Menu

Escuche Radio América

La ONU adopta seis resoluciones en contra de Israel

La Asamblea General de las Naciones Unidas votó aprobando otras seis resoluciones más, que condenan a Israel y niegan sus lazos históricos judeo cristianos con la Ciudad de Oro, reclamando de esa forma a Jerusalén como una ciudad musulmana y al Monte del Templo como un lugar exclusivamente musulmán.

 Las seis mociones fueron aprobadas en una sesión especial que comenzó el 29 de noviembre para conmemorar el día anual de Solidaridad Internacional con el pueblo palestino.  Aunque las Naciones Unidas decidió en 1977 separar ese día para demostrar solidaridad con el “supuesto” sufrimiento de los palestinos, también es el aniversario del día en que el pueblo judío obtuvo el respaldo internacional para restablecer su nación en el territorio que perteneciera a sus antepasados.

         El 29 de noviembre de 1947, la ONU adoptó el Plan de Partición para Palestina, la división que se conoció en ese tiempo como el Mandato Palestino, asignando una parte para los judíos y otra para los palestinos, creando así dos estados independientes, uno al lado del otro. Los judíos lo aceptaron, pero los árabes lo rechazaron.

         Aunque muchos alrededor del mundo conmemoran el 29 de noviembre con una acción de gratitud, la ONU ha dedicado ese día para crear un foro donde la delegación de la Autoridad Palestina pueda celebrar una sesión anual condenando a la nación judía y proponiendo resoluciones anti-israelíes.  Como siempre este año no fue diferente.

         Las seis resoluciones aprobadas en esta ocasión, tienen que ver con propuestas para ignorar los lazos judíos y cristianos de los israelíes con los lugares históricos en Jerusalén, y a exigir la apropiación de fondos para mociones que apoyen el cuento propagado por los supuestos palestinos, de que Israel se encuentra usurpando y ocupando un territorio que sólo les pertenece a ellos.

         Una de las propuestas, llamada “Resolución Jerusalén”, tiene que ver con la situación en torno a los lugares sagrados en la Ciudad de David, y declara que “Cualquier acción que adopte Israel -  el poder ocupador - para imponer sus leyes, su jurisdicción y administración sobre la Ciudad Santa de Jerusalén es ilegal y, por lo tanto, inválida.  Por lo cual se exige que Israel le ponga fin de inmediato a tales medidas ilegales unilaterales”.

         Del total de 193 miembros en la Asamblea General de las Naciones Unidas, 147 dieron su apoyo a dicha resolución, mientras que sólo 7 votaron en contra y 8 se abstuvieron.

         Según el periódico The Jerusalem Post, todas las naciones europeas, incluyendo algunas que tienen buenas relaciones con Israel, como Francia, Italia y Alemania, votaron a favor de la resolución.  Mientras, que Canadá, Israel, las Islas Marshall, Micronesia, Nauru, Palaos y Estados Unidos votaron en contra.

         Otra resolución tiene que ver con la necesidad de distribuir información y crear consciencia sobre la narrativa palestina del conflicto israelí-palestino.  The Jerusalem Post menciona que eso incluye que “asignen a reporteros para que investiguen las noticias respecto al Territorio Ocupado Palestino en Jerusalén Oriental e Israel”.

         Una tercera resolución advierte a la nación judía que abandone su control sobre las Alturas del Golán cediéndosela a Siria, y exige que Israel ponga fin a su supuesta “ocupación” en el pueblo palestino.

         Reaccionando ante las seis mociones, Danny Danon el embajador israelí ante  las Naciones Unidas, dijo: “Las resoluciones de hoy son otro ejemplo del prejuicio diario que enfrenta Israel en las Naciones Unidas.   En el mismo tiempo en que Israel celebra la histórica decisión de restablecer a la nación judía en nuestra antigua tierra, la ONU continúa apoyando, aportando fondos para organizaciones y aprobando resoluciones que nada pueden hacer para mejorar la vida de los palestinos”.

         El representante de Estados Unidos ante la Asamblea General condenó “El desproporcionado número de resoluciones que condenan a Israel”.   Añadiendo que tales propuestas “perjudican el prospecto de paz”.

         Un grupo de países árabes, incluyendo Argelia, Bahréin, Egipto, Irak y Líbano, ayudados de cerca por la Autoridad Palestina, fueron los directamente responsables por introducir dicha serie de resoluciones. Varios países asiáticos y africanos también jugaron un papel de importancia.

         Estas últimas propuestas son continuación de otras resoluciones anti-israelíes adoptadas recientemente por esta agencia internacional.  Durante los pasados dos meses, varios cuerpos de las Naciones Unidas han adoptado como 15 mociones condenando al estado judío, o ignorando sus lazos judíos y cristianos con Jerusalén.

         Como creyentes debemos orar para que el Señor impida que los enemigos de Israel influencien a la ONU para que elimine la historia del pueblo judío y su vinculación directa con sus lugares sagrados, y que la verdad les sea revelada a las naciones que votan en contra de Dios e Israel.   Nosotros sabemos que Jerusalén le pertenece a Dios, y que Él le otorgó ese territorio a Israel y lo defenderá.

         Tal como declara en su Palabra: “Porque Jehová ha elegido a Sion; la quiso por habitación para sí.  Éste es para siempre el lugar de mi reposo; aquí habitaré, porque la he querido...  Allí haré retoñar el poder de David; he dispuesto lámpara a mi ungido.   A sus enemigos vestiré de confusión, mas sobre él florecerá su corona” (Salmo 132:13–14; 17–18).

volver arriba