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Halloween y la hechicería

Hoy se asegura que por siglos las religiones organizadas difundieron mentiras acerca de la práctica ancestral de la brujería, y que hasta en nuestros días mucha gente desinformada piensa que la Wicca, la brujería actual, tiene que ver con ritos diabólicos y prácticas de magia negra, lo cual simplemente no es así. 

Sostienen que el ejercicio de la magia no es sobrenatural o satánico, sino que las brujas y los magos tradicionales a través de rituales que han practicado por siempre, utilizan las energías naturales dentro de la tierra y en nuestros propios cuerpos para enriquecer la vida a través de cambios positivos.

      ¿Se ha puesto usted a observar recientemente los dibujos animados?  ¿Y qué con respecto a las películas de ciencia-ficción o las incontables revistas de historietas ilustradas que tratan con el tema del reino sobrenatural y los poderes de Satanás?  Tal parece que tanto niños como adultos están fascinados con el lado tenebroso de la magia. 

      Hoy se asegura que por siglos las religiones organizadas difundieron mentiras acerca de la práctica ancestral de la brujería, y que hasta en nuestros días mucha gente desinformada piensa que la Wicca, la brujería actual, tiene que ver con ritos diabólicos y prácticas de magia negra, lo cual simplemente no es así.  Sostienen que el ejercicio de la magia no es sobrenatural o satánico, sino que las brujas y los magos tradicionales a través de rituales que han practicado por siempre, utilizan las energías naturales dentro de la tierra y en nuestros propios cuerpos para enriquecer la vida a través de cambios positivos. 

      Lo que se enseña hoy es que los brujos son hombres y mujeres provenientes de todos los caminos de la vida y de diversas culturas y religiones, quienes han encontrado en la Wicca la única religión que promueve el amor por la tierra y reverencia el aspecto femenino de lo divino: Las diosas, un elemento perdido en muchas de las religiones. 

Una serie de libros y películas de Hollywood centrados en un personaje llamado Harry Potter han contribuido a fomentar aún mucho más esta controversia.  Una gran mayoría asegura, que los libros y las películas de Harry Potter son entretenidos y estimulantes, tanto para niños como para las personas mayores.  Mientras que otros sugieren que la hechicería que promueven, introduce a las personas en la brujería y el reino satánico.  Pero... ¿Es esto cierto?  ¿Es Harry Potter inofensivo o es simplemente hechicería? Es sólo fantasía y diversión? ¿O será posible que en el tercer milenio se le haya dado una nueva envoltura a la hechicería y se le considere inofensiva y atractiva? 

      Todos hablan de Harry Potter, pero este nombre es sinónimo de ocultismo, duendes, brujas y hechicería.  El mundo está fascinado con este personaje nacido de la imaginación de la autora Joanne K. Rowling.  Antes de escribir esos libros, la señora Rowling era una desconocida en el campo de la publicidad.  Sin embargo, ahora sus libros son una mercancía preciada.  Los poderes de las tinieblas parecen tener una atracción especial para la generación de estos días. 

      Mientras que el mundo secular parece estar silencioso o ignorar las razones por qué las personas en todo el mundo están tan fascinadas por la hechicería.  Los creyentes que leen la Biblia, deberían dejar escuchar su voz.  Por las últimas dos décadas hemos estado observando esta tendencia.  En dondequiera que uno viaja alrededor del mundo, es aparente que está ocurriendo el mismo fenómeno - que los niños y los adultos obsesionados con el lado tenebroso de lo sobrenatural, parecen no tener lo suficiente para satisfacer su curiosidad y se sienten arrastrados a saber más acerca de los secretos de la hechicería.  

      Alguien dijo en una ocasión, que investigar es como conectar los puntos en un gráfico.  Primero usted recolecta la información.  Después que la investigación ha sido asimilada y evaluada, se hacen las asociaciones.  De vez en cuando, algo sale bien y surge una idea que es importante.

      Por años hemos estado observando el creciente interés de las personas en lo sobrenatural, y cómo Satanás ha estado engañando a nuestra generación.  Este fenómeno de la atracción por el ocultismo es sólo otro ejemplo.  Por estar demasiado ocupados en otras investigaciones, colocamos esta nueva tendencia en el estante, sin embargo, en este mes en que se celebra la festividad de Halloween, nos hemos sentido obligados a hablar sobre este tema. 

      Además de los espíritus que vagan errantes, la brujería es quizá el tema más común de Halloween.  Sin embargo, la imagen de la hechicería ha cambiado de lo diabólico a algo espiritualmente positivo.  Desafortundamente, no es algo que cause risa o divierta. 

      La ex-bruja líder Doreen Irvine, quien fuera en un tiempo prostituta y adicta a la heroína,  satanista y víctima de prácticas abominables, además de considerársele reina de las brujas en Europa, quien fue liberada por el poder del Señor Jesucristo,  informa cómo la actividad de las brujas modernas en la actualidad está designada a cambiar su imagen tan empañada históricamente.  

      Y dice en la página 101 de su libro Liberada de la hechicería, publicado por el Editorial Thomas Nelson: “Era importante darle una nueva imagen a la hechicería, fue así cómo se trazaron estas directrices: ‘Nunca asustar a nadie.  Ofrecer nuevas clases de misterio y emoción.  Hacer de la hechicería algo menos siniestro.  Hacerla lucir natural, una aventura inocente... Revestir el mal con envolturas atractivas...’” 

      Una de las formas cómo los niños pueden ser engañados con respecto a las brujas, es por medio del intento de hacerlas aparecer bajo una luz benigna.  Esos que tienen esta agenda, usan a Halloween para enseñarle a los niños que la hechicería es algo bueno y que las brujas son personas genuinamente espirituales, que sanan y protegen el medio.  Claro está, la mayoría de las brujas hoy, afirman ser “buenas”, lo cual causa mucha confusión.  La verdad es que en la tradición de la brujería, las llamadas “brujas blancas” son tan diabólicas como las negras, ya que desde la perspectiva bíblica toda la hechicería es perversidad.   No obstante, de acuerdo con el nuevo punto de vista, las brujas y las comunidades neo-paganas, son considerados como esos que ayudan tanto a la humanidad como al planeta.  

      En la página 93 del libro publicado en inglés La anatomía de la hechicería, el escritor Peter Haining describe al hechicero líder Raymond Buckland, “Como el brujo ‘Gardneriano’ más importante en América y tal vez su dirigente más sensato y su vocero más convincente”.  En 1994, el conocido escritor cristiano, doctor John Weldon sostuvo un debate radial con Buckland, quien a principios de la década de 1960, fue la persona más responsable por reintroducir la brujería moderna en los Estados Unidos.   

      Ese debate, fue publicado por la revista Rutherford de agosto de 1994, y en la página 16 Buckland dice: “La hechicería es simplemente otra religión... no es anti-cristiana - nada como eso.  Su mensaje principal es positivo... Son más o menos las mismas ideas de hacer el bien, igual que los cristianos... He hablado en colegios católicos en Long Island y Nueva York, he hablado para los metodistas, bautistas, episcopales - para muchos, muchos grupos diferentes. En general, yo diría que ha habido una muy buena aceptación de parte de todos.  Eso es muy interesante, porque esta reacción no ha sido para nada antagónica’” 

      Raymond Buckland nació el 31 de agosto de 1934.   Es un escritor inglés experto en el tema de la Wicca y el ocultismo. Una figura importante en la historia de la hechicería - de la Wicca - de la cual es sumo sacerdote, tanto de las tradiciones Gardnerianas como las Seax. 

      Según su libro La brujería desde su interior, publicado en 1971, fue la primera persona en los Estados Unidos que admitió abiertamente que practicaba la Wicca, y además se presentó como descendiente del linaje Gardneariano.   Más tarde formó su propia tradición llamada Seax-Wica que se centra en el simbolismo del paganismo anglo-sajón. 

      El punto de vista del señor Buckland de que “La hechicería es simplemente otra religión... no es anti-cristiana - nada como eso... sino que es algo bueno y positivo” lo contradicen los hechos, eso sin mencionar el propio punto de vista de Dios, ya que la Escritura nos dice muy claramente: “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero... Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti” (Deuteronomio 18:10,12). 

      No hace mucho tiempo la revista Time estimó que hay unas 300.000 brujas en Estados Unidos, posiblemente unas 80 mil en Inglaterra y unas 60.000 en Francia.  Obviamente, el pintar la hechicería como algo bueno y positivo es parte de la razón de su éxito - junto con el quebrantamiento general de la cultura occidental. 

      Sin embargo, hoy ni siquiera los cristianos parecen estar convencidos acerca de los peligros de la hechicería.  Incluso en la página 974 del Diccionario Evangélico de Teología, un “erudito evangélico” llegó hasta el extremo de asegurar que “La mayoría de la hechicería y los rituales mágicos parecen ser relativamente inofensivos”.  Una vez más tales actitudes las contradice la propia historia de la hechicería, sus rituales mágicos, y el testimonio de quienes los practican en la actualidad o la practicaron.  

      Ciertamente Halloween tiene un gran papel que desempeñar en todo esto.  Ésto es lo que dice el autor y predicador anglicano Russ Parker, en la página 35 de su libro Combatiendo el ocultismo: “En la opinión del doctor David Enoch, siquiatra jefe consultor del Hospital Royal de Liverpool y de la Universidad de Liverpool, las prácticas de Halloween le abren la puerta al ocultismo y pueden introducir fuerzas desconocidas en la vida de las personas que no pueden comprender, y a menudo no pueden combatir... Para demasiados niños, esta preocupación anual... conlleva a una fascinación profunda con lo sobrenatural, con las brujas y la posibilidad de ejercer poder sobre otros”. 

      Como otro ejemplo, considere la siguiente información publicada en la revista Harper en un artículo titulado “Hacia un Halloween más políticamente correcto”.  Allí se citan porciones del Manual para Maestros publicado en California, por la Asociación Nacional para la Educación de Niños en Washington DC.  En este manual titulado Currículo Anti-Bias: Herramientas para darles poder legal a los niños, dice que la imagen de Halloween, de retratar a las brujas como viejas, perversas, feas y vestidas de negro, “Refleja estereotipos de género, raza y edad: ‘De que las mujeres poderosas son malvadas; que las ancianas son feas y asustan, y el color negro es diabólico’”. El mito de la bruja mala “refleja una historia de cacería y quema de brujas... dirigida en contra de las comadronas y otras mujeres independientes”.  En este manual dice, que los maestros hoy deben cambiar este estereotipo, “de que las brujas son perversas, porque es demasiado ofensivo, especialmente para muchas mujeres”.

      Allí  se ofrece el ejemplo de una maestra de nombre Kay que lleva a cabo las siguientes actividades dos semanas antes de Halloween.  Primero les pregunta a los niños que piensan acerca de las brujas, y siempre recibe la respuesta típica: “Que son malas, feas y viejas”.  La maestra entonces les dice: “Muchas personas piensan eso.  Pero lo que yo sé, es que las mujeres reales que llamamos brujas, no son malas, sino que en realidad ayudaban a las personas... Sanaban a quienes estaban enfermos o lastimados”.  Esto hace que los niños de inmediato las comparen con los médicos, y la maestra replica: “Sí, las brujas que sanan son como doctores”.  

      Sigue diciendo en la página 91 del Currículo: “En los días siguientes, Kay trae consigo varias hierbas, mostrándole a los niños cómo las usaban las brujas para sanar, e incluso hasta coloca la mesa que utilizan las hechiceras, para que los niños puedan hacer sobre ella sus propias pociones.  Al final del curso de dos semanas, los niños tienen un nuevo consenso - de que las brujas caen en dos categorías: ‘Algunas fueron malas, otras buenas.  De tal manera, que aunque las actividades no cambian completamente el pensamiento de los niños, sí les expande la mente creando en ellos una categoría ‘de que algunas brujas sí son buenas’”. 

      Con decenas de miles de brujas en Estados Unidos y un número no determinado de maestras y maestros de niños, ¿por qué no van a usar un tiempo como Halloween para su propio beneficio?  Claro está, las brujas también reciben mucha ayuda de parte de religiosos liberales, de feministas radicales, de esos en el movimiento de las diosas y de otros adherentes del resurgimiento neo-pagano.  Todos ellos trabajan unidos por apoyar la hechicería como una actividad divina y espiritualmente benigna, pero... ¿a qué costo? 

      Lo que se pasa por alto, es que hoy la hechicería es cada vez más atractiva para un número cada vez mayor de personas, debido a la forma cómo se le presenta a la comunidad, destacando el poder que ofrece.  Por ejemplo, en la página 198 del libro de Aida Besancon El reavivamiento de la Diosa, una antigua bruja discute por qué la brujería le atraía tanto y por qué es tan atractiva para muchos otros, dice: “Todo parecía tan inofensivo y tan hermoso.  Fue una experiencia maravillosa... Wicca edifica la comunidad.  Anima a la comunidad, ya que son muchas las personas que están buscando la unidad con la tierra, unidad con el universo, con el último aspecto de dios y la diosa.  Todos desean amar, todos desean llevarse bien con los demás, anhelan tener paz, y en Wicca, cuando usted se involucra en un grupo, todo comienza en esa forma”. 

      Sigue diciendo en el libro El reavivamiento de la Diosa, que Guadalupe Rosalez encontró otra realidad además de la que halló inicialmente.   Primero, en contraste con los reclamos de Raymond Buckland citados anteriormente, de que la brujería no es anti-cristiana, Rosalez descubrió que era exactamente lo opuesto.   Teniendo antecedentes cristianos, ella deseaba usar a Cristo en sus rituales, pero el concilio de brujos no le permitió ni siquiera mencionarlo como un dios entre muchos, y añade,  “Ellos sólo me dijeron: ‘¡No!  Le prohibimos que use a Cristo’”.  Rosalez fue llevada ante el concilio varias veces para discusión o disciplina. 

      Incidentalmente, la percepción moderna de que los cristianos estuvieron involucrados en los juicios de las brujas que fueron quemadas en Salem, y en otras partes, ha sido grandemente distorsionada.  Por ejemplo dice en la página 267 del libro El reavivamiento de la Diosa que en los juicios de Salem en 1692, “Una de las grandes ironías de la historia es que los cristianos fueron acusados, sin embargo muchos creyentes murieron y trataron de hacerle un alto a toda esta persecución, a pesar de todo fueron culpados, cristianos laicos... al igual que ministros devotos, fueron acusados, así lo prueba  Marion L. Starkey en un documento titulado ‘El diablo en Massachusetts: Una investigación moderna de los juicios de las brujas de Salem’.  Eran muchos más los ministros que se oponían a la persecución que aquellos que la apoyaban.  Chadwick Hansen en el libro ‘Hechicería en Salem’ escribe: ‘De hecho, el clero, desde el principio hasta el fin, era el principal opositor de los eventos de Salem’”. 

      Dice además en la página 278 de Una historia de la hechicería en Inglaterra:  “Es cierto, que la mayoría de los que fueron ejecutados eran inocentes, pero había algunos que eran genuinamente culpables de hechicería, pese a todo eso no justificaba su ejecución.  De hecho, Wallace Notestein observa que las ‘brujas buenas’ se acusaban unas a otras, a fin de destruir el negocio de las brujas rivales”.  

      Guadalupe Rosalez también descubrió finalmente, que había muchísima envidia y animosidad entre los miembros de los grupos de brujos, y prosigue diciendo en las páginas 200 y 201 de Una historia de la hechicería en Inglaterra: “Vi todo por lo que realmente era, cuando estaba tratando de salir y separarme de ellos, porque me hicieron todo bien difícil.  Tenía pesadillas y visiones que nadie más tenía y enfermedades que no podían ser clasificadas como físicas... Me estaban presionando para que ingresara en el arte de la necromancia, lo cual es invocar a los muertos en la hechicería... Esto es demasiado peligroso tanto en el sentido espiritual como mental.  Si usted no es lo suficientemente espiritual, se vuelve loco... Tuve que adoptar una decisión: Era la hechicería o Dios...  Eso ocurrió hace como dos años y hasta este día todavía me están siguiendo.  Continúan atacándome.  Pienso que lo peor me ocurrió hace un par de semanas.  Me encontré en la calle con una persona que parecía estar poseída por los demonios.  Ella amenazó mis hijos, dijo que sino regresaba a la brujería, mis hijos iban a morir el 12 de ese mes... Ya pasó esa fecha.  Me lastimaron mucho.  Estuve enferma y llegué a un punto de estancamiento, en donde casi no podía moverme.  No tenía voluntad propia, pero muchos en las iglesias estaban orando por mí, y yo también oré mucho. ¡Gracias a Dios mis hijos ahora están bien!”.  

      La señora Rosalez le dice seriamente a sus antiguas amigas brujas, que ellas también deberían cruzar la linea.  Y añade: “Usted llega a la conclusión que las personas que pensó que le amaban más, que le instruyeron en el oficio, sus mejores amigos, se convirtieron en sus peores enemigos”.  En el libro Las tinieblas venideras, hay más de 300 páginas documentando los peligros de las prácticas ocultistas.  

      Ciertamente, la brujería no es un pasatiempo inofensivo, y ahora se está usando la fiesta de Halloween para retratar a las brujas con otra imagen.  Tal como dice el propio brujo Raymond Buckland, que mencionara anteriormente, “El centro de la hechicería es la creencia y adoración de las deidades, dándole gracias por lo que tenemos, y pidiéndole por lo que necesitamos”.  La brujería, los duendes y otras formas de espiritismo van mano a mano con todo esto.  Bíblicamente, esto significa que la hechicería está involucrada con los poderes de las tinieblas, ya que todos estos espíritus y fantasmas son realmente demonios.  

      La hechicería se basa en la idea de que la bruja o el mago, puede hacer uso de éstas entidades espirituales para que ellas hagan su voluntad.   En los años 1000 antes de Cristo, el principal negocio de una bruja era invocar a los muertos, y eso continuó siendo una realidad siglos después.  Luego del comienzo de la era cristiana, las brujas también se convirtieron en invocadoras de demonios.  En su notable obra Historia de la hechicería el reverendo Montague Summers denuncia “El espiritismo moderno como el resurgimiento de la brujería, el que comienza y termina con la idea de que estamos rodeados por espíritus invisibles, incluyendo esos de los muertos, y que podemos usarlos para propósitos mágicos...” La hechicería es acerca de “espíritus”, de esos espíritus que son invocados especialmente en la fiesta de Halloween. 

      En conclusión, Halloween y la brujería están asociadas estrechamente.  Esto significa que por muy inocente que pueda parecer esta festividad, no lo es para nada.  Además debido al resurgimiento moderno de la hechicería y otras formas de neo-paganismo, un artículo sobre el tema publicado en la revista Christianity Today informaba muy correctamente de los “Cambios tan profundos que están teniendo lugar en el clima religioso de occidente, los cuales sugieren que fuerzas desconocidas están socavando el fundamento de una sociedad y una cultura construida en su mayor parte sobre el punto de vista cristiano”. ¡Y verdaderamente, así es!  Es por eso que la comunidad cristiana durante esta festividad, debe ocuparse más en la santificación y la evangelización.

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