alguien sin poner en peligro mi propia vida? Tal vez uno que fue mi amigo de toda la vida ahora sea mi enemigo porque está dispuesto a aceptar la marca o tal vez ya esté marcado y yo no —repetía angustiado.

Las noticias en el diario eran “muy positivas”. Se hablaba de milagros económicos y efectivamente los supermercados estaban saturados de diversos artículos. La inflación había quedado en la historia. La deuda externa del “Tercer Mundo” había sido anulada. Ahora “todos compartían” muy a gusto.

Sin embargo, en pocos días Santiago comenzó a leer entre líneas y pudo notar que el auge económico y la abundancia, eran de muy corta duración y que el hambre, las pestes originadas por tanta manipulación genética para incrementar la producción de cultivos y los grandes acontecimientos manifestados en todo el mundo, eran el futuro cercano. Al principio los consumidores creían que cuando algo escaseaba era sólo por algún tiempo, pero luego comenzó a advertirse la ausencia de artículos de primera necesidad.

Comenzaron a formarse largas colas para conseguir algo de alimento. Muchos supermercados cerraron sus puertas. Inicialmente los consumidores comenzaron a quejarse, pero pronto descubrieron que no les quedaba otra alternativa que alabar a la pareja integrada por el estadista y el gran profeta. Era peligroso decir cualquier cosa que ofendiera su imagen. Circularon algunas hojas en las cuales se alertaba a la gente para que no aceptara la marca, explicando además el significado de su aceptación. Todo se hacía clandestinamente, pero fue grande la sorpresa de la gente cuando la imagen que el había erigido en su honor, entregaba informes detallados sobre el paradero de todos aquellos que se resistían a someterse a semejante gobierno. Fue entonces cuando Santiago recordó lo que dice Juan en el libro de Apocalipsis.

Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.
Apocalipsis 13:15

Literalmente, el que no se sometía al anticristo moría como mártir. Santiago sabía lo que le esperaba. Era inútil esperar comprensión o compasión en esta hora. Desfilaban ante su mente las ¡Muchas oportunidades que tuvo para arrepentirse, confiar en Cristo y ser salvo. Esta dulce invitación le fue extendida muchas veces desde el púlpito, otras veces se la hizo su propia esposa y hasta sus pequeños hijos con la ternura de su vocecilla infantil. Pero Santiago entonces se sentía seguro, su orgullo sus amistades, su familia con su tradición religiosa tan arraigada, todo esto impidió que tomara su decisión. Comprendió su gravísimo error, pero no encontró a quién culpar


Para usted que se queda

A esta altura de los acontecimientos y siendo que el Rapto ya había sucedido, Santiago volvió a formularse este interrogante: “¿Cuál debe ser mi actitud ahora?” Supo por las noticias que se había desencadenado una ola alarmante de suicidios en todo el mundo. Las itinerarias no daban abasto para recoger tantos cadáveres y los sepultureros vivían sus mejores días, ¡estaban muy ocupados!

Santiago recordó que su esposa tenía una serie de mensajes grabados de su pastor. Buscando se encontró con uno cuyo título le llamó la atención: “PARA USTED QUE SE QUEDA”.

El mensaje estaba basado en Juan 14:1-3 donde dice:

No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar, para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Juan 14:1-3

Escuchando atentamente el mensaje oyó que el pastor decía:

“Es raro que alguien predique sobre el arrebatamiento de la Iglesia tomando esta porción bíblica. Y esto se debe a que casi la totalidad de los pastores y predicadores cristianos no son judíos, sino gentiles. Jesús le habla en este caso a un puñado de judíos, conocedores de las costumbres matrimoniales en su pueblo. El protocolo de los casamientos que se celebran en nuestros días en todo cuanto pertenece al mundo civilizado incluyendo a los cristianos, es casi igual, salvo pequeñas diferencias”.

“Las normas son más o menos las siguientes: En primer lugar, el joven al enamorarse de una señorita solicita su consentimiento con fines matrimoniales. De llegarse a un acuerdo, existe lo que se llama el compromiso matrimonial y finalmente las bodas. Inmediatamente después de la ceremonia nupcial, los flamantes esposos se retiran para su “luna de miel”.

“A diferencia, entre los judíos las bodas seguían un procedimiento completamente distinto. Comenzaban con el enamoramiento recíproco entre los futuros esposos. Luego el joven debía dirigirse a su futuro suegro y hablarle de sus intenciones de tomar por esposa a su hija, llegando así a un acuerdo tras una breve ceremonia. En dicha ceremonia el joven entregaba a su suegro una cierta suma de dinero, que aunque no constituía la ‘compra’ de la esposa, simbólicamente era parte del ceremonial que finalmente los haría esposo y esposa. En esta ceremonia nupcial o mejor dicho ‘el pacto matrimonial’, además del dinero, había una copa que contenía vino. Era la copa del pacto matrimonial. En algo así como un brindis, el joven levantaba la copa y repetía estas palabras: ‘Se ha pagado el precio, se ha sellado el pacto, ella me pertenece”

“Hecha esta ceremonia, el joven se acercaba a la joven y le decía: ‘Querida, ya somos esposos, nos hemos desposado. Todo está hecho, porque ya se ha pagado el precio, se ha sellado el pacto, tú me perteneces. Ahora me voy a preparar el lugar donde viviremos. Mi regreso no depende de mí, sino primero del tiempo que me tome preparar nuestra morada y segundo de que mi padre me permita regresar. Tú, mientras tanto, debes estar vigilante. Puede que llegue a medianoche, al atardecer o por la mañana. Francamente no sé el momento exacto. Pero quiero que estés lista para que cuando llegue puedas partir conmigo al instante”.

El pastor continuó diciendo:

“Fíjense con cuántos detalles el Señor nos hace ver la realidad del arrebatamiento en estos tres versículos del capítulo 14 de Juan. El pagó el precio cuando murió en la cruz y derramó su sangre por nosotros. El se dio a sí mismo por usted y por mí. Además selló el pacto mediante el derramamiento de su sangre. Ese ‘pacto’ (testamento) es todo cuanto tenemos hoy en términos de promesas, en lo que conocemos como ‘El Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo’’’.

Mientras Santiago escuchaba esta grabación se preguntaba:

—¿Pero cómo es posible que siendo esto tan claro nunca le haya prestado la menor atención? —continuó escuchando y el pastor prosiguió:

“Hermanos, fíjense cuán hermosamente nuestro Señor nos hace ver los detalles de nuestra condición ante él y del mismo arrebatamiento y lo que viene después. Quiero que noten que cuando Jesús murió en la cruz y momentos antes exclamó: ‘Consumado es’, realmente en ese instante pagó el precio y selló el pacto de nuestra redención, mientras los redimidos de todos los tiempos van conformando su Iglesia, su flamante Esposa. No es correcto pretender que la Iglesia es la ‘novia’, porque cuando los judíos se desposaban, no se unían físicamente de inmediato. Primero el esposo iba a preparar el lugar en donde vivirían. Y en este momento el Señor está preparando ese lugar para nosotros. Ni bien lo haya terminado, Dios el Padre le dirá: ‘Hijo mío, anda y trae a tu Esposa para que esté contigo’. ¡Esa será la orden del Dios omnipotente y así sucederá el Rapto!”

Santiago detuvo la grabación y se acordó de un texto que no entendía bien, justo en relación al arrebatamiento, donde Jesús dice que el día y la hora nadie sabe, ni siquiera el mismo Hijo:

Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
Marcos 13:32

Santiago quedó asombrado de la exactitud de las palabras de Jesús y de todo lo relacionado con la costumbre matrimonial judía. El pastor prosiguió diciendo:

“La enseñanza de nuestro Señor abarca también otros aspectos relacionados con ese gran momento del arrebatamiento. Cuando el joven llevaba a su flamante esposa a su casa, se retiraban juntos a sus habitaciones a disfrutar de su intimidad. Al cabo de 7 días abandonaban el aposento y él orgullosamente le presentaba su esposa hermosamente ataviada a sus amigos. La Biblia nos dice que cuando la Iglesia haya sido retirada de este planeta, habrá un período de 7 años de gran tribulación, que se llama también ‘tiempos de angustia para Jacob’ (Jeremías 30:7)”.

El pastor siguió explicando que Daniel el profeta habla con detalles de esa “semana” de tribulación, que son 7 años. Durante esos horribles días de tribulación aquí en la tierra, los cristianos ya estarán en la presencia del Salvador, gozando de aquel maravilloso lugar que él personalmente les preparo. Pero cuando se cumplan los 7 días, es decir los 7 años, el Señor regresará a la tierra junto con su Iglesia y .acompañado de innumerables ángeles. ¡Qué espectáculo será ese! Y en efecto, a continuación Santiago escuchó la lectura del siguiente pasaje de la Biblia:

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre la nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.
Mateo 24:29-31

Leída esta porción bíblica, el pastor indicó: “Hay dos cosas que ocurrirán cuando nuestro Señor venga, pero es necesario además que se aclaren otros puntos que muchos cristianos confunden. “Primero, en el arrebatamiento el Señor NO llega a la tierra, porque atraerá a sí mismo a todos los suyos, el encuentro se producirá en el aire, en el espacio. Tal como ocurre cuando se acerca una tijera a una aguja. Debido al imán que tienen en común los dos instrumentos, la aguja es atraída por la tijera. Hay algo que los cristianos tenemos en común con nuestro Salvador. ¡Es el Espíritu Santo! Pablo se refirió a esto cuando dijo:

En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
Efesios 13-14

“La palabra “arras” significa ‘garantía’. De modo que la garantía de que participaremos en el arrebatamiento, es el Espíritu Santo que todos los cristianos tenemos, porque Cristo nos lo concedió en el momento cuando, habiendo oído el Evangelio, arrepentidos creímos en él. “Si hay algo en común que tenemos con el Salvador, es lo que él mismo basado en su promesa (no a nuestro gemir y llorar, pedir y reclamar), nos ha dado cuando arrepentidos nos rendimos a él. Todos cuantos han tenido esta experiencia serán atraídos por él en el momento del Rapto por el imán del Espíritu Santo. Tal como lo aseguró él mismo:

Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.
Juan 12:32

El pastor insistió en que no se confundiera el arrebatamiento de la Iglesia con la segunda venida del Señor. Pablo le dijo a los Tesalonicenses que el encuentro entre el Señor y la Iglesia se producirá “en el aire”. “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:1 7).

El pastor aclaró que Jesús vendría como ladrón en la noche, porque el mundo, ni nadie lo vería. El arrebatamiento se produciría en cosa de fracción de segundos, “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:52).

Pero... ¿Qué se entiende por “un abrir y cerrar de ojos”? La luz viaja a 300.000 kilómetros por segundo y realiza el recorrido de ida y vuelta de la tierra a la luna en sólo 3 segundos, pero un abrir y cerrar de ojos es el tiempo que demora la luz en ir de la superficie del ojo a la retina del mismo. En un abrir y cerrar de ojos, esa luz que va de la tierra a la luna en 3 segundos, sólo habrá recorrido unos 45 centímetros de distancia del suelo ¡Qué rapidez la de Dios!

—Con razón —dijo Santiago— ¡Ni cuenta me di cuando toda mi familia desapareció! Y siguió diciendo el pastor:

“Los hombres piensan que han logrado grandes avances en lo que a velocidad se refiere, y ciertamente han progresado mucho, porque hoy ya se ha cumplido lo que Dios reservó para los días finales, el gran salto científico. Sin embargo, con toda la ciencia y tecnología tan sorprendente, Dios burlará en una fracción de segundo todo lo que han logrado tantos cerebros con tanto sacrificio. “Sí, mis amigos y hermanos —siguió diciendo el pastor— no confundamos el arrebatamiento con la segunda venida del Señor. También debemos recordar que cuando se produzca el arrebatamiento, los que murieron siendo fieles resucitarán dejando tras sí sus tumbas vacías”.

A esta altura Santiago detuvo la grabación, subió en su automóvil y partió rumbo al cementerio. Su propia madre había sido una cristiana fiel. —Veré si su cuerpo todavía está o no en la tumba —dijo—. Cuando llegó notó que no era el único que buscaba pruebas, varios otros también estaban allí. Todos comprobaban lo mismo. La tumba donde descansaban los restos de la madre de Santiago estaba abierta, no había un solo huesito en la fosa. ¡Santiago quedó asombrado de la exactitud con que la Biblia había predicho todo esto hasta en los últimos detalles! —No —se dijo—. Ya no necesito más pruebas. Conocí muy bien a mí madre. Recuerdo con cuánta ternura me hablaba una y otra vez del amor de Dios, del perdón que necesitaba. Sé que ella está con el Señor.

Recordó entonces parte de la letra de una canción que Miriam solía cantar en la iglesia para el día de la madre que decía:

“Los años de mi infancia me recuerdan con dolor, que a veces despreciaba de mi madre el dulce amor’

Luego el coro cantaba:

“Oh madre de mi amor, en gloria te veré”.

Entonces Santiago recordó que el autor de esta canción se dirigía a Jesús diciéndole:

“Dile oh Señor, que en gloria la veré”.

Y Santiago cayendo de rodillas junto a la tumba vacía de su madre dijo:

Señor Jesús, dile a mi madre que allí la veré. Entiendo que lo que me espera es serio, probablemente tenga que ser parte de los decapitados por causa de tu nombre. Ya no me cabe la menor duda de que todo lo que dice tu Palabra, se cumplirá. Señor, quítame el temor a la espada del anticristo. Dile, por favor, Señor a mi madre, que allá la veré. Amén”.

Santiago vio otras escenas parecidas en el mismo cementerio, pero habían otros que parecían levantar el puño contra Dios y contra Jesús. Como que estaban decididos a aliarse con el enemigo.

Al llegar a su casa cabizbajo y con un peso enorme en el corazón, Santiago una vez más tomó su Biblia y se dispuso a leer. Vino a su mente el capítulo 24 de Mateo que había sido citado por el pastor y algunos otros pasajes. El primero que leyó fue Zacarías en donde dice;

He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén... Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur... Y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos.
Zacarías 14:1-5

En la grabación el pastor explicaba que esto ocurriría cuando el Señor regresara para establecer su reino milenial, justo cuando todos los ejércitos del mundo rodearan a Jerusalén para el asalto final, lo que también sería el broche de la guerra del Armagedón. El pastor insistía en que no debía confundir-se el arrebatamiento de la Iglesia con la venida del Señor.

“En el arrebatamiento —decía—, nosotros nos vamos con él, pero en su venida regresaremos con él. En el arrebatamiento él nos rescatará del gobierno del anticristo, en su venida nos hará parte de su gobierno.

“Algunos, confundiendo los pasajes que hablan sobre el arrebatamiento y la Segunda Venida respectivamente, dicen que la Biblia se contradice, pero no hay tal. ‘¿Cómo es posible? —se preguntan—, ¿un arrebatamiento inadvertido cuando la Biblia dice que... todo ojo le verá, y que vendrá con poder y gran gloria?’ Efectivamente, los pasajes de la Biblia que hablan sobre esto NO se refieren al arrebatamiento, sino a su Segunda Venida, que tendrá lugar unos 7 años después del arrebatamiento.

“La Biblia dice que él ‘posará sus pies sobre el monte de los Olivos’. También declara que ‘vendrá con poder y gran gloria.’ (Mateo 24:30) y añade... ‘He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá’  (Apocalipsis 1:7).

“Pero... ¿Cómo aplica a la venida del Señor la parte de las bodas del joven judío cuando éste presenta su flamante esposa a sus amigos? ¿Quiénes son esos amigos? La Biblia no lo especifica, pero es muy probable que sea el remanente de Israel que será salvo. Muchos pasajes bíblicos hablan de esta salvación final, cuando todos los judíos creerán en Jesús y lo recibirán como su Mesías.

“Son muchísimos los pasajes bíblicos, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, que hablan sobre esta redención final y total, pero el que generalmente se cita es lo que Pablo dice en Romanos 11:25-36. Según el mismo Señor, llegará el momento cuando los judíos se convertirán todos al mismo tiempo, cuando le vean regresar, por eso les dijo:

Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor
Mateo 23:39

Santiago no pudo menos que concordar con el mensaje que escuchaba, pues ahora se adelantaba a las mismas noticias. Sabía que el anticristo ya estaba en pleno ejercicio de su poder. Escuchaba las noticias provenientes del Medio Oriente y muy especialmente de Europa. Lo que más llamaba su atención era que las ciudades que más se mencionaba en las noticias era Jerusalén y Roma.

Una vez más volvió a leer los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis, los cuales indicaban que aunque tal parecía que el mando del gobierno mundial iba a caer en manos del jerarca del Vaticano, finalmente no sería así, porque en una reunión urgente de los gobernantes del Mercado Común Europeo, ellos decidirían entregar el poder a un individuo hasta entonces poco conocido. El aparecería en la televisión mundial con gran carisma, una atracción irresistible. Este individuo tendría fórmulas casi mágicas para resolver los peores problemas. Los comentarios de los diarios todos serían favorables. Incluso muchos dirían, especialmente los promotores de la Nueva Era, que el Mesías ya se encontraba entre nosotros y que la Nueva Era había llegado. Este individuo tendría respuestas aceptables, aplicables a todos los problemas graves. Santiago entonces se dijo:—¡Todo esto ya se ha cumplido!

Por último, en la grabación, el pastor llamaba la atención de todos, hizo una pausa como queriendo contener su emoción y se dispuso a ofrecer una lista de consejos para aquellos que se quedaran. Santiago se dispuso a escuchar esta parte con profunda turbación. Se daba cuenta que era para él. El pastor con voz firme dijo: “Hermanos y amigos, quiero que tomen nota de lo que les diré a continuación. Si alguno de ustedes es un cristiano falso, no salvo, o si es una persona que no forma parte de esta iglesia y sale de este lugar sin reconciliarse con Dios, tengo ciertos consejos que le servirán cuando los cristianos verdaderos ya no estemos aquí. Ustedes tienen mi número telefónico, pero si se produce el Rapto no me llamen, ya no estaré aquí, ni tampoco mi familia. No tengo animales en mi casa, porque los que tenía ya los entregué a familias que sé que no tienen interés alguno en el arrebatamiento, porque no les interesa la salvación. Ellos cuidarán de sus animales y de los míos también.

“A continuación les daré los pasos a seguir en caso de que usted se quede atrás cuando se produzca el arrebatamiento:

1. Por favor no se suicide. No cometa este error, porque de hacerlo estará definitivamente condenado en el infierno y finalmente en el lago de fuego. Recuerde lo que dice la Biblia:

Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.
Hebreos 9:27

2. No se deje cautivar por las lindas palabras. No se deje cautivar por las lindas palabras que hablará el flamante gobernante. Tenga bien presente que el apóstol Pablo dice que Satanás, para engañar “se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14).

3. Cuidado con la religión mundial. No participe en el gran programa que montará la religión mundial llamada la Nueva Era, integrada por todas las religiones del mundo, el plan de ellos es supuestamente invitar a Jesús para que venga a reinar, pero tenga bien presente que su verdadera intención será entronizar al anticristo, no a Cristo.

4. No se deje marcar por el anticristo, 666. No se deje imponer la marca, número o nombre del anticristo que en la Biblia se menciona como 666. No importa que hoy no sepamos bien cómo interpretar esa marca. Cuando llegue la hora, usted descubrirá que el significado del 666 es mucho más complicado de lo que parecía. No olvide que la Biblia dice que los que reciban la marca serán definitivamente condenados:

Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vende; sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Apocalipsis 13:16-18

Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.
Apocalipsis 14:9-11

5. No se entusiasme por la bonanza inicial. Es probable que pasados los primeros tres años y medio del gobierno de este hombre, los que podrían ser bastante buenos y de paz, alguien le mate, pero él resucitará. Cuando esto ocurra, la gran mayoría de quienes no le hayan reconocido como su “mesías” ahora serán engañados por el gran milagro de su resurrección. No se deje engañar, Dios permitirá tal cosa para que los incrédulos se decidan por el anticristo.

6. No se deje seducir por los milagros y prodigios. Habrá muchísimos milagros y prodigios. Sanidades divinas, manifestaciones de autoridad excepcional sobre supuestos espíritus inmundos, etcétera. No se deje cautivar por estas demostraciones excepcionales de poder. Consulte estos dos pasajes de su Biblia:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán? en aquel día. Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí hacedores de maldad.
Mate9 7:21-23

Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
2 Tesalonicenses 2:7-12

7. No se preocupe si en lugar de uno ve dos. Tenga presente que no será un solo gobernante, sino dos. Recuerde que la Biblia menciona que uno es el anticristo y el otro es el falso profeta, su ayudante:

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
Apocalipsis 20:10

8. Si puede escapar de la espada del anticristo, hágalo. Si puede esconderse en algún lugar remoto y de difícil acceso hágalo, pero recuerde una cosa, el anticristo sabrá de su escondite. En Apocalipsis 13:15 dice que este personaje tan bestial levantará una gran imagen de sí mismo y hará que dicha imagen hable. Lo que sorprende es la clase de oratoria que tendrá la imagen. Delatará el escondite de los enemigos del anticristo.

Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matara todo el que no la adorase.
Apocalipsis 13:15

9. No se alarme si nota que los ángeles surcan el espacio evangelizando. Recuerde que durante ese terrible período, especialmente los últimos tres años y medio, muchísima gente se convertirá al Señor. Sea usted uno de ellos. No se asuste si oye predicar a 144.000 judíos y aun a los mismos ángeles que anunciarán el Evangelio, debido a lo cual muchos se convertirán recibiendo el perdón de Dios:

Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo al cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
Apocalipsis 14:6-7

10. Si nota que muchos “ministros”e iglesias siguen como de costumbre, no se deje engañar El anticristo probablemente entregará una declaración, a través de su departamento de prensa, explicando lo del arrebatamiento. Dirá por ejemplo: “Dios permitió que seres extraterrestres vinieran en gran cantidad en naves espaciales invisibles llevándose de nuestro planeta a todos aquellos que no apoyaban la unidad, el ecumenismo, el globalismo. Ellos están ahora en un planeta desierto sometidos a una reprogramación a fin de que puedan regresar y formar parte de este gobierno ‘divino”’. Esta explicación hará que los que queden se sientan dichosos de no haber sido llevados a ese lugar tan árido, tan horrible, rodeados de seres grotescos y demoníacos.

11. No se alarme por los desastres que irán de mal en peor. Si usted sobrevive los primeros tres años y medio, es decir la mitad de la semana de Daniel, notará que luego habrá un verdadero desfile de desastres escalofriantes. No se desespere, pero tampoco espere que la gente, viendo cómo se cumple la Biblia, crean en Cristo y se arrepientan de sus pecados. Si bien es cierto que muchos se arrepentirán, la gran mayoría no lo hará, por eso en el libro de Apocalipsis se repite la frase:

Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.
Apocalipsis 9:21

Habrá mucha hambre, guerras, blasfemias, demonismo, odio y manifestaciones en el cosmos nunca antes vistas. El oscurecimiento del sol, la caída de meteoros en cantidades increíbles, granizo de 30 kilogramos de peso y hambruna.

12. Si tuviera que ser llevado al cadalso anímese, el Señor le ayudará. Es casi seguro que usted tendrá que morir decapitado. De ser así, anímese y no claudique. Es preferible. La persecución contra los enemigos del anticristo será tal que se elevará una plegaria a Dios para que tome venganza de los perseguidores:

Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.
Apocalipsis 6:9-12

Y el pastor siguió su mensaje, pero Santiago había perdido el apetito y el sueño. Habían transcurrido ya varios meses desde que su familia y otros millones habían partido para estar con el Señor y durante ese tiempo Santiago sólo había comido lo más indispensable, los alimentos que había logrado comprar antes que se impusiera el micro-chip ya estaban agotándosele, muy pronto tendría que enfrentar la muerte en manos del anticristo, porque de rendirse quedaría irremediablemente condenado. Lucía demacrado, pálido y ojeroso y una profunda tristeza se plasmaba en su rostro. Había sido un buen esposo, tenía buen carácter. Nunca se opuso a que su esposa y sus hijos fuesen cristianos, pero creer en el arrebatamiento le parecía demasiado ingenuo. Además sabía que muchos “ministros” también se burlaban de esa doctrina.

Terminando el mensaje, el pastor agregó algo como si quisiera persuadir a esos que estaban destinados a quedarse para que no cometieran tal error: “Amigo, yo te invito a tomar esto en serio. Todavía la Iglesia de Cristo está aquí. Aún no ha sucedido el arrebatamiento. El anticristo no puede tomar el poder porque el Espíritu Santo, que habita en los cristianos se lo impide.

“Si en este momento usted se humilla delante de Dios, si confiesa sus pecados al Señor Jesús y le pide perdón, él será amplio en perdonarle y le dará vida eterna. Únicamente así estará seguro de que cuando llegue el arrebatamiento de la Iglesia usted tomará parte en esta gran operación traslado, cuando el Esposo, Jesucristo, finalmente al haber preparado el lugar vendrá en busca de su amada Esposa, la Iglesia, llevándosela a su presencia justo antes de los acontecimientos apocalípticos que estremecerán no sólo a nuestro planeta, sino a todo el universo.

“Recuerde: No espere alguna experiencia emocional, no es necesaria. Si la experimenta, está bien, pero no es un requisito para saber que es salvo. Todos los verdaderos hijos de Dios, los salvos, lo sabemos, no porque lo sentimos, sino porque el Señor nos aseguró que al recibirle como Salvador, en ese momento obtenemos vida eterna, así tengamos o no alguna experiencia estremecedora:

De cierto, de cierto os digo. El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Juan 5:24

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Juan 1:12

Así concluía la grabación, los últimos versículos pronunciados por el pastor parecían retumbar en el cerebro de Santiago. ¡Ya no podía más! El llanto le ahogaba y cayendo de rodillas elevó su corazón y su alma al cielo en una sentida oración, mientras lágrimas amargas surcaban su pálido rostro.

Y para usted amigo mío: ¡Por favor, no espere hasta que Dios recoja su Iglesia! ¡No se exponga a tanto peligro cuando puede evitarlo recibiendo hoy a Jesucristo como Señor y Salvador! ¡Por favor, hágalo ahora!


Para usted que se queda

A esta altura de los acontecimientos y siendo que el Rapto ya había sucedido, Santiago volvió a formularse este interrogante: “¿Cuál debe ser mi actitud ahora?” Supo por las noticias que se había desencadenado una ola alarmante de suicidios en todo el mundo. Las itinerarias no daban abasto para recoger tantos cadáveres y los sepultureros vivían sus mejores días, ¡estaban muy ocupados!

Santiago recordó que su esposa tenía una serie de mensajes grabados de su pastor. Buscando se encontró con uno cuyo título le llamó la atención: “PARA USTED QUE SE QUEDA”.

El mensaje estaba basado en Juan 14:1-3 donde dice:

No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar, para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Juan 14:1-3

Escuchando atentamente el mensaje oyó que el pastor decía:

“Es raro que alguien predique sobre el arrebatamiento de la Iglesia tomando esta porción bíblica. Y esto se debe a que casi la totalidad de los pastores y predicadores cristianos no son judíos, sino gentiles. Jesús le habla en este caso a un puñado de judíos, conocedores de las costumbres matrimoniales en su pueblo. El protocolo de los casamientos que se celebran en nuestros días en todo cuanto pertenece al mundo civilizado incluyendo a los cristianos, es casi igual, salvo pequeñas diferencias”.

“Las normas son más o menos las siguientes: En primer lugar, el joven al enamorarse de una señorita solicita su consentimiento con fines matrimoniales. De llegarse a un acuerdo, existe lo que se llama el compromiso matrimonial y finalmente las bodas. Inmediatamente después de la ceremonia nupcial, los flamantes esposos se retiran para su “luna de miel”.

“A diferencia, entre los judíos las bodas seguían un procedimiento completamente distinto. Comenzaban con el enamoramiento recíproco entre los futuros esposos. Luego el joven debía dirigirse a su futuro suegro y hablarle de sus intenciones de tomar por esposa a su hija, llegando así a un acuerdo tras una breve ceremonia. En dicha ceremonia el joven entregaba a su suegro una cierta suma de dinero, que aunque no constituía la ‘compra’ de la esposa, simbólicamente era parte del ceremonial que finalmente los haría esposo y esposa. En esta ceremonia nupcial o mejor dicho ‘el pacto matrimonial’, además del dinero, había una copa que contenía vino. Era la copa del pacto matrimonial. En algo así como un brindis, el joven levantaba la copa y repetía estas palabras: ‘Se ha pagado el precio, se ha sellado el pacto, ella me pertenece”

“Hecha esta ceremonia, el joven se acercaba a la joven y le decía: ‘Querida, ya somos esposos, nos hemos desposado. Todo está hecho, porque ya se ha pagado el precio, se ha sellado el pacto, tú me perteneces. Ahora me voy a preparar el lugar donde viviremos. Mi regreso no depende de mí, sino primero del tiempo que me tome preparar nuestra morada y segundo de que mi padre me permita regresar. Tú, mientras tanto, debes estar vigilante. Puede que llegue a medianoche, al atardecer o por la mañana. Francamente no sé el momento exacto. Pero quiero que estés lista para que cuando llegue puedas partir conmigo al instante”.

El pastor continuó diciendo:

“Fíjense con cuántos detalles el Señor nos hace ver la realidad del arrebatamiento en estos tres versículos del capítulo 14 de Juan. El pagó el precio cuando murió en la cruz y derramó su sangre por nosotros. El se dio a sí mismo por usted y por mí. Además selló el pacto mediante el derramamiento de su sangre. Ese ‘pacto’ (testamento) es todo cuanto tenemos hoy en términos de promesas, en lo que conocemos como ‘El Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo’’’.

Mientras Santiago escuchaba esta grabación se preguntaba:

—¿Pero cómo es posible que siendo esto tan claro nunca le haya prestado la menor atención? —continuó escuchando y el pastor prosiguió:

“Hermanos, fíjense cuán hermosamente nuestro Señor nos hace ver los detalles de nuestra condición ante él y del mismo arrebatamiento y lo que viene después. Quiero que noten que cuando Jesús murió en la cruz y momentos antes exclamó: ‘Consumado es’, realmente en ese instante pagó el precio y selló el pacto de nuestra redención, mientras los redimidos de todos los tiempos van conformando su Iglesia, su flamante Esposa. No es correcto pretender que la Iglesia es la ‘novia’, porque cuando los judíos se desposaban, no se unían físicamente de inmediato. Primero el esposo iba a preparar el lugar en donde vivirían. Y en este momento el Señor está preparando ese lugar para nosotros. Ni bien lo haya terminado, Dios el Padre le dirá: ‘Hijo mío, anda y trae a tu Esposa para que esté contigo’. ¡Esa será la orden del Dios omnipotente y así sucederá el Rapto!”

Santiago detuvo la grabación y se acordó de un texto que no entendía bien, justo en relación al arrebatamiento, donde Jesús dice que el día y la hora nadie sabe, ni siquiera el mismo Hijo:

Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
Marcos 13:32

Santiago quedó asombrado de la exactitud de las palabras de Jesús y de todo lo relacionado con la costumbre matrimonial judía. El pastor prosiguió diciendo:

“La enseñanza de nuestro Señor abarca también otros aspectos relacionados con ese gran momento del arrebatamiento. Cuando el joven llevaba a su flamante esposa a su casa, se retiraban juntos a sus habitaciones a disfrutar de su intimidad. Al cabo de 7 días abandonaban el aposento y él orgullosamente le presentaba su esposa hermosamente ataviada a sus amigos. La Biblia nos dice que cuando la Iglesia haya sido retirada de este planeta, habrá un período de 7 años de gran tribulación, que se llama también ‘tiempos de angustia para Jacob’ (Jeremías 30:7)”.

El pastor siguió explicando que Daniel el profeta habla con detalles de esa “semana” de tribulación, que son 7 años. Durante esos horribles días de tribulación aquí en la tierra, los cristianos ya estarán en la presencia del Salvador, gozando de aquel maravilloso lugar que él personalmente les preparo. Pero cuando se cumplan los 7 días, es decir los 7 años, el Señor regresará a la tierra junto con su Iglesia y .acompañado de innumerables ángeles. ¡Qué espectáculo será ese! Y en efecto, a continuación Santiago escuchó la lectura del siguiente pasaje de la Biblia:

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre la nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.
Mateo 24:29-31

Leída esta porción bíblica, el pastor indicó: “Hay dos cosas que ocurrirán cuando nuestro Señor venga, pero es necesario además que se aclaren otros puntos que muchos cristianos confunden. “Primero, en el arrebatamiento el Señor NO llega a la tierra, porque atraerá a sí mismo a todos los suyos, el encuentro se producirá en el aire, en el espacio. Tal como ocurre cuando se acerca una tijera a una aguja. Debido al imán que tienen en común los dos instrumentos, la aguja es atraída por la tijera. Hay algo que los cristianos tenemos en común con nuestro Salvador. ¡Es el Espíritu Santo! Pablo se refirió a esto cuando dijo:

En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
Efesios 13-14

“La palabra “arras” significa ‘garantía’. De modo que la garantía de que participaremos en el arrebatamiento, es el Espíritu Santo que todos los cristianos tenemos, porque Cristo nos lo concedió en el momento cuando, habiendo oído el Evangelio, arrepentidos creímos en él. “Si hay algo en común que tenemos con el Salvador, es lo que él mismo basado en su promesa (no a nuestro gemir y llorar, pedir y reclamar), nos ha dado cuando arrepentidos nos rendimos a él. Todos cuantos han tenido esta experiencia serán atraídos por él en el momento del Rapto por el imán del Espíritu Santo. Tal como lo aseguró él mismo:

Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.
Juan 12:32

El pastor insistió en que no se confundiera el arrebatamiento de la Iglesia con la segunda venida del Señor. Pablo le dijo a los Tesalonicenses que el encuentro entre el Señor y la Iglesia se producirá “en el aire”. “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:1 7).

El pastor aclaró que Jesús vendría como ladrón en la noche, porque el mundo, ni nadie lo vería. El arrebatamiento se produciría en cosa de fracción de segundos, “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:52).

Pero... ¿Qué se entiende por “un abrir y cerrar de ojos”? La luz viaja a 300.000 kilómetros por segundo y realiza el recorrido de ida y vuelta de la tierra a la luna en sólo 3 segundos, pero un abrir y cerrar de ojos es el tiempo que demora la luz en ir de la superficie del ojo a la retina del mismo. En un abrir y cerrar de ojos, esa luz que va de la tierra a la luna en 3 segundos, sólo habrá recorrido unos 45 centímetros de distancia del suelo ¡Qué rapidez la de Dios!

—Con razón —dijo Santiago— ¡Ni cuenta me di cuando toda mi familia desapareció! Y siguió diciendo el pastor:

“Los hombres piensan que han logrado grandes avances en lo que a velocidad se refiere, y ciertamente han progresado mucho, porque hoy ya se ha cumplido lo que Dios reservó para los días finales, el gran salto científico. Sin embargo, con toda la ciencia y tecnología tan sorprendente, Dios burlará en una fracción de segundo todo lo que han logrado tantos cerebros con tanto sacrificio. “Sí, mis amigos y hermanos —siguió diciendo el pastor— no confundamos el arrebatamiento con la segunda venida del Señor. También debemos recordar que cuando se produzca el arrebatamiento, los que murieron siendo fieles resucitarán dejando tras sí sus tumbas vacías”.

A esta altura Santiago detuvo la grabación, subió en su automóvil y partió rumbo al cementerio. Su propia madre había sido una cristiana fiel. —Veré si su cuerpo todavía está o no en la tumba —dijo—. Cuando llegó notó que no era el único que buscaba pruebas, varios otros también estaban allí. Todos comprobaban lo mismo. La tumba donde descansaban los restos de la madre de Santiago estaba abierta, no había un solo huesito en la fosa. ¡Santiago quedó asombrado de la exactitud con que la Biblia había predicho todo esto hasta en los últimos detalles! —No —se dijo—. Ya no necesito más pruebas. Conocí muy bien a mí madre. Recuerdo con cuánta ternura me hablaba una y otra vez del amor de Dios, del perdón que necesitaba. Sé que ella está con el Señor.

Recordó entonces parte de la letra de una canción que Miriam solía cantar en la iglesia para el día de la madre que decía:

“Los años de mi infancia me recuerdan con dolor, que a veces despreciaba de mi madre el dulce amor’

Luego el coro cantaba:

“Oh madre de mi amor, en gloria te veré”.

Entonces Santiago recordó que el autor de esta canción se dirigía a Jesús diciéndole:

“Dile oh Señor, que en gloria la veré”.

Y Santiago cayendo de rodillas junto a la tumba vacía de su madre dijo:

Señor Jesús, dile a mi madre que allí la veré. Entiendo que lo que me espera es serio, probablemente tenga que ser parte de los decapitados por causa de tu nombre. Ya no me cabe la menor duda de que todo lo que dice tu Palabra, se cumplirá. Señor, quítame el temor a la espada del anticristo. Dile, por favor, Señor a mi madre, que allá la veré. Amén”.

Santiago vio otras escenas parecidas en el mismo cementerio, pero habían otros que parecían levantar el puño contra Dios y contra Jesús. Como que estaban decididos a aliarse con el enemigo.

Al llegar a su casa cabizbajo y con un peso enorme en el corazón, Santiago una vez más tomó su Biblia y se dispuso a leer. Vino a su mente el capítulo 24 de Mateo que había sido citado por el pastor y algunos otros pasajes. El primero que leyó fue Zacarías en donde dice;

He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos. Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén... Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur... Y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos.
Zacarías 14:1-5

En la grabación el pastor explicaba que esto ocurriría cuando el Señor regresara para establecer su reino milenial, justo cuando todos los ejércitos del mundo rodearan a Jerusalén para el asalto final, lo que también sería el broche de la guerra del Armagedón. El pastor insistía en que no debía confundir-se el arrebatamiento de la Iglesia con la venida del Señor.

“En el arrebatamiento —decía—, nosotros nos vamos con él, pero en su venida regresaremos con él. En el arrebatamiento él nos rescatará del gobierno del anticristo, en su venida nos hará parte de su gobierno.

“Algunos, confundiendo los pasajes que hablan sobre el arrebatamiento y la Segunda Venida respectivamente, dicen que la Biblia se contradice, pero no hay tal. ‘¿Cómo es posible? —se preguntan—, ¿un arrebatamiento inadvertido cuando la Biblia dice que... todo ojo le verá, y que vendrá con poder y gran gloria?’ Efectivamente, los pasajes de la Biblia que hablan sobre esto NO se refieren al arrebatamiento, sino a su Segunda Venida, que tendrá lugar unos 7 años después del arrebatamiento.

“La Biblia dice que él ‘posará sus pies sobre el monte de los Olivos’. También declara que ‘vendrá con poder y gran gloria.’ (Mateo 24:30) y añade... ‘He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá’  (Apocalipsis 1:7).

“Pero... ¿Cómo aplica a la venida del Señor la parte de las bodas del joven judío cuando éste presenta su flamante esposa a sus amigos? ¿Quiénes son esos amigos? La Biblia no lo especifica, pero es muy probable que sea el remanente de Israel que será salvo. Muchos pasajes bíblicos hablan de esta salvación final, cuando todos los judíos creerán en Jesús y lo recibirán como su Mesías.

“Son muchísimos los pasajes bíblicos, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, que hablan sobre esta redención final y total, pero el que generalmente se cita es lo que Pablo dice en Romanos 11:25-36. Según el mismo Señor, llegará el momento cuando los judíos se convertirán todos al mismo tiempo, cuando le vean regresar, por eso les dijo:

Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor
Mateo 23:39

Santiago no pudo menos que concordar con el mensaje que escuchaba, pues ahora se adelantaba a las mismas noticias. Sabía que el anticristo ya estaba en pleno ejercicio de su poder. Escuchaba las noticias provenientes del Medio Oriente y muy especialmente de Europa. Lo que más llamaba su atención era que las ciudades que más se mencionaba en las noticias era Jerusalén y Roma.

Una vez más volvió a leer los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis, los cuales indicaban que aunque tal parecía que el mando del gobierno mundial iba a caer en manos del jerarca del Vaticano, finalmente no sería así, porque en una reunión urgente de los gobernantes del Mercado Común Europeo, ellos decidirían entregar el poder a un individuo hasta entonces poco conocido. El aparecería en la televisión mundial con gran carisma, una atracción irresistible. Este individuo tendría fórmulas casi mágicas para resolver los peores problemas. Los comentarios de los diarios todos serían favorables. Incluso muchos dirían, especialmente los promotores de la Nueva Era, que el Mesías ya se encontraba entre nosotros y que la Nueva Era había llegado. Este individuo tendría respuestas aceptables, aplicables a todos los problemas graves. Santiago entonces se dijo:—¡Todo esto ya se ha cumplido!

Por último, en la grabación, el pastor llamaba la atención de todos, hizo una pausa como queriendo contener su emoción y se dispuso a ofrecer una lista de consejos para aquellos que se quedaran. Santiago se dispuso a escuchar esta parte con profunda turbación. Se daba cuenta que era para él. El pastor con voz firme dijo: “Hermanos y amigos, quiero que tomen nota de lo que les diré a continuación. Si alguno de ustedes es un cristiano falso, no salvo, o si es una persona que no forma parte de esta iglesia y sale de este lugar sin reconciliarse con Dios, tengo ciertos consejos que le servirán cuando los cristianos verdaderos ya no estemos aquí. Ustedes tienen mi número telefónico, pero si se produce el Rapto no me llamen, ya no estaré aquí, ni tampoco mi familia. No tengo animales en mi casa, porque los que tenía ya los entregué a familias que sé que no tienen interés alguno en el arrebatamiento, porque no les interesa la salvación. Ellos cuidarán de sus animales y de los míos también.

“A continuación les daré los pasos a seguir en caso de que usted se quede atrás cuando se produzca el arrebatamiento:

1. Por favor no se suicide. No cometa este error, porque de hacerlo estará definitivamente condenado en el infierno y finalmente en el lago de fuego. Recuerde lo que dice la Biblia:

Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.
Hebreos 9:27

2. No se deje cautivar por las lindas palabras. No se deje cautivar por las lindas palabras que hablará el flamante gobernante. Tenga bien presente que el apóstol Pablo dice que Satanás, para engañar “se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14).

3. Cuidado con la religión mundial. No participe en el gran programa que montará la religión mundial llamada la Nueva Era, integrada por todas las religiones del mundo, el plan de ellos es supuestamente invitar a Jesús para que venga a reinar, pero tenga bien presente que su verdadera intención será entronizar al anticristo, no a Cristo.

4. No se deje marcar por el anticristo, 666. No se deje imponer la marca, número o nombre del anticristo que en la Biblia se menciona como 666. No importa que hoy no sepamos bien cómo interpretar esa marca. Cuando llegue la hora, usted descubrirá que el significado del 666 es mucho más complicado de lo que parecía. No olvide que la Biblia dice que los que reciban la marca serán definitivamente condenados:

Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vende; sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Apocalipsis 13:16-18

Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.
Apocalipsis 14:9-11

5. No se entusiasme por la bonanza inicial. Es probable que pasados los primeros tres años y medio del gobierno de este hombre, los que podrían ser bastante buenos y de paz, alguien le mate, pero él resucitará. Cuando esto ocurra, la gran mayoría de quienes no le hayan reconocido como su “mesías” ahora serán engañados por el gran milagro de su resurrección. No se deje engañar, Dios permitirá tal cosa para que los incrédulos se decidan por el anticristo.

6. No se deje seducir por los milagros y prodigios. Habrá muchísimos milagros y prodigios. Sanidades divinas, manifestaciones de autoridad excepcional sobre supuestos espíritus inmundos, etcétera. No se deje cautivar por estas demostraciones excepcionales de poder. Consulte estos dos pasajes de su Biblia:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán? en aquel día. Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí hacedores de maldad.
Mate9 7:21-23

Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
2 Tesalonicenses 2:7-12

7. No se preocupe si en lugar de uno ve dos. Tenga presente que no será un solo gobernante, sino dos. Recuerde que la Biblia menciona que uno es el anticristo y el otro es el falso profeta, su ayudante:

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
Apocalipsis 20:10

8. Si puede escapar de la espada del anticristo, hágalo. Si puede esconderse en algún lugar remoto y de difícil acceso hágalo, pero recuerde una cosa, el anticristo sabrá de su escondite. En Apocalipsis 13:15 dice que este personaje tan bestial levantará una gran imagen de sí mismo y hará que dicha imagen hable. Lo que sorprende es la clase de oratoria que tendrá la imagen. Delatará el escondite de los enemigos del anticristo.

Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matara todo el que no la adorase.
Apocalipsis 13:15

9. No se alarme si nota que los ángeles surcan el espacio evangelizando. Recuerde que durante ese terrible período, especialmente los últimos tres años y medio, muchísima gente se convertirá al Señor. Sea usted uno de ellos. No se asuste si oye predicar a 144.000 judíos y aun a los mismos ángeles que anunciarán el Evangelio, debido a lo cual muchos se convertirán recibiendo el perdón de Dios:

Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo al cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
Apocalipsis 14:6-7

10. Si nota que muchos “ministros”e iglesias siguen como de costumbre, no se deje engañar El anticristo probablemente entregará una declaración, a través de su departamento de prensa, explicando lo del arrebatamiento. Dirá por ejemplo: “Dios permitió que seres extraterrestres vinieran en gran cantidad en naves espaciales invisibles llevándose de nuestro planeta a todos aquellos que no apoyaban la unidad, el ecumenismo, el globalismo. Ellos están ahora en un planeta desierto sometidos a una reprogramación a fin de que puedan regresar y formar parte de este gobierno ‘divino”’. Esta explicación hará que los que queden se sientan dichosos de no haber sido llevados a ese lugar tan árido, tan horrible, rodeados de seres grotescos y demoníacos.

11. No se alarme por los desastres que irán de mal en peor. Si usted sobrevive los primeros tres años y medio, es decir la mitad de la semana de Daniel, notará que luego habrá un verdadero desfile de desastres escalofriantes. No se desespere, pero tampoco espere que la gente, viendo cómo se cumple la Biblia, crean en Cristo y se arrepientan de sus pecados. Si bien es cierto que muchos se arrepentirán, la gran mayoría no lo hará, por eso en el libro de Apocalipsis se repite la frase:

Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.
Apocalipsis 9:21

Habrá mucha hambre, guerras, blasfemias, demonismo, odio y manifestaciones en el cosmos nunca antes vistas. El oscurecimiento del sol, la caída de meteoros en cantidades increíbles, granizo de 30 kilogramos de peso y hambruna.

12. Si tuviera que ser llevado al cadalso anímese, el Señor le ayudará. Es casi seguro que usted tendrá que morir decapitado. De ser así, anímese y no claudique. Es preferible. La persecución contra los enemigos del anticristo será tal que se elevará una plegaria a Dios para que tome venganza de los perseguidores:

Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.
Apocalipsis 6:9-12

Y el pastor siguió su mensaje, pero Santiago había perdido el apetito y el sueño. Habían transcurrido ya varios meses desde que su familia y otros millones habían partido para estar con el Señor y durante ese tiempo Santiago sólo había comido lo más indispensable, los alimentos que había logrado comprar antes que se impusiera el micro-chip ya estaban agotándosele, muy pronto tendría que enfrentar la muerte en manos del anticristo, porque de rendirse quedaría irremediablemente condenado. Lucía demacrado, pálido y ojeroso y una profunda tristeza se plasmaba en su rostro. Había sido un buen esposo, tenía buen carácter. Nunca se opuso a que su esposa y sus hijos fuesen cristianos, pero creer en el arrebatamiento le parecía demasiado ingenuo. Además sabía que muchos “ministros” también se burlaban de esa doctrina.

Terminando el mensaje, el pastor agregó algo como si quisiera persuadir a esos que estaban destinados a quedarse para que no cometieran tal error: “Amigo, yo te invito a tomar esto en serio. Todavía la Iglesia de Cristo está aquí. Aún no ha sucedido el arrebatamiento. El anticristo no puede tomar el poder porque el Espíritu Santo, que habita en los cristianos se lo impide.

“Si en este momento usted se humilla delante de Dios, si confiesa sus pecados al Señor Jesús y le pide perdón, él será amplio en perdonarle y le dará vida eterna. Únicamente así estará seguro de que cuando llegue el arrebatamiento de la Iglesia usted tomará parte en esta gran operación traslado, cuando el Esposo, Jesucristo, finalmente al haber preparado el lugar vendrá en busca de su amada Esposa, la Iglesia, llevándosela a su presencia justo antes de los acontecimientos apocalípticos que estremecerán no sólo a nuestro planeta, sino a todo el universo.

“Recuerde: No espere alguna experiencia emocional, no es necesaria. Si la experimenta, está bien, pero no es un requisito para saber que es salvo. Todos los verdaderos hijos de Dios, los salvos, lo sabemos, no porque lo sentimos, sino porque el Señor nos aseguró que al recibirle como Salvador, en ese momento obtenemos vida eterna, así tengamos o no alguna experiencia estremecedora:

De cierto, de cierto os digo. El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Juan 5:24

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Juan 1:12

Así concluía la grabación, los últimos versículos pronunciados por el pastor parecían retumbar en el cerebro de Santiago. ¡Ya no podía más! El llanto le ahogaba y cayendo de rodillas elevó su corazón y su alma al cielo en una sentida oración, mientras lágrimas amargas surcaban su pálido rostro.

Y para usted amigo mío: ¡Por favor, no espere hasta que Dios recoja su Iglesia! ¡No se exponga a tanto peligro cuando puede evitarlo recibiendo hoy a Jesucristo como Señor y Salvador! ¡Por favor, hágalo ahora!


Cómo ser salvo después del Rapto

Trataré de ser tan explícito como pueda, permitiéndole entender cada concepto, cada detalle de lo que se avecina, porque si usted fue uno de los que escuchó la Palabra de Dios pero que nunca la rechazó y ciertamente tampoco recibió a Jesucristo por Salvador, finalmente quedará atrapado en lo que conocemos como “la gran tribulación”.

Usted repentinamente no encontrará a un solo cristiano en la tierra, y puede tener la seguridad de que en el momento mismo del arrebatamiento, del traslado de los cristianos al cielo, el m undo cambiará totalmente. Cuando Noé y su familia estaban en el arca, Dios hizo algo que sólo él podía hacer:

En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca; ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie… Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Díos; y Jehová le cerró la puerta.
Génesis 7:13,14,16

Lo que siempre me llamó la atención es cuando la Biblia dice, que luego de entrar todos los que se salvarían en el arca, “Jehová le cerró la puerta” No fue Noé quien decidió cuándo se cerraría la puerta del arca, sino Dios, y una vez cerrada nadie más pudo entrar.

Jesús dijo que lo que ocurrirá el día que tenga lugar el arrebatamiento de la Iglesia, será muy parecido a lo que sucedió en los días de Noé y el diluvio. La puerta de la gracia será cerrada por la mano invisible de Jehová. Esto tornará nuestro mundo en una situación preocupante, turbulenta a la deriva, cuando a semejanza de Noé, la Iglesia parta para estar con el Señor.

Puesto que esto es indiscutible y que además serán muchos los que se quedarán aquí y que reconocerán que Dios ha trasladado a su Iglesia a su presencia, considero que es necesario que ellos puedan tener una especie de “Guía de supervivencia para después del Rapto”.

Por supuesto que el mejor camino es ser salvo, pero la mayoría de los pecadores no opinan lo mismo. Hay muchos, que por una u otra razón, no quieren ni ven la necesidad urgente de este asunto. Francamente a mí de cuando en cuando me gusta el humor, las bromas, me gusta reír. Pero esto a lo cual estoy refiriéndome es muy serio, no es ninguna broma, no es chiste. El día del gran operativo universal, cuando Dios repentinamente traslade a su amada Iglesia al cielo, ¡este mundo será una completa desgracia! Confusión, desesperación, amargura, temor, angustia, ansiedad y llanto, son solamente algunas de las características para describir en parte lo que ocurrirá.

Es necesario que usted sepa cómo conducirse cuando ya los cristianos no estemos aquí. Tome nota de todo cuanto voy a decirle y recuerde luego los pasos a seguir.

1. NO SE SUICIDE

Es muy necesario estar advertido de antemano que la tendencia al suicidio será lo más común, ni bien se produzca el arrebatamiento. No se necesita mucha imaginación para prever esto. Ahora mismo hay mucha gente que se suicida casi por cualquier cosa, porque es tanta la carga emocional y síquica a que se ven sometidos, que no pueden, o piensan que no pueden, soportar.

 ¿Qué se puede esperar entonces cuando estas mismas personas se enteren de repente que el Señor ha comenzado a rodar la primera parte del drama de los acontecimientos apocalípticos?

Los medios de comunicación estarán informando que en todas partes del mundo sucedieron las mismas cosas y en forma simultánea. Por un lado, mucha gente de buen vivir, personas ejemplares, profesionales, obreros, educadores, comerciantes, etcétera, habrán desaparecido en forma inexplicable. Y por el otro, las noticias informarán que también desaparecieron los restos de muchas personas en todos los cementerios del mundo.

Aparte de lo que digan las noticias, esos que se queden solos en una casa hasta donde hacía un momento bullía la vida, sufrirán un impacto terrible. La rutina se interrumpirá abruptamente y la soledad resultará espantosa. Lo primero que se le ocurre a una persona cuando se da cuenta que ya “no hay ninguna razón para vivir” es morir. Pero... ¡Por favor, no lo haga!

Aunque los consejeros, sicólogos e incluso hasta ministros, le digan que el suicidio “sólo acelera su partida al cielo”, la Biblia no afirma tal cosa, no enseña eso, por el contrario hay bastantes razones para creer justamente lo contrario. El suicidio acelera el descenso del suicida al infierno. Pero

¿Quiere decir eso entonces que si un cristiano se suicida pierde su salvación? Rotundamente no, lo que quiere decir es que el tal “cristiano” no lo era. Un cristiano NUNCA se suicida.

Recuerde lo que dice la Biblia que le espera a los incrédulos después de la muerte:

Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.
Hebreos 9:27

¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librará su vida del poder del Seol?
Salmo 89:48

Toda persona que muere sin Cristo acaba con toda oportunidad de salvación, lo único que le queda es el juicio y la condenación ante el Gran Trono Blanco.

Tome por ejemplo los personajes bíblicos. Muchos de ellos sufrieron mucho, hasta maldijeron el día de su nacimiento, suplicaron que Dios les diera la muerte, pero jamás, jamás se les ocurrió siquiera la alternativa del suicidio. Si quiere conocer a los suicidas en la Biblia permítame a continuación ofrecerle una breve lista de ellos:

1. AHITOFEL - Pero Ahítofel, viendo que no se había seguido su consejo, enalbardó su asno, y se levantó y se fue a su casa a su ciudad, y después de poner su casa en orden, se ahorcó, y así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre (2 Samuel 17:23).

Pero... ¿Por qué se ahorcó este hombre? Ahitofel era uno de los principales consejeros del rey David. Su consejo no fue aceptado, y se dio cuenta que su traición le costaría la vida. Evidentemente era un traidor sin que el mismo David lo supiera. Cuando llegó la sublevación contra David, encabezada por su hijo Absalón, Ahitofel lo aconsejó y si Absalón hubiera aceptado estos consejos, David habría sido muerto. ¡Con cuánta sangre fría actuó este consejero! Fue a su casa, ordenó todos sus asuntos y luego como si se retirara a un almuerzo campestre fue y se ahorcó. Así de sencillo.

Sinceramente no creo que una persona del calibre de Ahitofel forme parte de los redimidos. Ahitofel es un ejemplo de suicidas bíblicos. Si usted cree que este hombre es un redimido, entonces sin duda también aceptará el suicidio como una vía cristiana para “partir y estar con Cristo”.

2. SAÚL - El segundo personaje bíblico que terminó suicidándose fue Saúl, el primer rey de Israel. Para saber cómo ocurrió el suicidio de este hombre y por qué, tenemos que leer en la Biblia: Y arreció la batalla contra Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y tuvo gran temor de ellos. Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella... Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones” (1 Samuel 31:3,4,6).

Es muy fácil descubrir por qué Saúl llegó a este extremo. Primero toco otros extremos. El mismo barrió con todas las brujas brujos Israel, les declaró una guerra a muerte, pero y en cuando Dios le abandonó por su desobediencia, en su angustia buscó a una mujer que tenía espíritu de adivinación y comunicación con los muertos. En el capítulo 28 del libro 1 de Samuel se dan detalles sobre esta visita fatal de Saúl.

Todo esto quiere decir que su suicidio obedeció a su asociación con Satanás, a su pacto con la misma muerte. Saúl era egoísta, desobediente, suicida y homicida. Varias veces intentó matar a David cuando éste era aún joven.

3. JUDAS ISCARIOTE - El tercer suicida es mucho más conocido. Es Judas Iscariote. Es raro que alguien llame a su hijo Judas, aunque muchos de los Judas eran muy buenos. Tampoco recuerdo haber oído jamás el nombre de Ahitofel con excepción del Ahitofel bíblico. La única excepción es Saúl y esto se debe probablemente a que no todos los padres conocen a fondo a este personaje, pero Saúl no era mejor que los otros dos que terminaron suicidándose.

Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.
Mateo 27:3-5

Pero… ¿Por qué se suicidó Judas? Porque había sido un hipócrita por más de tres años y medio, mientras fingía ser un discípulo de Jesús. A todos nos llega una hora difícil, pero si estamos viviendo en comunión con el Señor tomaremos esa experiencia como otra más. Nunca se nos ocurriría el suicidio como un recurso. Pero aquellas personas que deliberadamente viven comprometidos con algún pecado, llamándose cristianos, cuando se presentan las pruebas necesitan socorro y si no lo encuentran terminan buscando la muerte.

Aunque la Biblia no habla directamente en contra del suicidio, usando la misma palabra “suicidio”, podemos ver varias referencias serias en cuanto a esto. Por ejemplo:

  1. Todos los suicidas bíblicos eran definitivamente hombres condenados.
  2. Todos los hombres santos, no sólo recibieron sepultura planeada y digna, sino que varios de ellos fueron incluso embalsamados.
  3. El cuerpo es como la semilla. Cuando el cuerpo del cristiano es colocado bajo la tierra, es como la semilla que el sembrador coloca bajo la tierra para luego verla germinar, crecer y dar frutos. De la misma manera, según 1 Corintios 15, nuestro cuerpo sepultado, dará como fruto uno glorificado, celestial y eterno. Usted no puede esperar que una semilla incinerada germine.
  4. Pablo dice que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo. Afirma además que Dios destruirá al que lo destruya.

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
2 Corintios 3: 16-17

Así que, por más que se asuste, por mucho que sienta la presión suicida recuerde, si se queda aquí una vez que la Iglesia se haya ido, NO se suicide, Dios sabrá protegerlo, fortalecerlo y animarlo, incluso fortalecerlo en el caso que tuviera que morir por resistir al anticristo. Si usted se suicida estará cerrando la ÚLTIMA PUERTA DE SALVACIÓN.

2. NO SE DEJE CAUTIVAR POR LAS LINDAS PROMESAS Y DISCURSOS

Si usted está cansado de las promesas de muchos políticos, religiosos y otros vividores, espere. Lo que hoy experimenta en términos de engaño o promesas engañosas, es un pálido reflejo de lo que sucederá cuando el máximo engañador tome su lugar:

  • El anticristo prometerá eliminar completamente el crimen. Y en efecto lo hará, porque el crimen será una actividad dirigida por él mismo. El anticristo ofrecerá bienestar material y físico. En un primer momento esto parecerá real.
  • Sin embargo, todos sus discursos, tratados, pactos y firmas, son letras muertas. Bien lo dice la Biblia:

El corazón de estos dos reyes será para hacer mal, y en una misma mesa hablarán mentira...Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto... Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira, porque lo determinado se cumplirá.
Daniel 11:27,32,36

No hay que olvidar que en su primera etapa, los primeros 3 años y medio del gobierno de este SUPERHOMBRE, las cosas andarán muy bien. El logrará implantar un gobierno disciplinado que combatirá la corrupción, a fin de que él, el más grande de los corruptos, pueda moverse con facilidad y sin rival alguno.

El anticristo será un gobernante que combatirá la injusticia social. Un gobernante que al comienzo no prohibirá creer en Dios, pero que será un gran seductor. Engañará a los políticos, los gobernantes, los militares y los religiosos. Conquistará el gobierno mundial sin hacer un disparo. Por más “cristianas” que parezcan sus declaraciones y arengas, recuerde que sólo será cuestión de tiempo, porque finalmente se quitará la máscara.

3. ESTÉ ATENTO A LA RELIGIÓN MUNDIAL

Hasta ahora se está tratando de lograr que los “cristianos se unan en una sola iglesia universal”, sin importar el alcance del término “cristiano”. También ya se trabaja rápidamente por lograr la unidad de todas las religiones: cristianismo, budismo, islamismo, hinduismo y cuantos grupos hay en el mundo.

Todos estos intentos han fracasado por una sola causa: Por la presencia del puñado de hombres y mujeres que pertenecen a la Iglesia de Cristo. Cuando esta amada Iglesia sea levantada, ya no habrá más barrera alguna.

Sin duda la convocatoria a esta gran reunión de unificación será celebrada por todo el mundo. La noche de cierre de este singular encuentro, el discurso final probablemente estará a cargo del brillante gobernante mundial. Seguramente su énfasis será establecer la paz y seguridad definitiva aquí en la tierra.

Sin embargo, finalmente él firmará un decreto prohibiendo “una sola religión mundial”:

Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá.
Daniel 36

Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
2 Tesalonicenses 2:3-4

Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.
Apocalipsis 13:8

Estos tres hombres: Daniel, Pablo y Juan, nos ofrecen el más completo perfil de este líder en su condición de suprema autoridad religiosa. Usted no verá una sola estatua, ídolo o icono, que no sea la imagen de este gobernante quien reclamará ser el mismo Dios. No escuchará una sola oración, una sola nota de alabanza al verdadero Dios y al Señor Jesucristo, porque todo corresponderá, so pena de muerte, a este personaje.

Recuerde: No importa cómo se llame esa religión, tal vez “cristiana mundial”, tal vez “ecuménica”, “hermandad global”, “unidad mundial” o “Nueva Era”. Tenga por seguro que será una religión demoníaca, satánica, diabólica, porque se obligará a todos los hombres del mundo a que le rindan culto a Satanás:

Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.
Apocalipsis 13:8

No se una a esta gran religión, niéguese a adorar a su “dios”, porque será la adoración a Satanás.

4. NO SE DEJE MARCAR CON EL 666

Todos sabemos bastante de la marca venidera del 666. Esto por ahora puede parecer una broma, puede parecer un constante repetir sin sentido, novelesco, pero lo cierto es que estamos muy cerca de la desaparición del dinero en efectivo. Estamos muy cerca de la desaparición de las tarjetas de crédito, de toda privacidad, de la desaparición del mercado libre.

Para que el anticristo pueda tener dominio completo, necesariamente deberá controlar el pan que necesiten los habitantes del planeta. Si alguien controla el petróleo, no es tanto el problema. Si alguien controla el acero no importa que lo controle, tampoco importa mucho quién controle el transporte, la política o la religión, pero cuando ese alguien controla el pan y el agua, entonces la cosa se torna sumamente difícil.

No importa cómo interpretemos la marca 666. Lo que significa a la postre es que USTED ESTARÁ VENDIENDOLE EL ALMA AL DIABLO. No importa si el 666 será o no literal, si se trata o no de un micro-chip, de una marca con rayo láser o de una tarjeta o documento único Lo que todos debemos saber, es que es el traspaso voluntario del alma a Satanás, con o sin presión.

Para probar esto sólo tenemos que leer estos tres pasajes en la Biblia:

Por eso Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
2 Tesalonicenses 2:11-12

Y hacía que á todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre, Y su número es seiscientos sesenta y seis.
Apocalipsis 13:16-18

Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero... Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.
Apocalipsis 14:9-1

Finalmente Jesús dijo:

Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ese recibiréis.
Juan 5:43

Estos tres pasajes indican que la aparición del anticristo es simplemente inevitable. El anticristo se manifestará y gobernará durante un período de tiempo designado de antemano, engañará a muchos y perseguirá a muerte a sus enemigos. Procurará destruir a todos los que entonces crean en Cristo y en Israel. Le dará muerte al mayor número de mártires en la fe, no tendrá compasión de nadie. Será único entre todos los déspotas y tiranos, porque será la encarnación satánica.

Pero, supongamos el siguiente escenario: Surge un personaje entre la multitud, alguien hasta entonces desconocido, pero en cosa de días acapara la atención del mundo. Los países europeos deciden inesperadamente entregarle sus gobiernos. El personaje en cuestión ofrece alternativas muy aceptables, para la economía mundial, el control de la natalidad, el sistema social, la pobreza, etcétera.

La prensa le aplaude y todo el mundo habla de una era de tranquilidad, paz y concordia entre todos los hombres y naciones. En un principio no hay amenaza alguna contra los “cristianos” de modo que los templos están llenos cada domingo. Poco a poco los medios noticiosos—televisión, prensa, etcétera— comienzan a hablar de un sistema económico mundial —pero como todo esto será producto del gran cerebro del anticristo, él mismo se encargará de implementarlo.

Su marca, el 666, se usará en las escuelas, en las universidades, en los lugares de trabajo, especialmente entre los empleados públicos, destacando lo práctico y seguro de este método. ¡Cuando menos se den cuenta el 666 estará en plena vigencia!

¡Todo el mundo estará convencido de que el 666 es LA UNICA SOLUCION PARA LA ECONOMÍA MUNDIAL! Cualquier oposición será vista como un atentado, un sabotaje, un acto criminal contra la sociedad mundial, contra la raza humana. Si usted elude la marca, probablemente no podrá rehuir la muerte, sumándose a los millones de mártires de Cristo de todos los tiempos.

El anticristo no es mi tema favorito. Cristo es la única persona de quien me gusta hablar todos los días. Pero es necesario que usted esté debidamente informado, porque llegará un día en que ni yo ni ningún otro predicador del Santo Evangelio nos encontraremos en este planeta. Será un momento en que los predicadores serán muy solicitados, pero sólo se podrán encontrar a los predicadores falsos.

Por favor, hágame caso, aunque nunca en su vida haya leído la Biblia, aunque nunca se haya interesado en la salvación de su alma o no haya concurrido jamás a un templo donde se predica la Palabra de Dios. Si después del Rapto deseara resolver el asunto de su eternidad, le ruego tenga en cuenta estos consejos.

5. NO SE DEJE CAUTIVAR POR LA APARENTE BONANZA INICIAL

Es muy claro que Dios permitirá que el anticristo presente diversas soluciones: Económicas y financieras —eliminando las deudas de los países pobres. Que solucione el problema de la criminalidad de modo que los delincuentes virtualmente desaparezcan. Que permita que bajo su sabia dirección se descubra la cura a algunas enfermedades incurables, a las discrepancias religiosas, etcétera.

Para poder arrastrar a tanta gente él contará con un carisma irresistible. La Biblia nos ofrece ciertas señales. Así es como describe la Escritura a Satanás:

En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector; yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.
Ezequiel 28:13-15

Parece que de toda la creación, tanto de seres angelicales como humanos, nadie podrá jamás compararse con este singular personaje. Es probable que uno de los factores que precipitaron la caída de nuestros primeros padres, fue la hermosura, la figura perfecta de este personaje.

Tradicionalmente se representa a Satanás con apariencias grotescas, negras, despectivas, abominables y aterradoras. Pero cuando aparezca el anticristo, la encarnación de Satanás, los habitantes del planeta serán engañados fácilmente porque su apariencia distará mucho de la idea que la gran mayoría tiene de Satanás. Por eso Pablo dice, que “No es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz”  (2 Corintios 11:14).

Es muy probable que una de las primeras tareas del anticristo será ayudar a los judíos a erigir su tercer templo para que puedan ofrecer sacrificios tal como lo hicieran en el pasado. El problema en la actualidad para poder llevar a cabo esta obra, es serio, porque en ese mismo lugar del templo se encuentra la Cúpula de la Roca, el tercer lugar en importancia de adoración para el Islam.

El anticristo, con habilidad satánica, conseguirá lo que ningún político ha logrado jamás, la paz entre los árabes y judíos. Esta paz llegará a tal punto, que ambas partes, en cierto modo, podrán convivir y tolerarse. No obstante, Satanás nunca ofrece ayuda gratis, sino que cobra por cada beneficio o gratificación.

  • La gratificación sexual extramarital la cobra con gonorrea, sífilis y a veces SIDA.
  • La gratificación monetaria, con la cárcel y en ocasiones con una muerte violenta cuando el recompensado actúa fuera de la ley, y
  •  La popularidad, con los billetes de la ruina moral y espiritual.

Pablo indica que el anticristo estará bien familiarizado con el templo y por eso el apóstol lo describe como alguien que “se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2 Tesalonicenses 2:4). Así que no se deje cautivar por la supuesta bonanza y paz bajo este gobierno global.

6. NO SE DEJE SDUCIR POR LOS MUCHOS MILAGROS Y PRODIGIOS

Algo que nunca debemos olvidar es que el anticristo no se presentará como la personificación satánica. Aparecerá como “un aliado de Dios y amigo de los cristianos y judíos”. Este hombre protagonizará una cantidad increíble de milagros. La Biblia dice que entre él y su compañero el falso profeta, hasta harán descender fuego del cielo, exactamente como lo hiciera el gran profeta Elías:

También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.
Apocalipsis 13:13

El terreno ya está preparado para creer que todo cuanto tiene que ver con milagros, así sea sanidad, predicciones, revelaciones, etcétera, si se hace en el nombre de Dios tiene necesariamente que provenir de él. Las iglesias ya están comprometidas con este tipo de entretenimiento tienen concurrencias más allá de su capacidad para acomodarlas. Es muy raro que alguna persona con cierta influencia entre las filas de los cristianos denuncie este fraude. En el mejor de los casos prefieren dejar “que los juzgue Dios”.

Sin embargo, la Biblia está colmada de advertencias de peligro sobre estas manifestaciones sobrenaturales provenientes de Satanás, aunque pretenden ser de Dios:

Y entonces se manifestará aquel inicuo… inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
2 Tesalonicenses 2:8-10

No cabe la menor duda que muchos supuestos cristianos estarán comprometidos con este tipo de manifestaciones. Es algo que ya estamos viendo por la televisión, la radio, los impresos y podemos comprobarlo en muchos templos. Jesús advirtió sobre este peligro cuando dijo:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí, apartaos de mí, hacedores de maldad.
Mateo 7:21-23

Es perfectamente posible que en muchas iglesias hoy se esté practicando este cristianismo que el Señor rechaza. Cuando la Iglesia de Cristo sea levantada estos milagros continuarán su curso, incluso irán en aumento. Es probable que haya entonces grandes manifestaciones de sanidad “divina”. Es posible que en muchos lugares se ofrezca sanidad para el SIDA, que cuantos deseen sanen de cáncer, que los ciegos puedan ver y que los paralíticos —los que están en sillas de ruedas— puedan caminar.

La gente realmente pensará que todo proviene de Dios, porque la falsa iglesia estará sanando a diestra y siniestra. Por las palabras de Jesús se puede deducir que al frente de este “ministerio” estarán algunas figuras muy conocidas dotadas del don de sanidad. Pero usted, amigo mío, ya está advertido. NO SE DEJE ENGAÑAR, porque es muy posible que entre esos protagonizadores de milagros se encuentre algún ministro que ya mismo lo está haciendo. Recuerde como calificó Jesús a los buscadores de señales y milagros:

La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.
Mateo 12:39

Lo que Jesús nos dice es que aquellos que estarán demandando señales pertenecen a una generación adulterada. Así que aunque haya muchas señales, éstas no serán de parte de Dios, porque la única señal digna de crédito es la de Jonás, o sea la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. El cristiano debe sentirse satisfecho con esta grandiosa señal, sin embargo las doctrinas adulteradas reclaman otras manifestaciones y rechazan la fe, se niegan a creer en la Palabra escrita, inspirada por el Espíritu Santo.

Durante la primera mitad de la gran tribulación el anticristo hará alianza con la iglesia falsa y habrá poca gente salvándose, pero al transcurrir la mitad de la semana, las cosas cambiarán drásticamente y el “bonachón, honorable, bien portado, sabio y gran diplomático” se transformará en una bestia multiforme, compuesta de oso, leopardo y león. Será tan bruto y salvaje este individuo, que Juan no encontró una sola bestia específica con que compararlo, tuvo que unir a tres para hacer una descripción que se aproximara a la brutalidad y fuerza que tendrá este singular estadista.

El broche de sus milagros asombrará a todo el mundo, ¡pues logrará resucitar! El texto bíblico dice así:

Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?
Apocalipsis 13:3-4

Esta “cabeza” herida mortalmente no es otra que la misma persona del anticristo. Porque al comienzo, el anticristo estará compartiendo su administración con otros gobernantes, probablemente con los dirigentes de los países o bloques que integran el imperio romano revivido.

Seguramente alguien le dará muerte al anticristo, al gobernante más admirable, al diplomático por excelencia. Pero… ¡maravilla de maravillas! Este mismo gran estadista cuyo cadáver estará a la vista de todo el mundo, gracias a la televisión, probablemente se levantará al tercer día y el mundo admirado ya no tendrá reserva alguna para rendirle su alma.

De aquí en adelante este personaje se tornará beligerante, agresivo, perseguidor, intolerante y extremadamente peligroso. Pero nuestro estudio no es sobre su proceder en todos los detalles, sino que más bien nos interesa identificarlo con todas estas claves que nos ofrece la Biblia, para así advertirle a todos los que todavía quieran escapar de la condenación eterna, a fin dc que no se dejen engañar por sus sorprendentes milagros.

7. NO SE PREOCUPE SI EN LUGAR DE UNO DESCUBRE QUE SON DOS

Cuando el Señor Jesucristo vino, Juan el Bautista le presentó públicamente diciendo: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1:29). Por lo tanto es necesario que recuerde, que como el anticristo tendrá la finalidad de engañar y disfrazarse, también tendrá su propia versión de “Juan el Bautista”.

Los dos personajes son identificados muy bien en la Biblia, especialmente en el capítulo 13 de Apocalipsis. En los primeros 9 versículos se describe al mismo anticristo, a partir del versículo 11 la descripción corresponde al falso profeta.

Hay unas cuantas diferencias entre ambos, pero también hay coincidencias, por ejemplo el anticristo es descrito por Juan como una bestia que sube del mar. Mientras que el segundo personaje es alguien que sube de la tierra. Como este no es un estudio sobre el significado detallado de todos estos términos figurativos, solamente diremos que al mencionar la Biblia al “mar” sin ninguna indicación de que se deba tomar literalmente, se trata del mundo, del mundo gentil, de los impíos de la raza humana colectivamente. El profeta dice:

Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo.
Isaías 57:20

Hay varios otros pasajes de la Biblia que indican lo mismo, comparando al mundo impío con las aguas turbulentas del mar. El mundo agitado por las amenazas, los problemas políticos y sociales, los cambios del clima, la falta o escasez de lluvia en diferentes lugares del globo, las agitaciones raciales, religiosas y sociales, grupos armados, drogas y otros ilícitos, hacen que los gobernantes se vean impotentes para sosegar “el mar en tempestad que arroja cieno y lodo

Uno no puede menos que preguntarse: ¿En qué irá a parar todo este mar agitado? ¿Hay alguna esperanza para el hombre? Nosotros sabemos que esta agitación mundial en todos los órdenes dará como resultado el advenimiento de esta bestia extraña, un gobernante con poderes que ningún otro hombre tuvo jamás. Será nada menos que Satanás en forma humana.

La segunda bestia no sube del mar, sino de la tierra. Al describir a la primera bestia Juan dice:

Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos
Apocalipsis 13:1

Mientras que éstas son sus palabras sobre la segunda bestia:

Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.
Apocalipsis 13:11

La descripción del falso profeta es clara y nos da a entender que es muy probable que sea un judío. El primero podría ser judío sólo por parte de uno de los padres, tal como fuera Hitler, mientras que el otro podría ser judío por parte de padre y madre. Mientras el anticristo se ocupará más bien de los asuntos políticos, el falso profeta tendrá a su cargo los asuntos religiosos. Pero eso sí, el falso profeta no actuará por sí mismo, sino que se someterá a su amo el anticristo y lo hará todo para la gloria de él.

Usted debe saber que si nota que dos personajes con poderes paralelos están a cargo del gobierno mundial, habrá llegado el cumplimiento del capítulo 13 de Apocalipsis. Es probable también que la sede del primero sea algún país de Europa, tal vez Bruselas o Bélgica. Mientras que el segundo muy probablemente establecerá su centro de operaciones en Jerusalén. No sabemos muchos de los detalles, pero cuando llegue el momento usted lo sabrá.

En cierto modo estos dos individuos serán como presidente y vicepresidente, pero no de un solo país, sino de todo el mundo. Ambos ejercerán autoridad absoluta. Jamás el mundo ha conocido una dictadura tan severa como la que implantarán estos dos individuos, especialmente porque estarán completamente poseídos por el diablo. Ninguno de sus subalternos podrá engañarlos. Será algo espantoso, especialmente en la segunda y última etapa de su gobierno. En una parte, Juan al describir al anticristo dice: “¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” (Apocalipsis 13:4b).

Lo que Juan implica es que será un gobernante único, jamás hubo otro como él. Nadie intentará siquiera luchar en su contra, sublevarse o intentar derrocarlo. No habrá manera de armar un complot, porque sabrá de antemano cualquier intento en tal sentido. Pero no se alarme porque su gobierno no durará mucho, él sólo estará en el poder el tiempo que Dios determinó desde el principio de las edades.

Usted notará también que la tarea de marcar a la gente, o sea la implantación del sistema monetario mundial, estará a cargo del falso profeta. Probablemente los decretos concernientes a este asunto, se originarán en su oficina en Jerusalén. ¡Qué días serán aquellos!

8. SI PUEDE ESCAPAR DE LA ESPADA DEL ANTICRISTO HÁGALO

En caso de estar aquí y necesitar de esta guía, permítame aconsejarle: Si puede escapar de la espada inclemente del anticristo hágalo. Le aseguro que no le será fácil, pero usted tiene derecho a buscar algún refugio. Digo que será muy difícil porque hay algo alarmante en el capítulo 13 de Apocalipsis que me hace pensar que será casi imposible escapar de la espada del anticristo. Me refiero al siguiente texto: “Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase” (Apocalipsis 13:15).

Evidentemente habrá una gigantesca imagen del mismo anticristo, algo probablemente del tamaño de la estatua de la libertad en la ciudad de Nueva York. Lo que el falso profeta hará, pero siempre honrando a su amo, el anticristo, será infundirle aliento, vida, a esta imagen. Algo que nadie jamás ha hecho. Aparte de sorprender a todo el mundo haciendo que una imagen hable, lo que dejará petrificado a quienes se opongan a estos dos hombres, será lo que dirá esta imagen que ahora tiene vida: Nada menos que delatará a los fugitivos. Dando a conocer los lugares exactos de los escondites de los cristianos, los que entonces se conviertan.

No debemos olvidar que Satanás en persona volcará toda su sabiduría, su audacia, su poder, su autoridad en estos dos personajes. De modo que aquí no se trata de dos seres humanos algo más inteligentes que el promedio de los hombres. Estamos frente a un fenómeno en el que Satanás toma completa posesión de ellos, de modo que vemos a “Satanás con los hombres”.

En cuanto a su derecho a tratar de conservar su vida, permítame recordarle lo que Jesús le dijo a los judíos para los días de la destrucción de Jerusalén por los romanos en el año 70 de nuestra era. El Señor sabía que serían momentos muy difíciles para los habitantes de Jerusalén y todo Israel, y por eso les dijo:

Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.
Lucas 21:20-2 1

Nosotros sabemos que esto se cumplió cabalmente en el tiempo predicho por Dios. Jesús, sabiendo exactamente la fecha y cómo sucederían las cosas, cómo los ejércitos romanos rodearían la ciudad de Jerusalén y la rendirían mediante el hambre, aconsejó a quienes quisieran entonces salvar sus vidas, qué hacer y cómo hacerlo. Pero no cabe duda que cuando lleguen los días apocalípticos, durante los cuales el anticristo y el Falso Profeta estarán en el poder, salvar la vida será algo muchísimo más difícil. Cuando los romanos tomaron a Jerusalén y se produjo la dispersión de los judíos por todo el mundo, esto únicamente afectó a un solo país del planeta, a Israel. Pero cuando llegue el gobierno del anticristo, el mundo entero se sujetará a sus tiránicos y caprichosos antojos. Seguramente el solo hecho de poseer un ejemplar de esta guía, será suficiente para que en el acto se le aplique la pena de muerte a su dueño.

A pesar de la severa persecución, la Biblia nos da a entender que habrá un buen grupo de personas que se salvarán. En otras palabras, al regreso del Señor en gloria, él no sólo encontrará al remanente judío que lo recibirá con los brazos abiertos, sino también a muchos gentiles que le habrán aceptado como Salvador durante la gran tribulación.

9. NO SE PREOCUPE SI NOTA QUE LOS ÁNGELES SURCAN EL ESPACIO EVANGELIZANDO

Durante los días de la gran tribulación parecerá que las fuerzas divinas y las demoníacas estarán tratando de ganar tiempo, actuando contra el reloj. Por un lado el anticristo implantará su gobierno dictatorial manteniendo a todo el planeta tierra como rehén. Pero por el otro, Dios no se cruzara de brazos sino que permitirá que tenga cumplimiento todo cuanto su Palabra nos enseña. Jesús dijo:

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Mateo 24:14

Algunos predicadores suelen decir que el Evangelio ya ha sido predicado en todo el mundo. Incluso existe una especie de “acuerdo” entre algunas organizaciones misioneras, especialmente entre esas que manejan emisoras y cadenas de televisión, para cubrir con el Evangelio todo el globo para el año 2000.

Obviamente muchos creen que esto es posible. Creen incluso que esta situación es lo único que detiene el arrebatamiento, y que el Señor demora su regreso porque todavía no hemos cubierto el globo con el Evangelio. Pero... ¿Es cierto esto? ¿Será posible que al paso que vamos llegaremos a cubrir todo el mundo con el Evangelio para el año 2000?

Las grandes organizaciones no predican el Evangelio sino una distorsión de la verdad, cuya finalidad es reclutar el mayor número posible de incautos para lograr un mayor ingreso pecuniario para fines propios. En sus prédicas se hacen ofertas altamente atractivas, tal como lo hace la escuela más moderna y sofisticada de propaganda comercial. Por ejemplo se ofrece “sanidad física” siempre y cuando el enfermo crea que la recibirá. También se ofrece “prosperidad material” porque “Dios quiere que triunfemos en todo” y porque además “todos somos príncipes, hijos del rey”: De modo que Dios quiere vernos con automóviles nuevos, de las mejores marcas y los más caros. Quiere que vivamos en mansiones con todas las comodidades, etcétera. Son éstos los “evangelizadores” que cuentan con los recursos económicos ilimitados, pero los cristianos de Cristo, los auténticos predicadores no tienen los recursos necesarios para hacer “que la palabra del Señor corra y sea glorificada” (2 Tesalonicenses 3:1).

Hace poco leí, que son unos 600, entre idiomas y dialectos en el mundo, en los cuales todavía no se ha traducido una sola porción de la Biblia. ¿Cree usted que esto podrá hacerse en cosa de pocos años? No podemos ni debemos engañarnos. Es claro que conociendo la iglesia del presente siglo, la Biblia la compare con la de Laodicea mencionada en Apocalipsis 3:14-22. Actualmente, no se está evangelizando por esos poderosos y grandes medios que llevan el nombre de EVANGELIZACION, salvo excepciones. Esa labor la están llevando a cabo las congregaciones pequeñas, las iglesias de pocos miembros, las que actúan en forma casi anónima, tal como ocurre con la luz y la sal. Pero también es claro que este puñado de redimidos que Jesús llamó “manada pequeña”, no es suficiente para la enorme demanda de casi 5.000 millones de habitantes en el planeta.

Sin embargo, el Señor dijo que “será predicado este evangelio... para testimonio a todas las naciones”, antes que llegue el fin. Pero... ¿Quién lo hará si la iglesia moderna no lo está haciendo como tal, salvo un número minúsculo de cristianos? La Biblia nos dice que cuando la Iglesia se haya ido, entonces Dios permitirá que los ángeles, quienes tanto han deseado participar en la evangelización, finalmente puedan hacerlo.

Note lo que nos dice Pedro sobre los ángeles, quienes siempre desearon participar en la evangelización, el mismo trabajo que tantos cristianos han despreciado:

A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.
Pedro 1:12

No es difícil entender hoy cómo tantos cristianos son indiferentes ante las oportunidades y privilegios que tienen para ganar almas, para dar testimonio. Cómo tantos cristianos que cuentan con dinero, son poco generosos para la obra. Pero luego, en un momento, a la hora del arrebatamiento, los cristianos dejarán todas sus posesiones, sus cuentas bancarias, sus propiedades para el fuego, yéndose con el Salvador, indiferentes ante un mundo que perece. Los ángeles, quienes seguramente saben más que nosotros sobre el significado del galardón o recompensa que nos espera de parte del Señor, están ansiosos esperando su turno para proclamar el Santo Evangelio.

Juan nos dice:
Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.
Apocalipsis 14:6-7

Suponga el siguiente escenario: Por un lado, estos seres angélicos proclaman el Evangelio a todo el mundo, porque Juan dice que la voz de este ángel será oída por “toda nación, tribu, lengua y pueblo”. Ahora la Iglesia cristiana ya estará con el Señor. Los templos llamados cristianos todavía funcionarán, pero el bosquejo que cada predicador usará para su servicio dominical, llegará a manos del Falso Profeta en su oficina central en Jerusalén. En cada templo el sermón será el mismo: alabanzas al gran gobernante de este mundo, a Satanás. Nadie usará himnarios ni Biblias. Habrán cancioneros preparados por expertos en los “cánticos de alabanza”. Tal vez con himnos a la “madre naturaleza”, a la “ciencia y el conocimiento del hombre”, a “la paz universal”, “el ecumenismo” y “al nuevo mundo bajo el amparo y sabia dirección del príncipe de este mundo, Lucifer”. En cada templo se exhibirá una imponente fotografía o imagen, del anticristo y del falso profeta. Los diarios estarán saturados de estas dos imágenes y las alabanzas para ellos serán elocuentes.

Pero habrá otros grupos en este planeta. Aquellos que recibirán la palabra proclamada por los ángeles. Ellos no tendrán quien los enseñe y los ayude a entender las diferentes doctrinas bíblicas, sino que harán caso de la voz de ese ángel evangelizador y arrepentidos recibirán a Jesús. Millones lo harán. Pero además de este ángel que llevará la Palabra de Dios a todo el mundo, hay otros 144.000 judíos quienes estarán predicándole a los israelitas. La Biblia dice de ellos:

Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.
Apocalipsis 14:4-5

Mientras ese ángel, o tal vez ángeles, predican la Palabra de Dios, el Evangelio de Cristo a todas las naciones y lenguas, los 144.000 judíos ya salvos se dedicarán al pueblo judío. La Biblia dice que “en sus bocas no fue hallada mentira”. ¡Qué evangelistas tan increíbles serán esos judíos!

Es notable con cuánta exactitud presenta la Biblia el plan de Dios para la salvación de los pecadores. Si los predicadores son 144.000 podemos imaginar la cantidad de judíos que se convertirán. En realidad, para cuando el Señor esté regresando acompañado de sus ángeles y su Iglesia, todos los judíos que serán algunos millones, le recibirán como su Salvador.

Así que, silos seguidores del anticristo durante los días de la gran tribulación pretenden decir que los ángeles que están manifestando su presencia, son algunos extraterrestres tratando de convencer a los habitantes de la tierra para que cooperen con los planes del anticristo, no lo crea. Seguramente usted mismo podrá entender el Evangelio predicado por los ángeles.

Es interesante que la Biblia diga que habrá varias clases de predicadores. El primer predicador mencionado en la Escritura es Juan el Bautista, porque se dice de él:

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo. Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
Mateo 3:1-2

En segundo lugar:

Desde entonces comenzó Jesús a predicar; y a decir. Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
Mateo 4:17

Como tercero la Iglesia primitiva:

Los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.
Hechos 8:4

Finalmente, llegará el momento cuando los ángeles lo harán a nivel mundial y habrá 144.000 misioneros judíos que acelerarán la predicación del Evangelio entre su propia gente.

10. SI NOTA A MUCHOS MINISTROS E IGLESIAS FUNCIONANDO, NO SE ENGAÑE

Como en esos días los templos se abrirán y muchas iglesias seguirán con sus programas casi inalterados, muchos se engañarán pensando que realmente la Iglesia no ha sido levantada. Pero usted tendrá pruebas suficientes de que la Iglesia ya no se encuentra en la tierra. La Biblia no oculta que cuando la Iglesia de Cristo sea arrebatada al cielo, la iglesia falsa continuará como de costumbre.

Es de imaginar que la primera reunión de oración, después del arrebatamiento, será muy concurrida. La gente correrá a los templos, especialmente a aquellos cuyos ministros estarán para “servirles”. No olvidemos que no quedará una sola persona regenerada en todo el planeta. Pablo dice claramente:

He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados en el arrebatamiento
Corintios 15:51

Al leer la Epístola a los Corintios notamos que no se trataba de una hermandad muy espiritual, todo lo contrario, muchos de ellos dejaban mucho que desear en cuanto a la santidad y completa separación del mundo. No tenemos registro alguno indicando que alguna vez la iglesia en Corinto superó su excesiva carnalidad. Por extraño que nos parezca, hoy en día las iglesias más numerosas y de mayor crecimiento, salvo excepciones, siguen el triste sendero de los corintios. Hoy podemos notar entre muchos “cristianos”, un énfasis inusitado en las manifestaciones, los dones, en fin en todas esas cosas que resalta una iglesia carnal. La gran diferencia está en que los corintios, a pesar de su carnalidad, comprendieron el perdón de Dios y realmente eran regenerados. Hoy en día muchas congregaciones carecen del toque divino, del perdón de Dios, pero desean “corintianizar” y lo hacen con maestría.

Es probable que cuando Jesús habló de aquellos que reclamarían su cristianismo se haya referido a la actitud de muchos de estos cristianos de nombre que nunca fueron regenerados. Jesús dijo:

Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entra, y no podrán. Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar la puerta, diciendo: Señor; Señor; ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. Pero os dirá. Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.
Lucas 13:24-28

Efectivamente, aquellos que hoy se burlan de los cristianos separatistas, antiecuménicos, enemigos del cristianismo religioso, que insisten en la necesidad de la regeneración, entonces crujirán sus dientes, sus oraciones serán conmovedoras, habrá lágrimas auténticas, clamor, angustia, pero la respuesta a esas reuniones de oración tan conmovedoras ya está en el Nuevo Testamento: “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”  (Mateo 7:23).

Si ya ha ocurrido el Rapto usted seguramente verá todo esto. Notará que en estas reuniones de oración habrá personas que entonces recibirán a Jesucristo, no porque el mensaje del pastor sea una invitación para la reconciliación con Dios, sino porque los pecadores como usted reconocerán que ser cristiano es algo de alto riesgo y que lo más seguro es que sea un mártir de Cristo.

El pastor en su mensaje procurará “explicar” la cuestión del arrebatamiento, pero usted sabrá perfectamente bien lo ocurrido, lo mismo que algunos otros allí presentes. El mensaje girará en torno al “Reino de Dios por venir”. Y ciertamente el reino de Dios por venir aún para entonces será cosa del futuro. Sin embargo, lo que usted escuchará de labios de este “ministro” le dejará petrificado porque él indicará claramente que el reino del anticristo “es el reino de Dios”.

Dirá que lo del 666 y su significado, es en realidad un pasaje oscuro y mal interpretado, que el moderno sistema de identificación y comercialización mediante códigos, que se interpreta como 666, es simplemente “el sello de Dios para reconocer a los suyos”. ¡Usted no podrá creer a sus propios oídos! Estando convencido de que el personaje allí presente es realmente el anticristo, ¿cómo es posible que este individuo lo presente como si se tratara del mismo Dios? Pero las conclusiones del pastor en este mensaje serán convincentes:

“Miren —les dirá—, observen todo lo que está ocurriendo en Israel. Como el Mesías (quien en realidad no es otro que el anticristo), está ayudando a los judíos para que tengan listo su templo. Muy pronto él se sentará en el templo y leyendo las Escrituras le declarará a todo el mundo que realmente es el verdadero Mesías”.

Será entonces cuando usted abrirá su Biblia para ver si tiene algo al respecto y efectivamente encontrará estas palabras de Pablo:

Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
2 Tesalonicenses 2:3-4

Aunque tal vez había escuchado muchas veces la lectura de esta porción bíblica, nunca estas palabras serán tan claras como ahora. Usted reconocerá definitivamente que el Señor no ha venido aún, y que aquel que es tan aplaudido y lo llaman “el Mesías entre nosotros”, es un engañador, el anticristo. Reconocerá que los que desaparecieron ya están con el Señor y que luego vendrán con él. Será entonces cuando va a necesitar toda su fortaleza para mantenerse firme y no ceder ante el engaño, pese a las amenazas que serán terribles.

Aunque salga temblando del templo y no quiera hablar con nadie, y se diga: “Si no hubiera sido tan torpe para esta hora yo también estaría con mi Salvador en el cielo, junto con todos los redimidos que participaron del arrebatamiento. Fue mi orgullo, mi negligencia, mi incredulidad, mi religión, el qué dirán y los placeres del pecado... Ahora todo lo veo claro. ¿Cómo es posible que no me hubiera dado cuenta antes de todo eso? ¿Cómo es que permití que llegara esa hora sin estar preparado?”

Pero anímese, cualquier sacrificio valdrá la pena, porque si todo este cuadro que he descrito es su propia experiencia, sólo siga estos consejos y no dude que pronto nos veremos en la presencia del Salvador. Usted va a reconocerme y allí nos daremos el abrazo de encuentro para nunca más separarnos.

11. NO SE ALARME POR LOS DESASTRES QUE OCURRIRÁN EN EL PLANETA

Muchas de las cosas que describe la Biblia como acontecimientos que afectarán el planeta, son difíciles de explicar. Uno tiene la impresión de que habrá encuentros bélicos, que se usarán métodos muy sofisticados en una serie de guerras. Que habrá manifestaciones en el espacio, como por ejemplo en el sol, la luna y las estrellas. Muchos terremotos, maremotos, plagas y pestes, todo lo cual causará la muerte de nada menos que dos tercios de la raza humana.

¿Cómo quiere que uno no se alarme ante semejante escenario? No obstante, propóngase permanecer firme. Dios sabrá, aun en medio de tantos desastres, mantener firmes en la fe a todos los que entonces arrepentidos reciban a Jesucristo por Salvador y Señor. No se dé por vencido. Ahora permítame recordarle algunos pasajes bíblicos que describen lo que acabo de mencionar y mucho más.

Es probable que todo comience con la invasión del Norte. Si se fija en el mapa notará que será Rusia la que desatará el Armagedón. Tanto los rusos como otros pueblos, incluyendo árabes, conformarán una confederación de naciones para destruir totalmente a Israel. Los capítulos 38 y 39 de Ezequiel ofrecen asombrosos detalles sobre esta invasión. El profeta sigue un orden de acontecimientos paso por paso hasta mostrar al lector la sepultura de innumerables cadáveres.

Una vez terminada esta fracasada invasión, el mundo parecerá entrar en un período de paz, pero resultará que esta supuesta paz no será tal, porque comenzarán a suceder muchas cosas o manifestaciones cósmicas. Para comprobar la gravedad de esos sucesos sólo tenemos que leer algunos pasajes de la Biblia:

Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.
Lucas 21:25-26

Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; el’ sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Seño, grande y manifiesto.
Hechos 2:19-20

Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!
2 Pedro 3:11-12

Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se ¡uso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió todo como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla, y todo monte y toda isla se removió de su lugar Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?
Apocalipsis 6:12-17

Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
Apocalipsis 12:12

Muchas de las cosas que dice la Biblia sobre las manifestaciones cósmicas que tendrán lugar en nuestro planeta, resultan difícil de explicar. Todo el universo será conmovido. La Biblia también habla de un enorme granizo como del peso de un talento” (Apocalipsis 16:21). ¿Será posible que este granizo pese el equivalente a 50 kilogramos? Es algo difícil de entender, pero los azotes que recibirá este planeta son los juicios divinos.

Como no es posible comentar cada detalle de este desfile de acontecimientos, no sólo por lo extenso que sería, sino porque nadie puede explicarlo todo, vale la pena detenemos un poco para hablar sobre el sol, la luna y las estrellas. El profeta dice:

Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor como la luz de siete días.
Isaías 30:26a

Y el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.
Joel 2:31

Jesús dijo:

El sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor; y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.
Mateo 24:29

El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual fue dado quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el gran calor y blasfemaron el nombre de Dios.
Apocalipsis 16:8-9

Como sabemos, nuestro sistema solar es sólo uno entre los millones de sistemas que integran la Vía Láctea, la que abarca unos 11.265 millones de kilómetros aproximadamente. El sol es una estrella de tamaño y temperatura medios, responsable directo, sin embargo, de todos los muchos fenómenos que tienen lugar en nuestro planeta. El sol es la fuente de casi toda forma de energía en la tierra. La madera, el carbón y el petróleo son combustibles fósiles cuya energía proviene del almacenamiento de la luz solar. Los vientos y los ríos recolectan el calor solar que impulsa la circulación del aire y disipa la humedad de los mares.

Nuestra provisión de alimentos depende directamente del sol a través de la fotosíntesis en las plantas y formas acuáticas. Mediante la fotosíntesis también se libera hacia la atmósfera gran cantidad de oxígeno tan esencial para toda forma de vida animal. Sin la luz solar los mares se congelarían y la atmósfera se condensaría y solidificaría. No habría lluvia, ni nieve, ni ríos, ni lagos, ni vientos, ni nubes, y naturalmente ninguna forma de vida sobre nuestro planeta. Está claro entonces, que el sol representa la fuente primaria de bienestar para la vida sobre la tierra.

Nuestro sistema solar consta del sol y 9 planetas, el mayor de los cuales es Júpiter. Mediante el proceso de fusión atómica el sol es el instrumento productor de energía. Fue creado por Dios el cuarto día de la creación, para un propósito específico que ha desempeñado con toda fidelidad desde entonces.

El concepto de los astrónomos modernos es que nuestro sol terminará por convertirse en una nova y entonces el calor dentro de su núcleo se elevará a tal grado que los átomos de su estructura se desintegrarán liberando grandes cantidades de energía y el hidrógeno restante se consumirá en un período de 7 a 14 días. De ocurrirle esto a nuestro sol, su entero volumen de 1.392.000 kilómetros de diámetro se comprimirá en una masa compacta no mayor de unos 24 kilómetros de diámetro. La gravedad se tornaría tan intensa que no dejaría escapar la luz.

Muchos astrónomos opinan que cuando una estrella ha consumido más del 50% de su suplemento de hidrógeno, la gran mayoría de los metales que contiene, como el hierro y otros al solidificarse impiden que escape gran parte del calor. El calor atrapado en el interior de la estrella provoca una reacción en cadena que ocasiona la etapa de nova. El consenso general de la mayoría de los astrónomos es que nuestro sol ha consumido ya más de 50% de su hidrógeno. El paso de nuestro sol a nova haría que se cumpliese la profecía de Isaías, Joel, Juan y el mismo Señor Jesucristo. Porque el sol se tornaría primero excesivamente caliente para luego oscurecerse.

Hace algunos años un artículo titulado “¿Está nuestro sol próximo a explotar?” comentaba: “Ahora que nuestro sol ha consumido casi la mitad del hidrógeno que provee el combustible necesario para sus reacciones en cadena, es posible que su equilibrio llegue a alterarse drásticamente, más de lo que se sospecha. Juzgando de acuerdo con las recientes erupciones dramáticas ocurridas en su cromosfera y los cambios drásticos en el clima de la tierra, lluvias, inundaciones, tormentas de granizo fuera de temporada, descenso de la temperatura global, etcétera, todo esto nos lleva a pensar que quizá estemos confrontando una declinación inminente de la energía producida por el sol…

Pero la Biblia no solamente habla del sol, sino que también menciona la luna. “Y la luz de la luna será como la luz del sol...“ (Isaías 30:26). “El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová” (Joel 2:31). El apóstol Juan agrega otra nota a esta situación diciendo: “El sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre” (Apocalipsis 6:12).

Podemos resumir así el cuadro profético para cuando lleguen los días de la gran tribulación: Justo antes del retorno del Señor Jesucristo, ya para concluir esta “semana” del anticristo, el sol pasará a estado de nova, tomándose extremadamente caliente por espacio de 1 ó 2 semanas. Como la luna refleja la luz del sol, es científicamente exacto que la luna estará tan caliente y brillante como el propio sol en su estado normal. No habrá forma de eludir el intenso calor, incluso ni en las horas de la noche. Cuando la luz del sol comience a disminuir al extinguirse el hidrógeno, los vientos solares y los gases atómicos se esparcirán por el sistema solar lo que hará que la luna tome un color rojo. Los átomos por el intenso calor, se desintegrarán anulando el espacio que hay entre neutrones, protones y electrones. La compresión tan intensa de su masa impedirá que la luz escape y la luna al no recibir su luz, terminará también por oscurecerse.

Dios dijo claramente por medio del profeta: “El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor” (Joel 2:10). Si el sol se transformara en una nova, la tierra quedaría completamente en tinieblas y en unas pocas horas la temperatura descendería a 100 grados Farenheits bajo cero. La vida de todo el planeta estaría a punto de la extinción. El Señor Jesucristo dijo que en esa hora millones sufrirán ataques cardíacos y morirán de terror, por eso dijo: “Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas” (Lucas 21:26).

Pero lejos de congelarse nuestro planeta y perecer toda vida animal y vegetal, súbitamente aparecerá una luz resplandeciente en el espacio. Esa luz no será otra cosa que el mismo Señor Jesucristo acompañado de su amada Iglesia, viniendo en las alturas para establecer el verdadero reino de paz y justicia.

Es difícil describir todos los detalles y los grandes sucesos que tendrán lugar, tanto en el espacio como en nuestro propio planeta. No olvidemos que la Biblia también nos habla de hambre, pestes y de las blasfemias que pronunciarán los hombres en contra de Dios. A esto debemos sumar el gran número de nuevos mártires, aquellos que darán su vida por su fe. Los tan acariciados “derechos humanos” de nada valdrán. No habrá ley alguna que impida que la tiranía del anticristo detenga su cruzada de destrucción. Pero Dios intervendrá instantes antes de una catástrofe total y global.

Cuando usted lea el libro de Apocalipsis y algunos otros pasajes de la Biblia, descubrirá que las profecías para aquellos días estarán cumpliéndose al pie de la letra.

12. TENGA POR SEGURO QUE EL ANTICRISTO RECLAMARÁ SE EL MESÍAS

Hay un detalle que nunca debemos olvidar, y es que la presa más codiciada por el anticristo será el pueblo judío. Creo que durante ese período los judíos quedarán exonerados de muchas de las demandas para el resto de los habitantes del planeta. Por ejemplo, creo que continuarán con su propia economía sin aceptar el sistema 666. Esto explica cómo es que todos ellos serán salvos cuando el Mesías regrese con su Iglesia.

La razón del odio tan intenso que le tendrá el anticristo a los judíos es porque ellos trajeron al mundo tanto la Biblia como el Mesías. Cuando Jesús fue tentado por Satanás antes de comenzar su ministerio, al defenderse siempre dijo: “Escrito está”. Esto molesta mucho a Satanás porque la Biblia es la Palabra de Dios y Satanás ha tratado de destruirla muchas veces y de muchas maneras, pero no lo ha logrado. La otra razón de por qué los judíos llegarán a ser tan enemigos del anticristo es porque por medio de este pueblo nos vino el Salvador. Jesús procede del pueblo judío.

Ahora veamos hasta dónde llegarán las pretensiones divinas del anticristo. “Del Dios de sus padres no hará caso... ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. Más honrará en su lugar al dios de las fortalezas... Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra” (Daniel 11:37-39).

Jesús se refirió al anticristo cuando dijo:

Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.
Juan 5:43

Jesús habló también del “buen pastor”, diciendo que él mismo es ese buen pastor. Luego dijo:

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Juan 10:10

Pablo, refiriéndose a las pretensiones del anticristo, advirtió:

Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
2 Tesalonicenses 2:3-4

Todos los ídolos y las estatuas, todos esos “santós” que se encuentran en muchos templos supuestamente cristianos, tendrán que desaparecer. Los sacerdotes y ministros de los diferentes cultos, aunque con pocas ganas, tendrán que reemplazar estas estatuas tan queridas por sus fieles, tantas veces besadas y que les han proporcionado “protección, salud, trabajo”, etcétera. Todos esos canonizados tan pomposamente serán descanonizados, quedarán totalmente descalificados.

El anticristo —religioso y político por excelencia— convencerá a los hombres, a todos los religiosos, tanto líderes como feligreses en general, que esos “santos’ innumerables pueden ser reemplazados por uno solo. Es probable que cuando la gente compruebe que el dios único a quien deberán rendirle pleitesía es la misma persona del anticristo, se opondrán, pero ya será demasiado tarde para cualquier queja u oposición. No olvidemos que el profeta Daniel dice que este individuo “hará su voluntad”. No hará caso de nadie.

Por eso Juan dice: “Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada y vivió” 
(Apocalipsis 13:14).

Será interesante ver cuál será entonces la actitud de todas esas personas tan orgullosas que lograron acabar por completo con la costumbre de orar en las escuelas públicas de Estados Unidos, al invocar artículos de la Constitución que prohíben mezclar la religión con la educación. Pero... ¿Qué clase de artículos de la Constitución invocarán los hombres para desconocer las demandas de este personaje que no dejará un solo derecho a cargo del ciudadano? El único derecho que les asistirá será acatar sin titubeos las exigencias de este tirano.

Recuerde, su aparición en un primer momento servirá de alivio para todos los habitantes del mundo, pero demasiado tarde descubrirán su mortal equivocación. Hay varias cosas que a juzgar por las declaraciones bíblicas serán leyes que tendrán que ser acatadas:

  • No se permitirá la lectura y difusión de la Biblia, la Palabra de Dios.
  • Se prohibirá hablarle a otros de Cristo o hacer proselitismo.
  • Nadie podrá orar ni a Dios ni a ningún otro ser inventado por el hombre, así sea ídolo, fundadode una religión, etcétera.
  • No se permitirá predicar el Evangelio en ningún lugar. Las personas que denuncien a un cristiano serán recompensadas por su noble labor.
  • Los cristianos deberán renunciar a su fe, de lo contrario serán ajusticiados sumariamente.
  • Ningún ciudadano del planeta podrá sobrevivir sin adorar la imagen del anticristo.
  • El anticristo no invitará a los hombres a que lo sigan, los obligará.

13. SI TUVIERA QUE SER LLEVADO AL CADALSO POR SU FE, ANÍMESE

Hay algunos pasajes en la Biblia que claramente nos dicen que durante el reinado del anticristo muchos serán muertos, muy probablemente decapitados. Para refrescar la memoria debemos leer algunos de estos pasajes: “Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos”. Es obvio que los santos son los mismos salvos, pero los salvos que conforman la Iglesia que habrán partido en el arrebatamiento, ya estarán con Cristo. ¿Quiénes son éstos? Sin duda son aquellos que se convertirán después del Rapto. La Biblia dice que la bestia, el anticristo, se lanzará contra ellos y los vencerá, lo que significa que Dios no les servirá de santuario, sino que permitirá que mueran en manos del anticristo y sus secuaces.

La segunda señal de seria persecución a muerte contra los cristianos es que en Apocalipsis encontramos un recuento de muchos mártires, mucho dolor debido a la cantidad de personas que morirán por su fe:

Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.
Apocalipsis 7:14

Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo. ¿Hasta cuándo, Señor; santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.
Apocalipsis 6:9-1

Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.
Apocalipsis 20:4

Es demasiado claro que durante aquellos días de la gran tribulación, muchísimos se convertirán. También es cierto que el sufrimiento por la fe será muy agudo, por eso aquellos que ya estarán con el Señor, habiendo muerto por su fe, y recordando los horrores que estarán sufriendo todavía otros cristianos, allá en la gloria le rogarán al Señor por sus hermanos pidiéndole que tome represalia contra el anticristo. Pero el Señor les dirá que descansen por un tiempo más, porque habrá otros que también deberán ser ajusticiados por su fe.

La Biblia no dice que todos, absolutamente todos morirán. Pero da a entender que la gran mayoría de quienes entonces se conviertan, serán considerados enemigos del gobierno y del propio gobernante.

Usted tendrá la tentación de ceder, además es probable que a los cristianos les concedan cierto plazo para renunciar a su fe. Se les ofrecerá una serie de ventajas de supervivencia, siempre y cuando depongan su fe y se ajusten al “sistema”. De no ceder, no es difícil imaginar que muchos serán ejecutados públicamente y que su ejecución será trasmitida por televisión a fin de amedrentar a los demás. Pida a Dios que le ayude a tener valor, NO SERÁ FÁCIL.

14. Procure estar con Cristo antes de la aparición del anticristo

Pero... ¿Por qué tiene usted que estar aquí en este planeta cuando aparezca el anticristo si Cristo el Señor recibirá a los suyos en su gloria antes de la aparición de este individuo? Y pensar que todo cuanto tiene que hacer ahora es arrepentirse delante de Dios, de todos sus pecados y reconocer a Jesucristo como su Salvador único y todo suficiente. Pero su orgullo, la sociedad, sus amigos, sus condiscípulos, el qué dirán, su religión que ya viene de familia, en fin hay tantas ataduras que hacen que usted permanezca .sin Dios y sin su perdón.

Yo tengo un consejo para usted siempre y cuando este ejemplar esté en sus manos antes del arrebatamiento. Si este es el caso y usted todavía no es salvo, permítame decirle cuán sencillo es salvarse y librarse de la ira venidera.

  1. Admita sinceramente que está perdido. Que es pecador y necesita arrepentirse delante de Dios de todos sus pecados. Esto es algo que sólo usted puede hacer.
  2. Una vez arrepentido, confiésele al Señor Jesús sus pecados. Tal vez le haya confesado sus pecados a un hombre que dice tener derecho para escucharle y absolverle con o sin penitencia. Recuerde, si este es su caso, está muy equivocado. El hombre que lo confiesa también tiene sus propios pecados y no le puede ayudar. Su situación es extrema y no debe entregar un caso tan serio en manos de alguien que es igual o peor que usted mismo. La Biblia nos enseña que sólo Dios puede perdonar los pecados.

¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?
Marcos 2:7

Para que sus pecados le sean perdonados, usted debe arrepentirse y confesarlos al mismo Señor, luego aceptarlo por fe, porque la Biblia así lo confirma que sus pecados han sido perdonados. Por eso dice la Escritura:

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”
(1 Juan 1:9).

3. Reciba a Jesucristo como Salvador personal y todo suficiente, es decir que no necesita que nadie le ayude a salvarse. No se requieren sus supuestas buenas obras, ni liturgias religiosas, ni nada. El Señor Jesucristo ya pagó el precio por todos los pecados que cometió al morir en la cruz del Calvario. No menosprecie el sacrificio que él hizo por usted. Reconocerle como Salvador es lo mismo que “recibirle como Salvador”.

Si lo hace olvídese de todo cuanto se dice en los capítulos del 1 al 13 de Apocalipsis. Lo mejor es NO estar ya aquí cuando aparezca el anticristo. El Señor recogerá a todos los redimidos justo antes que se desate la gran tribulación convirtiendo este planeta en un verdadero infierno.

Todavía podemos repetir estas palabras del apóstol escritas hace casi dos mil años:

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Tito 2:11-13

La gracia de Dios se manifiesta para salvación, pero la desgracia del diablo se manifestará para todo aquel que no haya creído.