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La Biblia es la Palabra de Dios

Dios nunca se adapta ni a sí mismo, ni mucho menos acomoda su Palabra a las incoherencias o caprichos del hombre.

 Tampoco cambia nada para atraer o satisfacer los apetitos corruptos de los paganos de ninguna época, sino que todos tienen que acercarse a él en conformidad con sus términos. Le ordena a todos los hombres en todas partes a que se arrepientan porque el juicio ya se acerca: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos” (Hch. 17:30, 31). “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Is. 55:7). No hay forma de suavizar el evangelio para hacerlo “más atractivo” o “simpático”.

Muchos aseguran que buscan a Dios, pero no lo encuentran. Sin embargo, él promete: “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jer. 29:13). Hay que buscar al Dios verdadero en la forma como él nos ordena. No tiene nada que ver con videos, música u otros trucos publicitarios para atraer a la juventud, o el despliegue de iconos, velas, rituales u otros adornos para crear un aura de “santidad”. La verdad no necesita ningún accesorio y para buscarla y encontrarla sólo se necesita un deseo ardiente. La persona que busca sinceramente tiene que acercarse a Dios en arrepentimiento y clamar a él por misericordia.

Dios ha hablado en su Palabra infalible y debemos honrar lo que ha dicho. La verdad no se puede negociar. Pese a todo muchos líderes cristianos promocionan versiones pervertidas de la Biblia, tal como la que publicara en inglés en 1993, el teólogo Eugene Peterson, titulada The Message (El Mensaje). Los hombres como Peterson no tienen conciencia para cambiar lo que dijo Dios, reemplazando la Palabra del Creador con la suya propia.

Peterson es alabado por su perversión por muchos líderes cristianos, tal como el teólogo James Innel Packer, el conferencista bíblico internacional Warren Wiersbe, Jack W. Hayford, pastor fundador de la Iglesia On the Way y el teólogo Richard Foster, quien es el fundador del Renovaré Movement (Movimiento Renovaré)y editor general de la Renovaré Spiritual Formation Bible (Biblia de formación espiritual Renovaré), publicada en San Francisco en el año 2005. A Foster le encanta la Biblia El Mensaje, porque esta versión apoya el Movimiento Renovaré. Peterson es el editor y asesor del Nuevo Testamento de la Biblia Renovaré. Él ha rebajado mucho de las escrituras del apóstol Pablo en el libro de Romanos a una simple metáfora y dice en la página 2045 que lo que Pablo escribe “es lo opuesto al uso correcto del idioma”.

El propósito principal del Movimiento Renovarées hacer retroceder la Iglesia de una manera muy sutil, al ocultismo de los místicos de la iglesia católica romana primitiva a través de “disciplinas espirituales” y “formación espiritual”. La Biblia Renovaré es un esfuerzo enorme en esa dirección. Un buen número de “eruditos bíblicos” han contribuido con sus comentarios, entre ellos Bruce Demarest, profesor de teología del Seminario de Denver; Walter C. Kaiser Jr, presidente del Seminario Teológico de Gordon-Conwell; Tremper Longman Tercero, profesor de Estudios Bíblicos del College de Westmont; Earl F. Palmer, pastor de la Iglesia Universitaria Presbiteriana de Seattle, Washington y miembro de la junta directiva de esa organización apóstata llamada El Seminario Teológico de Princeton, tal como fuera John Marks Templeton.

La Biblia Renovaré incluye los libros apócrifos y declara que la Iglesia en su mayor parte a través de la historia ha reconocido los textos deuterocanónicos como parte de la Escritura, pero la realidad es que nunca fueron aceptados como tal. Tampoco estos trece libros fueron escritos durante el período desde Malaquías hasta el nacimiento de Cristo, ni jamás Israel los reconoció como inspirados. En 2 de Macabeos 15:38, 39, el escritor pide perdón, como si se hubiera equivocado en su relato. Dice: «Tal fue la historia de Nicanor. Y como desde aquellos días la ciudad ha estado en posesión de los hebreos, daré aquí fin a mi narración. Si está bien y como conviene a la narración histórica, eso quisiera yo; pero si imperfecta y mediocre, perdóneseme» (Biblia Católica Nácar Colunga). Obviamente, cualquier texto escrito durante ese período de silencio de parte de Dios no puede ser la Santa Escritura.

Usando los escritos apócrifos, la iglesia católica romana justifica el purgatorio, las oraciones por los muertos y su redención futura por medio de un sacrificio propiciatorio, justificando así la misa, la compra del perdón de los pecados, la adoración de los ángeles, las oraciones a los “santos” y la habilidad de ellos para intervenir a favor de nosotros. Pese a todo la Biblia Renovaré asegura que “Los deuterocanónicos no afectan ninguna doctrina central de la fe cristiana”.

Ni el señor Jesucristo ni sus apóstoles hicieron jamás alusión alguna a los libros apócrifos, sin embargo el Antiguo Testamento se menciona más de 250 veces en el Nuevo. Ni siquiera la Biblia Renovaré pone los apócrifos al mismo nivel de la Biblia, sino que asegura que son una ayuda para nuestra “formación espiritual”. Y si es así, entonces... ¿Por qué los incluyen en el mismo volumen como parte de la Escritura, además sin ninguna advertencia acerca de sus enseñanzas heréticas?

La Biblia Renovaré introduce lo que se conoce como «Disciplinas Espirituales» para ayudar al creyente en su “formación espiritual”. Ninguno de estos dos términos aparece en la Biblia. Renovaré declara que el propósito de esta “Biblia de Estudio” es «el descubrimiento, instrucción y práctica de las Disciplinas Espirituales». De hecho, muchas de estas “disciplinas” son ocultistas y no se encuentran en la Biblia, sino que las practican los místicos como un medio para ponerse en contacto con Dios. El señor Foster ha ejercido una poderosa influencia al engañar a la Iglesia actual con las mismas prácticas y ahora ha editado una Biblia con el propósito expreso de justificar este engaño.

Él menciona un cierto número de «Disciplinas Espirituales» loables, pero hay algunas que no son tan elogiables, menciona la: «Soledad, confesión... meditación y silencio... secreto, sacrificio y celebración». Estas palabras inocentes tienen un significado especial para Foster. Al explicar su punto de vista acerca de lo que significa «celebración», escribe en la página 170 del libro Celebration of Discipline, publicado en 1978 por Harper & Row: «Nosotros los de la Nueva Era podemos tomar riesgos e ir en contra de la marea. Podemos abandonarnos y tener visiones y soñar sueños... La imaginación puede liberar un flujo de ideas creativas y puede ser muy divertido».

En los países occidentales, meditar significa pensar profundamente en algo, pero en el oriente quiere decir vaciar la mente para así poder abrirla al mundo espiritual que conlleva a experiencias místicas con “Dios”. Pretendiendo rechazar el misticismo oriental, el señor Foster dice en las páginas 14 y 15 de su libro Celebración: «La meditación cristiana es un intento de vaciar la mente para después poder llenarla». Engañosamente sugiere: «Apocalipsis 1:10 dice que el apóstol Juan estaba en el Espíritu en el día del Señor cuando recibió su visión apocalíptica. ¿No sería acaso que Juan había sido entrenado para escuchar y ver en una forma que nosotros ahora hemos olvidado?...Tengamos el valor para aprender... una vez más, el antiguo... arte de la meditación». La idea de que Juan tenía una técnica especial para poder escuchar a Dios es herejía de la peor clase, ¡pero es el fundamento para la promoción del las “disciplinas espirituales” y la “formación espiritual” del Movimiento Renovaré!

El estímulo de la imaginación a través de la fantasía y visualización es el tema central de la Celebración del señor Foster. Él admite que “la oración a través de la imaginación” se la enseñó Agnes Sanford quien popularizó “la sanidad interior”, la cual es la fuente principal del ocultismo en el movimiento carismático.

Foster continúa diciendo en la página 27 de Celebración: «En su imaginación permita que su cuerpo espiritual, brillando con luz, se separe de su cuerpo físico... Asegúrele a su cuerpo que va a regresar... Sumérjase más y más en las profundidades del espacio exterior hasta que no haya nada más que la presencia cálida del Creador eterno. Descanse en su presencia. Escuche con mucha atención cualquier instrucción que le dé». Esto es proyección astral y contacto ocultista a través de la imaginación y es una de las técnicas principales que usan los chamanes para ponerse en contacto con sus guías espirituales.

Pero el señor Foster asegura que esto lo conduce a uno a Cristo y a Dios y dice en la página 26: «Tome un simple evento de la Escritura. Trate de vivir la experiencia recordando el ánimo de Ignacio de Loyola [el fundador de los jesuitas] para aplicar todos nuestros sentidos a la labor... utilice su imaginación para envolverse en todo el misterio... como un participante activo... De esta manera uno puede encontrar realmente al Cristo viviente, escuchar su voz... ser tocado por su poder sanador... Jesucristo vendrá de hecho hasta usted». ¡Ni lo sueñe! Usted no puede llamar al Señor Jesucristo que está sentado a la diestra de Dios Padre para que comparezca ante su presencia, pero cualquier demonio estará más que feliz por pretender ser Jesús.

De la misma manera, la Biblia Renovaré honra a herejes y ocultistas católicos llamándoles “santos”, y considera sus escritos como una estructura para poder entender las Escrituras. Se recomiendan los ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola a pesar de que contienen técnicas ocultistas que han hecho que muchas personas terminen por ser poseídas por los demonios.

En sus notas explicativas la Biblia Renovaré niega la inspiración y autoría divina de una gran porción de las Escrituras, hasta niega que Moisés escribió los primeros cinco libros de la Biblia, el Pentateuco. A pesar de todo declara hipócritamente: «Nosotros leemos la Biblia literalmente, de principio a fin... Dentro de su contexto». La Biblia Renovaré afirma que los capítulos 1 al 11 de Génesis, no son ni históricos ni científicos y que todo el libro de Génesis es una colección de mitos.

Asegura: «Génesis comenzó como una tradición oral de historias narradas que fueron pasadas de generación a generación... Estas historias gradualmente fueron adoptando un significado teológico... Con el paso del tiempo fueron escritas y recopiladas y se les añadió un prólogo... Copiando de otras epopeyas de la creación... historias paralelas de antiguas religiones orientales con sus narrativas y sus mitologías, fueron reorganizadas dándoseles un intento monoteísta. Se acumuló esta serie de materiales variados, se editó e integró en lo que ahora es el texto escrito...»

¡Qué perversidad, que estos “eruditos cristianos” se hayan unido con escépticos para declarar que Génesis, que es el fundamento de la Biblia, sea sólo un simple conjunto de mitologías y leyendas! Si Génesis no es literalmente inspirado por Dios, entonces... ¿Cómo puede uno tener confianza en cualquier otra parte de la Biblia? ¿Y en dónde queda entonces lo que Pablo escribió en 2 Timoteo 3:16: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia? ¿O lo dijo el apóstol en 2 Pedro 1:21: “Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo? ¿Y que de las muchas veces que el Señor Jesucristo mencionó el Génesis y las cosas “...que ordenó Moisés...” tal como Mateo 8:4; 19:7; Marcos 1:44; 7:10; 10:3, 4; 12:19, 26; Lucas 16:29-31, etc.?

Contradiciendo lo que dice la versión de la Biblia Renovaré, la propia Biblia declara en varios lugares que Moisés escribió el Pentateuco bajo la inspiración de Dios: “Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro... Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová... Y escribió Moisés esta ley... Y dio órdenes Moisés a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, diciendo: Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti” (Ex. 17:14, 24:4; Dt. 31:9, 25, 26).

“La ley de Moisés” se menciona repetidamente a través de la Escritura, tal como en Josué 8:31 y 32, 23:6; 1 Reyes 2:3; 2 Reyes 14:6, 23:25; 2 Crónicas 30:16; Esdras 3:2; Nehemías 8:1, etc. En Lucas 24:44, el Señor Jesucristo llamó el Pentateuco “...la ley de Moisés...” El evangelio de Juan está colmado con afirmaciones de que Moisés fue un profeta quien escribió gran parte de las Escrituras. Sólo a manera de referencia leamos estos pasajes que dicen:

“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Jn. 1:17).

“Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret” (Jn. 1:45).

“No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él” (Jn. 5:45, 46).

“¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme? Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte? Jesús respondió y les dijo: Una obra hice, y todos os maravilláis. Por cierto, Moisés os dio la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres); y en el día de reposo circuncidáis al hombre. Si recibe el hombre la circuncisión en el día de reposo, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en el día de reposo sané completamente a un hombre?” (Jn. 7:19-23).

 

Acerca del libro de Daniel, la Biblia Renovaré declara: «No sabemos quién lo escribió, o exactamente cuándo fue escrito... Probablemente fue redactado en parte en el período de la persecución de los judíos en Babilonia, durante el mandato de Antíoco Epífanes cuando comenzó con la profanación del templo en el año 167 A.C.» ¡De tal manera que según ellos fue el trabajo de un impostor que pretendió ser Daniel 400 años después de que ocurrieran estos eventos! Para no tener que admitir que Daniel profetizó con varios siglos de anticipación la división del imperio de Alejandro Magno entre sus cuatro generales, el ascenso al poder de Antíoco Epífanes y la profanación del templo, estos escépticos tuvieron que inventar una fecha posterior para estas profecías. La Biblia Renovaré repite esta mentira robándole así a los creyentes una prueba esencial de la veracidad de la Biblia y privando a los que todavía no han sido salvos de una verdad que les otorga vida eterna.

El libro de Daniel está escrito en primera persona, narrando eventos que le ocurrieron al escritor cuatro siglos antes del año 167 A.C.  Leemos por ejemplo en el texto sagrado:

•   “Y aconteció que mientras yo Daniel consideraba la visión y procuraba comprenderla...” (Dn. 8:15a).

•   “Y yo Daniel quedé quebrantado, y estuve enfermo algunos días...” (Dn. 8:27a).

•   “En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años” (Dn. 9:1, 2).

•   “En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas” (Dn. 10:2).

     Los eruditos de la Biblia Renovaré, en las páginas 22, 32, 1.375, 1.377 a 1.378, 1.384, etc., de continuo le restan importancia a las poderosas profecías del Antiguo Testamento que hablan de Cristo.  Respecto a la profecía clave en el libro de Isaías 9:6 de la venida del Mesías, que dice: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz”, aseguran en la página 997 que se refiere a agentes humanos.

     Las notas de la Biblia Renovaré en las páginas 982 y 983, reducen las profecías de Isaías a simple“tradición”.  En las páginas 982 y 1.068 tratan de hacernos creer que gran parte del libro no fue escrito por Isaías, que son tres los autores. ¡Incluso en la página 984 niegan que el capítulo 53 profetiza el sacrificio de Cristo por nuestros pecados!  Sin embargo, nada es más obvio que esta profecía que dice: “¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?  Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.  Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.  Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.  Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.  Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.  Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.  Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores” (Is. 53:1-12).

     La Biblia Renovarédescribe el libro como «imaginación poética... que Isaías simplemente imagina», etc.  Los “eruditos” de la Biblia Renovaré declaran en la página 1.079 que «Los profetas de Israel no deben ser considerados como... si pronosticaran el futuro... sino que ellos eran poetas».   Dicen en la página 1.080, que por medio de la poesía, Jeremías trata de «darle cierto sentido a los eventos de su época...» ¡Qué blasfemia!

     La Biblia Renovaré rechaza las poderosas profecías de Daniel, incluyendo la prueba en Daniel 9:24-26 de que Jesús es el Cristo: “Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.  Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.  Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones”.

     En la Biblia Renovaré no hay ni una palabra acerca de la imagen en Daniel 2:36-45 que profetiza los cuatro imperios mundiales y el renacimiento del cuarto, del imperio romano,  bajo los diez reyes, el que será destruido por el Mesías cuando instaure su reino eterno.  Y dice Daniel: “Este es el sueño; también la interpretación de él diremos en presencia del rey.  Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad.  Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro.  Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra.  Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo.  Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido.  Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil.  Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro.  Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro.  El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación”.

     Tampoco hay una palabra que explique el significado del futuro evento apocalíptico de las cuatro bestias que se mencionan en el capítulo 7 del libro de Daniel, las cuales coinciden con el capítulo 13 del libro de Apocalipsis.  Pero comparemos las similitudes entre estas dos profecías:

•   “En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel un sueño, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto.  Daniel dijo: Miraba yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar.  Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar.  La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.  Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así: Levántate, devora mucha carne.  Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio.  Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos” (Dn. 7:1-7).

•   “Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.  Y la bestia que viera semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león.  Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.  Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” (Ap. 13:1-4).

     En la página 2.268 la Biblia Renovaré, se refiere a la ira de Dios vertida sobre la tierra durante la gran tribulación, término que además evitan nombrar, como «desastres naturales similares a los que se mencionan en el libro de Éxodo», a pesar de que los magos egipcios le dijeron al Faraón: “Dedo de Dios es éste...” (Ex. 8:19).

     Todas las profecías importantes, tan cruciales para probar que la Biblia es la Palabra de Dios y que Jesús de Nazaret es el Mesías, o son ignoradas o espiritualizadas.  Se considera que fueron dirigidas a la “comunidad de los fieles” para  su “formación espiritual”.   No se reconocen las grandes profecías de Jeremías, Ezequiel, etc.

     Tampoco las profecías de los capítulos 35 al 37 de Ezequiel, de que Israel será llevado de regreso a su tierra natal en los últimos días, en donde habrá de permanecer para siempre.  Por ejemplo, la poderosa promesa profética de Dios en Jeremías 31:8-14 de llevar a Israel a los judíos que están esparcidos por el mundo entero, la interpretan como una promesa a todos aquellos que no tienen hogar propio, siendo que la profecía se refiere claramente a Israel: “He aquí yo los hago volver de la tierra del norte, y los reuniré de los fines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer que está encinta y la que dio a luz juntamente; en gran compañía volverán acá.  Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por padre, y Efraín es mi primogénito.  Oíd palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y guardará, como el pastor a su rebaño.  Porque Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él.  Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor. Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.  Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová” (Jer. 31:8-14).

     En la Biblia Renovaré ¡se ignora por completo la promesa de Dios en Jeremías 31:35, 36 de que Israel nunca será destruido!  A pesar de que dice la profecía: “Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre: Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente”.

     Según la Biblia Renovaré, Israel ha sido reemplazado por la Iglesia. Ellos interpretan la profecía en el capítulo 37 de Ezequiel que habla de los huesos secos que vuelven a la vida, ¡como el nacimiento de la Iglesia en Pentecostés!  Ignoran que Dios, por boca del profeta dice claramente, en Ezequiel 37:11: “Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel...” Los capítulos 38 y 39 de Ezequiel, según ellos, no se refieren al Armagedón, con ejércitos reales que atacan a la nación de Israel que está de regreso en su tierra en los últimos días para después ser rescatada por el Mesías, sino que afirman que se trata de  “fuerzas tenebrosas” que siempre están al acecho haciendo daño en el mundo.

     En la página 2.269 no aparece ningún comentario sobre Apocalipsis 1:7 que habla sobre la segunda venida del Mesías y que dice: “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.  Sí, amén”Tampoco se encuentra ninguna evidencia en la creencia del rapto, sólo dice en la página 2.266 que Cristo un día va a «regresar y vencerá los poderes malignos».  En la página 2.267 se reduce el libro de Apocalipsis a una «carta pastoral con la intención de apoyar a los que sufren y alentar a los creyentes fieles fatigados».

     En las explicaciones de la página 2.281, al Anticristo y al falso profeta de que habla el capítulo 13 de Apocalipsis se los priva de personalidad considerándolos como «fuerzas tenebrosas del mal».  Dice en la página 2.284 que la mujer que cabalga sobre la bestia en el capítulo 17 de Apocalipsis, no tiene ningún significado profético, sino que solo «personifica todas esas instituciones que a través de los siglos se han vendido a las fuerzas del mal»: “Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos.  Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.  Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro” (Ap. 17:3-6).

     Tampoco se dice nada respecto a la ciudad que la Biblia afirma que representa.  Por lo tanto, dicen en la página 2.285, que la caída de Babilonia descrita en el capítulo 18 de Apocalipsis «retrata el derrumbe final de todas las instituciones humanas que se han entregado a la codicia por poder».

     Dice en la página 2.287 que la cena de las bodas del Cordero sobre la que leemos en Apocalipsis 19:9: “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero...”, no es un evento real en el cielo, sino que «simboliza las muchas celebraciones que traen gozo y júbilo» a nuestras vidas.

     En la página 2.288 afirman que el reinado milenial de Cristo, sobre el cual dice Apocalipsis 20:4: “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vilas almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años”, no es un evento real. Que los ejércitos de las naciones que avanzan contra Cristo y los santos en Jerusalén después que Satanás es puesto en libertad, simplemente simbolizan «los ejércitos de las tinieblas que nos rodean».

     Esta “Biblia de estudio”es un paso más sobre el sendero resbaloso que conduce hacia una profunda apostasía.  ¡Están haciendo mofa de la Biblia en la Iglesia!  ¡Mantengámonos firmes, dejemos escuchar nuestra voz y defendamos activamente la santa, infalible, inerrable y todo suficiente Palabra de Dios!

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