Menu

Escuche Radio América

Deje que la Biblia hable sobre las lenguas - Respuesta a este polémico tema - La escena contamporánea

La escena contamporánea

Como se mencionó anteriormente, muchos cristianos hoy día están experimentando algo que ellos llaman lenguas. He oído sus testimonios en parte y he leído de ellos, y no dudo de lagenuinidad de estas experiencias. La cuestión no es: ¡son genuinas? sino ¿concuerdan con las Escrituras?

Los capítulos anteriores trataron de aclarar la enseñanza bíblica por medio de estudios expositivos de los Hechos, de 1 Corintios y de otros pasajes. Espero que estemos de acuerdo en que la autoridad de la Biblia es más importante que la experiencia. Pero ¿qué significa la escena contemporánea?

LA CONDICIÓN Y LA CAUSA

Personas de todas las denominaciones y religiones hablan en lenguas. Los adherentes abarcan personas de todas las categorías sociales y antecedentes étnicos. Algunos aun creen que el movimiento carismático forma la tercera fuerza del cristianismo de hoy día: catolicismo, protestantismo ypentecostalismo. (1)

Aun más importante, parece que un mecanismo estratégico se está revelando ante nuestros ojos para facilitar la formación de la iglesia del mundo profético de los postreros días. Aunque los grupos cristianos y no cristianos nunca se unirían a base de la doctrina, pueden unirse y se unirán si sacrifican la doctrina por la experiencia. La evidencia actual presenta a las lenguas como uno de los factores de esa experiencia unificadora.

La causa básica del movimiento carismático ha sido una falta de conocimiento de la Palabra de Dios y la apropiación de esa Palabra en las experiencias diarias de la gente. La naturaleza aborrece un vacío, sea físico o espiritual. El fenómeno de hablar en lenguas se ha lanzado a llenar ese vacío.

Gardiner observa cuatro grupos además de los pentecostales tradicionales en los cuales esto es cierto: (2)

Las iglesias liberales, donde la gente ha estado recibiendo “piedras” por “pan”, querían algo más que acción social y filosofía humana. Una experiencia llamada espiritual y respetable apelaba a esas gentes sedientas hambrientas.

Las iglesias ortodoxas, las cuales creen en la Biblia, pero donde la predicación ha sido muy seca, aburrida, intelectual e impractica –alejada de la vida- han recurrido a las lenguas.

La juventud disgustada con las iglesias rituales, desilusionada por las drogas, por el ocultismo, y por el sexo libre, encontraron en las lenguas una alucinación nueva y distinta.

Si se hubiera enseñado las Escrituras con pertinencia y se hubiera obedecido la Biblia, no habría ninguna necesidad de la llamada satisfacción espiritual en las lenguas.

¿Cuál es la fuente del hablar en lenguas de hoy día?

ANÁLISIS

Algunas lenguas pueden se satánicas. Como se indicó anteriormente en el bosquejo histórico, muchas autoridades observan que el hablar en lenguas ocurre fuera de la esfera del cristianismo.

“EdwardLangston afirma que en el África oriental muchas personas endemoniadas hablan con soltura en suahili o en inglés, aunque en circunstancias normales no comprenden ninguno de estos idiomas.” (3)

Hoy en día el habla extática se halla entre los mahometanos y también entre los esquimales deGroenlandia. Se ha observado que la sectaBwiti, que se encuentra entre el pueblo deFang de la República de Gabón, ha hablado en lenguas. Los mormones afirman hablar en lenguas, y también los Testigos de Jehová. (4)

Es interesante notar que el movimiento carismático moderno con frecuencia incluye a los que no llenan los requisitos bíblicos para ser creyentes “nacidos de nuevo”. El Espíritu Santo no mora en el incrédulo. Pero estos hablan en lenguas. ¿Podría ser este otro “espíritu”? Así es que no se puede echar a un lado la posibilidad de una influencia satánica. Sólo porque oímos un lenguaje extático no usual o hasta verdaderos idiomas extranjeros no prueba que este fenómeno sea de Dios.

En otros casos el hablar en lenguas es un fenómeno psicológico. Se produce de varias maneras. (5)

En algunos casos es producido por un éxtasis. En un estado altamente emocional, la persona está fuera de su estado de ánimo ordinario y derrama expresiones apasionadas.

Otra causa posible es laautohipnosis. En los casos deautohipnosis, casi siempre hay un sentido de frustración y conflicto interior, especialmente en los cristianos que no se sienten satisfecho con su experiencia y están buscando el “secreto” de la vida abundante. Las lenguas prometen ser un fin de la tensión, y estas personas subconscientemente empiezan a buscarlas.

O se puede presentar este don como el colmo de la experiencia cristiana o como el sello de calidad del prestigio espiritual. Las lenguas prometen estar acompañadas de sensaciones de aceptación del grupo y de aprobación divina.

La “hipnozabilidad” se ha considerado esencial en la mayor parte de las experiencias de hablar en lenguas, hasta el sine qua non del hablar en lenguas. (6) Sea que son naturalmente sumisas y sujetas a un líder o no, algunas personas se entregan al poder de sugestión y hacen cualquier cosa que se sugiera.

Otra manera de describir la hipnosis o laautohipnosis es rendir el control de los patrones del pensamiento y del habla al entregarse conscientemente a influencias “externas” de un modo pasivo o al “abandonarse”. El que supuestamente hablará en lenguas sólo tiene que decir unas pocas palabras, dejándolas salir sin pensar en lo que está diciendo.

El Dr. E.MansellPattison de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, y miembro de laChristianAssociationforPsycologicalStudies (Asociación Cristiana de Estudios Psicológicos) afirma esto: “En ciertos tipos de enfermedades del cerebro que resultan de las embolias, tumores del cerebro, etc., el paciente queda con rompimientos en su patrones automáticos de circuitos de expresión física. Si estudiamos estos pacientes ‘afásicos’, podemos observar la misma descomposición del habla que ocurre en el hablar en lenguas.” El doctorPattison compara así los resultados de algunas heridas cerebrales en el modo de hablar con los resultados de abandonar el control de sí mismos practicado por algunos que hablan en lenguas. (7)

Debemos acordarnos de que si abandonamos el control de nosotros mismos desobedecemos la Palabra de Dios. “Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas” (1Co. 14.32). Dios nunca guía a sus hijos a perder el control de sí mismos. Esa acción era típica del paganismo de que había salido los corintios. “Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos” (1Co. 12:2).

Satanás siempre está dispuesto a aprovecharse de una situación “descontrolada” con resultados lamentables: puede haber daño psicológico para el individuo. Gardiner nota que “los escritores carismáticos advierten continuamente a los que hablan en lenguas en los Hechos nunca resultaba en una depresión. (8) El verdadero don de lenguas en los Hechos nunca resultaba en una depresión.

Hablar en lenguas puede ser una conducta aprendida, y puede ser satánica o psicológica. Jhon F.MacArthur en su libro Los carismáticos: una perspectiva doctrinal declara que esta tal vez es la explicación más común de las lenguas de los que está ocurriendo en el movimiento carismáticos de hoy día. (9) Su análisis sugiere que el hablar en lenguas no es una experiencia sobrenatural ni un milagro sino que una persona aprende cómo hacerlo.

Jhon Kildahl, psicólogo clínico, y su socio Paul Qualben, psiquiatra, fueron comisionados porthe American Lutheran Church (la Iglesia Luterana Americana) y Nacional Instituteof Mental Health (el Instituto Nacional de Salud Mental) para hacer un estudio extenso de las lenguas. En su libro Thepsychology of Speaking in Tongues (La psicología de hablar en lenguas), Kildahl define las lenguas como una habilidad definitivamente aprendida. Con su socio Qualben. Kildhal vino a la convicción firme que no era más una conducta aprendida. (10)

Es inexplicable por que uno tiene que “aprender” a recibir un “don” del Espíritu Santo, pero el enseñar cómo hablar en lenguas es una práctica continua en el movimiento carismático.

Dice Gardiner. “la experiencia extática, como la adicción a las drogas, requiere dosis cada vez mayores para alcanzar la satisfacción. Algunas veces se introduce lo extravagante. Yo he visto personas correr en una habitación dando vueltas hasta quedar exhaustas, empezar a saltar estacas de tienda de campaña, reír histéricamente, entran en trance durante varios días y otras muchas cosas fantásticas, mientras la búsqueda da la ‘elevación’ se hacía cada vez más ilusoria. Eventualmente sobreviene una crisis y se hace una decisión; se sentará en las sillas de atrás y quedará como espectador, ‘actuará’ o continuará con la esperanza de que a su tiempo todo será como antes. La decisión más trágica es dejarlo todo y, con esta actitud, abandonar lo espiritual como fraudulento. Los que miran quedan frustrados, los que actúan sufren sentimientos de culpa, los que esperan son dignos de lástima y los que se marchan son una tragedia. ¡No, estos movimientos no son inocuos¡” (11)

Pero, ¿es verdad que todo el hablar en lenguas es satánico, psicológico o aprendido? ¿Cómo se explica uno los ejemplos genuinos de idiomas extranjeros en el hablar en lenguas hoy día? Al menos 73% de los que hablan en lenguas hoy día creen que hablan en un idioma. (12) Algunas respuestas posibles son las que siguen: (13)

Primero, a veces es dudosa la objetividad del informe, cuando las reclamaciones de ser idiomas genuinos están basadas en las opiniones de los que no son especialistas en vez de lingüistas.

En segundo lugar, con frecuencia los informes en cuanto a los idiomas resultan ser unas pocas palabras en vez de un lenguaje fluido.

En tercer lugar, lacriptomnesia, el regreso a la mente consciente de lo que anteriormente se almacenó en la memoria y más tarde se olvidó, es algo que podría explicar estas lenguas. La tensión hace soltar el lenguaje “escondido” en una lengua nunca “aprendida” pero que pudo haberse oído, como dos extranjeros que charlaban, o expresiones de alguna otra fuente olvidad en la mente consciente de la persona.

Donald W.Burdick llega a la conclusión de que el hablar en lenguas hoy día no es hablar en un idioma extranjero por las razones que siguen: (14)

1. La gran influencia de repetición en el hablar en lenguas. Se repiten muchas veces silabas que suenan iguales.

2. Las expresiones en lenguas son similares el idiomas propio del que habla en lenguas.

3. El uso excesivo de una o dos vocales.

4. La ausencia de una estructura de un idioma.

5. Muchas veces la interpretación es mucho más larga en comparación con la expresión en lengua.

6. No hay coherencia en la interpretación de la misma frase o cláusula.

7. En el caso de las personas cuya lengua materna es el inglés, el estilo empleado en la interpretación es predominante el de la versión del rey Jaime (Kin James). ¿Habla Dios en el inglés del siglo XVII?

Burdick, (15) Smith (16) y otros han observado que eruditos como el doctorKenethPike, famoso lingüista de la Universidad deMichigan, y el doctorEugeneNida, lingüista célebre de la Sociedad Bíblica Americana, con la ayuda de muchos especialistas, encuentran que las lenguas no tienen ninguna semejanza a ningún idioma genuino estudiando por los lingüistas de cualquier época.

Estos factores nos ayudan a evacuar las expresiones que aparentemente son cláusulas de lenguas extranjeras.

RESUMEN

La exhortación de 1 Corintios 14:39b: “No impidáis el hablar en lenguas”, no es apropiada hoy día porque no estamos en el pellejo de Pablo, en la asamblea primitiva que todavía poseía el don de lenguas. Pero, ¿cómo sería si estuviéramos así?

Sería importante aplicar las diez pruebas que siguen sugeridas porDilow para evaluar si es válida el hablar en lenguas: (17)

1. Debe ser un idioma extranjero hablado en la tierra (Hch,2)

2. Tiene que usarse como señal judicial para los judíos incrédulos (1Co. 14:21-22).

 

3. Debe usarse en público, no privadamente, de acuerdo con su propósito básico como señal y para edificar a al iglesia (1Co. 13:1; 14:12,22).

4. Debe estar acompañado de una traducción (1Co. 14:28).

 

5. No debe hablarse en lenguas más de tres veces en un culto (1Co. 14:27).

 

6. Debe hacerse uno por uno (1Co. 14:27).

 

7. Debe estar limitado en una sola interpretación.

 

8. Debe ser practicado solamente por los varones de la iglesia (1Co. 14:34).

9. Debe ser practicado en una distribución equilibrada con los otros dones (1Co. 12:17-19).

10. Debe se practicado en amor (1Co. 13).

Todos estos diez criterios deben estar presentes al mismo tiempo para hablar en lenguas bíblicamente hoy día. ¿Conoce usted a alguien que haya cumplido con todos estos criterios? Si no pasa estas pruebas, Pablo mismo le habría prohibido hablar en lenguas, ¡y los creyentes hoy día deben hacerlo también!

El movimiento de lenguas produce consecuencias perjudiciales, que son: (18)

1. Vivir por la experiencia más que por Palabra, vivir por “emociones más que por fe”. La clara dirección de las Escrituras o el estudio serio de la Biblia puede ser sustituido fácilmente por una experiencia personal.

2. Divisiones en las iglesias. Estas divisiones tienen su base en las desviaciones doctrinales ya mencionadas y siguen a raíz del movimiento de lenguas.

3. Un mal testimonio a los que conocen a Cristo. Muchos se ofenden por los excesos emocionales del movimiento carismático y se desvían de la salvación de Cristo.

4. Se fomenta el orgullo. El individuo que sabe hablar en lenguas tiene el sentido de logro y es engreído.

5. Una fusión del cristianismo con el paganismo. Así como la práctica de hablar en lenguas en la iglesia de Corinto tenía su paralelo en la participación de los creyentes en las religiones griegas misteriosas antes de que llegaran a ser cristianos, hay paralelos marcados entre el movimiento de lenguas y la práctica de las tribus paganas de todas partes del mundo.

6. Superstición. El hablar en lenguas está a un solo paso de la experiencia de “visiones y revelaciones directas de Dios” que aun podrían conducir a desobedecer la ley y la autoridad constituidas porque “el Señor te había dicho.”

Pero quizás la tragedia más grande de la escena contemporánea es perder la verdadera vida llena del Espíritu.

¿Se acuerda del perro en la antigua fábula, que al cruzar un puente con un hueso en la boca vio su reflejo abajo en el agua? El hueso en el reflejo le parecía tan superior al que estaba en su boca, que dejó caer la sustancia por la sombra, y se fue hambriento.

Hay muchos hoy día que son como aquel perro, ignorando la realidad satisfaciente de la plenitud del Espíritu por causa de la sombra de una experiencia emocionante que tiene su eje hablar extáticamente. Pablo dijo: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed lleno del Espíritu” (Ef. 5:18). ¿Qué quiere decir esta llenura?

La llenura quiere decir “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Ef. 5:19-20) Significa sometiéndoos “unos a otros en el temor de Dios” (v. 21) “Las casadas estén sujetas a sus maridos, como al Señor” (v. 22).

Los maridos han de amar a sus mujeres “así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella” (v. 25). Los hijos han de obedecer a sus padres en el Señor (Ef. 6.1). Los siervos deben obedecer a sus amos terrenales (v. 5). Los amos deben rendir la consideración debida a sus siervos (v. 9).

La persona llena del Espíritu también se fortalecerá “en el Señor, y en el poder de su fuerza” (v. 10). Debe vestirse de toda la armadura de Dios, “porque no tenemos lucha contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celeste” (v.12).

La verdad, la justicia, la fe, la salvación, la Palabra de Dios, y la oración deben ocupar el lugar más alto en la vida del creyente lleno del Espíritu.

Al fin de su Epístola a los Efesios, Pablo les rogó a los creyentes que araran “por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar” (Ef. 6:19-20). Que esa sea nuestra oración hoy día.