Menu

Escuche Radio América

Apoyo global para la construcción del tercer templo

 Una de las profecías verdaderamente asombrosas de la Biblia se encuentra en el último versículo del capítulo 44 de Isaías, y el primero del capítulo 45, y comienza diciendo: “Que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.  Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán” (Isaías 44:28-45:1).

 Esta profecía tiene que ver con Ciro, rey de Persia.  Según el historiador Herodoto, era hijo de Cambises Primero.   Ocupó el trono persa en el año 559 antes de Cristo. Nueve años más tarde conquistó a los medos, unificando así los reinos de Media y Persia.

 Ciro está mencionado unas 23 veces en el Antiguo Testamento. Isaías se refiere a él, como “el pastor” de Jehová, el “ungido” del Señor, que fue designado providencialmente para facilitar el plan Divino.  Dios guiaría a este monarca a “sujetar naciones” y “abrir puertas”, lo cual es una alusión a la liberación de los judíos del cautiverio babilónico.  También el Señor dice en Isaías 45:2, “que iría delante de él enderezaría los lugares torcidos; quebrantaría las puertas de bronce, y los cerrojos de hierro haría pedazos”, es decir que facilitaría el retorno de los judíos a Israel.  En resumen, que Ciro sería responsable de la reconstrucción de Jerusalén y de su templo.

 De manera asombrosa, este rey llevaría a cabo estas empresas nobles, aunque no conocía a Jehová, y le dice el Señor en Isaías 45:4-5: “Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; te puse sobrenombre, aunque no me conociste.  Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí.  Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste” (Isaías 45:4–5).

 En otras palabras, aunque Ciro era un pagano en su sentimiento y práctica, el Señor lo usó como una especie de herramienta inconsciente, para contribuir poderosamente a la causa judía, e indirectamente en la venida del más grande Ungido de Dios - Jesús de Nazaret

 El cumplimiento de estas predicciones específicas están dadas así, en estos pasajes de la Escritura: “Mas al primer año de Ciro rey de los persas, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro rey de los persas, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito, por todo su reino, diciendo: Así dice Ciro, rey de los persas: Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y él me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y suba” (2 Crónicas 36:22–23).

 “En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo: Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá.  Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén.  Y a todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén...  Y el rey Ciro sacó los utensilios de la casa de Jehová, que Nabucodonosor había sacado de Jerusalén, y los había puesto en la casa de sus dioses...  Los sacó, pues, Ciro rey de Persia, por mano de Mitrídates tesorero, el cual los dio por cuenta a Sesbasar príncipe de Judá...  Y dieron dinero a los albañiles y carpinteros; asimismo comida, bebida y aceite a los sidonios y tirios para que trajesen madera de cedro desde el Líbano por mar a Jope, conforme a la voluntad de Ciro rey de Persia acerca de esto...  Zorobabel, Jesúa, y los demás jefes de casas paternas de Israel dijeron: No nos conviene edificar con vosotros casa a nuestro Dios, sino que nosotros solos la edificaremos a Jehová Dios de Israel, como nos mandó el rey Ciro, rey de Persia” (Esdras 1:1-4,7-8; 3:7; 4:3).

 Dice La Enciclopedia Británica “Que en el año 538 antes de Cristo, Ciro el grande le garantizó a los judíos que Nabucodonosor había transportado a Babilonia, el retorno a Israel y la reconstrucción de Jerusalén y su templo”.

 El escritor inglés Herbert George Wells dice en la página 253 de su libro Esquema de la Historia Universal, publicado en 1931 que los judíos “regresaron a su ciudad Jerusalén y reconstruyeron su templo bajo el auspicio de Ciro, el monarca persa”.

 Lo que muchas personas no advierten al leer Isaías 44:28, es que el monarca pagano fue mencionado por el profeta mucho antes de que naciera.  Isaías profetizó durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, lo cual indica que llevó a cabo su ministerio en la última porción del siglo octavo antes de Cristo, entre los años 740 al 701. ¡Eso fue unos 150 años antes de que Ciro, ocupara el trono!

 Dada a la increíble exactitud de esto, los críticos que no creen en la profecía, han sugerido que estas porciones del libro de Isaías fueron añadidas mucho después de que todo ocurriera, lo cual es un ejemplo de la forma cómo los liberales reflejan su punto de vista, incluso hasta los “seudo-cristianos”.

 En contra de esto tenemos la seguridad que nos ofrece la propia Palabra Dios.  Según los eruditos en profecía, mucho antes, en Isaías 41:25, el profeta ya había declarado que Dios levantaría a uno del norte, “... y vendría; del nacimiento del sol...”  Y aunque allí no se le menciona por nombre, es una alusión clara a Ciro quien traería buenas nuevas para Jerusalén.

Finalmente, como una interesante observación adicional, notamos que Josefo, el historiador judío, declaró en su obra Antigüedades de los Judíos, Libro XI, Capítulo I, primer parágrafo, que los judíos en cautiverio en Babilonia le mostraron a Ciro los escritos de Isaías y “Ciro se informó de estos acontecimientos por la lectura del libro de sus profecías que doscientos diez años antes había dejado Isaías.  Éste aseguró que Dios le dijo secretamente: ‘Quiero que Ciro, a quien designaré rey de pueblos grandes y poderosos, restituya mi pueblo a su tierra y que reedifique el Templo’”.

 El historiador asegura que fue esta circunstancia la que motivó al gobernante a cumplir lo que estaba escrito, y así emitir su edicto que permitió el regreso de Israel a su tierra natal.

 Excavaciones llevadas a cabo en Babilonia, entre 1879 a 1882 de nuestra era, condujeron al descubrimiento de una pieza cilíndrica de arcilla que contiene una declaración en escritura cuneiforme del rey persa Ciro el Grande, que fuera grabada entre los años 559 al 529 antes de Cristo, en ella el nuevo rey legitima su conquista y toma medidas políticas para ganarse el favor de sus nuevos súbditos.  Data del siglo VI antes de Cristo, y fue descubierta en las ruinas de Babilonia en Mesopotamia, en una área que parece corresponder con el Iraq de hoy en día.  En este cilindro están representadas las políticas benévolas de Ciro de la siguiente manera: “Reuní a todos los pueblos y restauré sus moradas”.

 El texto del cilindro ha sido considerado tradicionalmente por eruditos bíblicos, como evidencia que corrobora la política de Ciro de repatriar a los judíos luego del cautiverio de Babilonia.   Lo cual también se lo atribuye Esdras.

De manera interesante, muchos cristianos en Estados Unidos creen que el presidente norteamericano Donald Trump, a pesar de todos sus problemas personales, ha sido escogido por Dios para apoyar al pueblo de Israel, incluso hasta cristianos de color e hispanos, le apoyan a pesar del marcado racismo de este señor, porque están convencidos que al igual que Ciro el rey pagano, también ha sido designado por Dios para una misión especial.

 La creencia de que un político es parte de una profecía bíblica le da a su elección el aura de que se trata de un evento inevitable, y que sus acciones tienen una autoridad incuestionable.  En los años de su campaña, los oponentes del señor Trump, lo describían como un hombre desagradable en todo sentido, pero los cristianos que le apoyaban le llamaban “la trompeta final” que anunciaría la segunda venida de Cristo.  Y se debió a que se advirtieron, de que de ser elegido sería el presidente 45 de Estados Unidos, y de inmediato lo correlacionaron con la profecía del capítulo 45 Isaías, reconociéndole como el Ciro moderno.  

 Son varios los cristianos notables quienes hablaron sobre esta misma analogía, y para ellos el mensaje era claro.  El señor Trump había sido escogido por Dios, y pese a todos los pronósticos sería elegido como presidente para cumplir la profecía.  Él es considerado como un guerrero en contra de la demoníaca agenda globalista que busca instaurar un régimen mundial que será la antesala del gobierno del Anticristo.  Sus faltas y fallas obvias, sólo terminaron por confirmar la profecía, porque como Ciro, era poderoso, rico y pagano, un impío, para nada un devoto.

 Es imposible determinar cuántos votaron por el señor Trump creyendo que es el Ciro moderno que habrá de cumplir con la profecía bíblica, porque hay un hecho obvio expresado por el profeta: “Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría.  Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos” (Daniel 2:20–21).  Así que según sus electores, está el hecho incuestionable, que así le guste a las personas o no, el señor Trump fue designado por Dios para ocupar esa posición

 Algunos judíos ultra ortodoxos, tal como el rabino Matityahis Glazerson, también creen que Trump es una semblanza de Ciro.  Para él, es la persona que ayudará al pueblo de Israel para que quede perfectamente establecido en su territorio.  Está convencido que el apoyo abierto del señor Trump en favor de Israel, la conversión de su hija al judaísmo, su determinación para trasladar la embajada estadounidense a Jerusalén el 14 de mayo próximo, y su decisión de contribuir en todo para la construcción del templo en Jerusalén, son una confirmación de la profecía.

 Incluso en una reunión en la Casa Blanca el 5 de marzo pasado, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, alabó a su anfitrión, el presidente norteamericano Donald Trump, en términos inequívocamente bíblicos al compararlo con Ciro, el rey persa.

 Le dijo: “Quiero decirle que el pueblo judío tiene una historia muy larga, por eso nosotros recordamos la proclamación del gran rey persa Ciro el Grande.  Hace 2.500 años, él proclamó que los exilados judíos en Babilonia podían regresar y reconstruir el templo en Jerusalén”.

 “Y nosotros recordaremos siempre, que el 6 de diciembre del 2017, usted presidente Trump, reconoció a Jerusalén como la capital de Israel.  Señor Presidente, este hecho será rememorado por nuestro pueblo a lo largo de las edades”.

 Es obvio que a pesar de su vida disoluta, el señor Trump se ha ido convirtiendo en un hombre religioso, ganándose el respeto de importantes líderes evangélicos en Estados Unidos, el hecho de que ore públicamente y en privado, fortalece la convicción de esos evangélicos.   Muchos incluso creen que es un creyente que ha experimentado el nuevo nacimiento.

 Los evangélicos que votaron por él, creen que su fe irá en aumento en el curso de su presidencia, y que así como Ciro llevó a los judíos de regreso a Jerusalén, y les restauró su riqueza, de la misma manera él restaurará en Estados Unidos la seguridad tanto personal, como sicológica de sus ciudadanos, y la prosperidad material.  Mientras que otros se mantienen a la expectativa y no son tan optimistas.

Nueva Moneda

 Recientemente se acuñó una nueva moneda que exhibe en una sus caras la imagen del presidente Trump y al rey Ciro, y en la otra el Tercer Templo, la cual está circulando entre los medios noticiosos alrededor del mundo entero.  Esto ilustra gráficamente el apoyo en favor de la construcción de un templo judío en el Monte del Templo, convirtiéndose en un fenómeno global que está trascendiendo las fronteras políticas y religiosas.

 Hace unos dos meses, el naciente Sanedrín y el Mikdash - El Centro Educacional del Templo, una organización sin ánimo de lucro para la educación acerca del templo, se asociaron en una aventura arriesgada al acuñar una moneda conmemorativa con la imagen del presidente Donald Trump y el rey persa Ciro en una cara, mientras que en la cara opuesta aparece una imagen estilizada del Tercer Templo. 

 Ambos firmaron un contrato para troquelar mil monedas, con la esperanza que el mensaje impreso en ella que destaca el apoyo del presidente norteamericano, en favor del reclamo de los judíos por el Monte del Templo, hiciera impacto en suficientes personas para cubrir el costo total del proyecto.  Ellos le ofrecieron las monedas al público por una donación mínima de $50 dólares y la respuesta ha excedido todas las expectativas.

 La agencia de noticias Breaking Israel News fue la primera en difundir la noticia de la moneda, la cual rápidamente se convirtió en una sensación en la prensa israelí seguida por historias en el periódico The New York Times, la revista Newsweek,  y las agencias de noticias Reuters, la Prensa Asociada y otros de los principales medios noticiosos.  Los organizadores también fueron entrevistados por la prensa sueca, británica y china.

 Mordechai Persoff quien estableciera el Centro Educacional Mikdash, le dijo a la agencia de noticias Breaking Israel News “Que es claro que el interés en el Templo, es mucho mayor y mucho más universal de lo que se pensaba previamente.  Que es algo que va mucho más allá de las fronteras políticas”.

 Persoff comentó, que ya estaban enviando monedas a Hong Kong, Irlanda, Polonia, China, Brasil, Australia, Alemania y Bélgica, aunque la mayoría de órdenes provenían de Estados Unidos.

 El rabino Hillel Weiss, vocero del Sanedrín se mostró sorprendido por la respuesta tan abrumadora, pero el mensaje estaba bien claro para él: Que el apoyo en favor del Tercer Templo está aumentando.

 El rabino Weiss le dijo a Breaking Israel News:  “Esto es enormemente popular entre los amigos norteamericanos y muy impopular entre las personas que odian a los Estados Unidos”.

       “El señor Obama odia a Israel y a Jerusalén, y como resultado los enemigos de Estados Unidos se fortalecieron mientras él ocupó la presidencia, muchos adquirieron y otros fabricaron armas nucleares.   Es importante reconocer que la esperanza más poderosa y duradera para Estados Unidos es permanecer al lado de Dios.  Que su única esperanza es apoyar a los judíos para que ocupen su lugar como Nación de Sacerdotes y Luz para las Naciones”.

 El origen para el concepto detrás de esta moneda, es el medio siclo bíblico de plata que fue recolectado de cada hombre judío, en el tiempo del templo.  La moneda del señor Trump no sigue los requerimientos de este mandato bíblico, sino que el producto de las ventas será usado en el proyecto de educar al público con respecto al templo judío.
El señor Persoff también le dijo a Breaking Israel News que si la demanda continua, ellos consideran la posibilidad de acuñar un número mayor de monedas con el mismo diseño.

 El siguiente proyecto en que cooperarán las dos organizaciones es en la recreación del Sacrificio de Pascua el 26 de marzo.  Ese día, los Kohanim - los descendientes de los sacerdotes oficiarán el servicio del templo, en una forma que se asemeje tanto como sea posible a los servicios en tiempos bíblicos.  Llevarán puestas vestiduras sacerdotales y usarán los vasos de plata que hicieron para el Tercer Templo.  Se sacrificará y será asado en el fuego, un cordero de la forma auténticamente bíblica.

Más en esta categoría: « El año 2018 y la profecía bíblica
volver arriba