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Por primera vez en dos milenios, los sacerdotes judíos recibirán entrenamiento para penetrar en el lugar Santísimo

Por primera vez en dos mil años, un grupo de Kohanims - de varones de la casta sacerdotal judía, que viven cerca de la Ciudad Antigua de Jerusalén están estudiando las leyes judías pertinentes, para poder ascender al Monte del Templo y entrar en el lugar Santísimo, donde se dice que mora la presencia de Dios.

Este cambio fue adoptado por el Consejo Rabínico de Zaka, la abreviatura en hebreo de una organización fundada en 1995 por Yehuda Meshi Zahav, después de un evento que ocurrió durante las tres semanas de austeridad que concluyeron el noveno día de Av: el que correspondió al 14 de julio del 2017, cuando tuvo lugar un ataque terrorista palestino perpetrado contra oficiales de policía israelíes que dejó tres muertos.

Un poco después de las siete de la mañana, tres árabes residentes de la ciudad, portando armas automáticas abrieron fuego contra varios oficiales de la policía israelí estacionados en la Puerta de los Leones, fuera del complejo del Monte del Templo. Los terroristas huyeron hacia las mezquitas ubicadas en el monte mientras eran perseguidos por policías.  Dos de ellos hicieron un intento posterior para asesinar a otros oficiales israelíes, por lo que estos le dispararon dándole  muerte a uno al instante.  Mientras que dos de los oficiales atacados previamente, quienes pertenecían a la comunidad drusa en Israel, murieron. Esto constituyó una de las más poderosas impurezas rituales, perpetradas en el Monte del Templo, el lugar más sagrado del judaísmo.


Yaakov Hayman un prominente activista del Templo y experto, le dijo al servicio noticioso Breaking Israel News, que “Con todo lo horrible que fue el ataque, esto tal vez ocurrió por un propósito divino”, añadiendo: “Cuando el pueblo judío no está avanzando lo suficientemente rápido, Dios hace algo para obligarnos a actuar. Cuando esos árabes hicieron lo que hicieron, crearon una nueva situación en el territorio.  Nosotros no estábamos preparados para esto, así que sucedió algo que nos obligó a enfrentar este nuevo problema”.

La nueva situación que ha surgido en el territorio, es que los Kohanims, palabra que significa sacerdotes en hebreo, los hombres que descienden en línea patriarcal del sacerdote Aarón, van a ser ahora entrenados por primera vez en dos milenios para entrar en el área donde estuvo en un tiempo el Lugar Santísimo.  El propósito será, no ofrecer sacrificios ni orar por el pueblo judío, sino retirar los cuerpos de los muertos en caso de que volviera a presentarse una situación similar.

El concilio de Zaka, dirigido por el rabino Avigdor Nebenzahl determinó, que existe la obligación religiosa de remover cualquier cadáver del monte del Templo - de judío, o no judío, incluso de terroristas - pero que en ciertas situaciones sólo los Kohanims pueden hacer esta labor.

A los Kohanims se les prohíbe que se hagan ritualmente impuros y pesan sobre ellos restricciones que otros judíos no tienen.  A los sacerdotes les está prohibido entrar en los cementerios o acercarse a cadáveres.  Normalmente, un Cohen no puede tener contacto con un cadáver, pero el fallo de Zaka anula esta condición.

Yehuda Meshi-Zahav, el presidente de Zaka, le explicó a Breaking Israel News, que el entrenamiento requerirá el resurgimiento de las leyes de la Tora - de los primeros cinco libros de la Biblia escritos por Moisés, agregando: “Nuestra gente no ha usado estas leyes, en miles de años, mucho menos anualmente o en una base diaria, como la mayoría de las otras leyes”.

Y continuó diciendo: “El Monte del Templo es el lugar más sagrado y existe el requerimiento de que todos los objetos ritualmente impuros allí, sean removidos tan rápido como sea posible.  Por lo tanto, en este caso los rabinos determinaron que es aceptable que un Cohen - un sacerdote, se contamine con impureza para remover algo del Monte del Templo”.

Meshi-Zahav añadió que esta ordenanza porta consigo esperanzas de redención.  Agregando: “Claro está, nosotros esperamos que al darle al Monte del Templo el respeto apropiado que merece, estaremos atrayendo la presencia del Mesías.  Deseamos que la redención venga lo más rápido posible”.

El rabino Ari Kahn, miembro del Consejo Rabínico Zaka y rabino jefe del asentamiento de Cisjordania Giv'at Ze'ev, le dijo a Breaking Israel News: “Ciertamente hay algo interesante que está sucediendo aquí.   Debemos estar atentos y observar cómo los rabinos tomarán decisiones que no tan tenido que enfrentar por cientos y cientos de años”.

Debido a las restricciones impuestas a ellos, hasta ahora, a los Kohanims no se les permitía ser voluntarios con la organización Zaka.  Meshi-Zahav dijo que el grupo ya está en el proceso de selección manual de estos nuevos primeros socorristas encargados específicamente de las tareas en el Monte del Templo.  Hizo notar que los miembros del equipo de Kohanims serán “hombres religiosos, temerosos de Dios, conocedores de la ley judía”.  Señalando que el aprendizaje de las leyes relativas al ascenso al Monte del Templo no es simple.

Como uno de los pocos voluntarios de Zaka suficientemente familiarizados con las leyes del Monte del Templo, Joshua Wander fue el primero en subir después del ataque del 14 de julio, y señaló la necesidad de que Zaka debía contar con un equipo de voluntarios en el Monte del Templo, capaces de poner en vigor las leyes judías allí.

Explicándole así a los reporteros de Breaking Israel News: “El lado positivo de todo esto que ha pasado en las últimas dos semanas, es que realmente ha creado un interés global por volver a aprender estas leyes, que casi se habían perdido, y gracias a Dios vamos a ponerlas nuevamente en vigor”.

Antes de ascender al Monte, los voluntarios de Zaka deberán sumergirse en un baño ritual.  Subirán llevando puesto un número mínimo de prendas de vestir, no se pondrán calzado, portarán consigo la menor cantidad posible de equipo, y entrarán y saldrán por la ruta más corta permisible.

Las pautas que el rabino Nebenzahl adoptó para tomar estas decisiones, se basaron en los escritos de Moisés ben Nahman, un rabino español y autoridad de la época medieval en el Tora, conocido por el acrónimo de Ramban.  En ellas se discute las muertes de los hijos de Aarón, los sacerdotes Nadab y Abiú, quienes ofrecieron fuego extraño y murieron dentro del Tabernáculo.  Como dice la Escritura: “Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.  Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová” (Levítico 10:1–2),

Ramban sigue explicando que estos cuerpos tuvieron que ser removidos rápidamente por un sacerdote, tal como lo describe el siguiente versículo de la Biblia:  “Y llamó Moisés a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel tío de Aarón, y les dijo: Acercaos y sacad a vuestros hermanos de delante del santuario, fuera del campamento” (Levítico 10:4).

Esta no es la primera vez que una organización ha actuado en la preparación de Kohanims para la era Mesiánica.  El Instituto del Templo, un centro del gobierno sin fines de lucro, financiado con fondos privados para “la investigación y preparación para el Templo Sagrado” - ubicado en la Ciudad Antigua de Jerusalén - estableció una “Academia de Entrenamiento para sacerdotes”  la primavera del año 2016, en la que los estudiantes son enseñados y prácticamente preparados para servir en el Templo.

Reflexionando acerca de cómo una tragedia estaba conduciendo a una renovación milagrosa de las leyes del Tora pertenecientes al Templo, Hayman comparó esto con una parábola del Talmud que ilustra que la mayor luz de la redención proviene de la oscuridad más profunda.

La historia talmúdica cuenta de un grupo de venerables rabinos, entre ellos Akiva, un rabino del primer siglo y un importante contribuyente a la tradición oral, quien visitó el sitio del Templo, el que en ese entonces era un montón de ruinas.  Un zorro salió corriendo en medio de los escombros, y un rabino comenzó a llorar, pero el Rabino Akiva se rió, y le preguntó por qué lloraba, entonces el otro citó el versículo bíblico que describe la santidad del lugar y que dice “... y el extraño que se acercare morirá” (Números 1:51c).

Este rabino lamentaba que ahora hasta los animales salvajes podían merodear en ese lugar y el rabino Akiva le explicó que el profeta Miqueas ya había descrito esta trágica escena que ellos estaban viendo ahora enfrente de sus ojos.  “Por tanto, a causa de vosotros Sion será arada como campo, y Jerusalén vendrá a ser montones de ruinas, y el monte de la casa como cumbres de bosque” (Miqueas 3:12).

El rabino Akiva le explicó,  que así como esta profecía de la destrucción se había cumplido ya, era inevitable que la profecía de Zacarías sobre este mismo tema, también se cumpliera.  “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días” (Zacarías 8:4).

Según el rabino Hayman, esta profecía puede ser interpretada para significar, que si el pueblo judío no toma control del monte del Templo para propósitos sanos, otra nación aprovechará la oportunidad para profanarlo.

Y agrega el señor Hayman: “Es como un león que es molestado por las moscas.  De vez en cuando mueve su cola, pero no hace mucho.  Entonces ruge y eso cambia el cuadro completamente.  Estamos esperando que el León de Judá ruja, para que dé el impulso necesario que hará que todo se acelere y que indique que la redención está aquí”.

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