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¿Cuáles son los beneficios al servir a Dios?

¿Qué beneficios le corresponden por servir a Dios? ¡El más grande es que sus pecados son borrados, y se convierte en heredero de Dios y coheredero con el Señor Jesucristo!

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.  Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.  Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.  Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Romanos 8:14–18).

¡Cómo herederos de Dios y coherederos con Cristo, tenemos tesoros que nos esperan en el Cielo y en esta Tierra!

1. Para que una persona herede algo, el testador debe morir.  Nuestro Señor Jesús ya murió por nosotros para que pudiéramos recibir parte de nuestra herencia como hijos de Dios, ¡ahora!

“¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?  Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.  Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.  Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive” (Hebreos 9:14–17).  La muerte de nuestro Señor Jesús sobre la cruz, hizo vigente su testamento.

1. Nuestra Herencia Celestial - Los Tesoros

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:19–21).  La persona que no es cristiana, no puede acumular tesoros en el cielo, porque no es hijo de Dios, y como tal tampoco es un coheredero con Cristo.

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.  Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.  Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa” (1 Corintios 3:11–14).

Cada cosa que una persona hace en esta vida, se encuentra en una de estas seis categorías: oro, plata, piedras preciosas - si las obras fueron hechas por el Espíritu de Cristo que mora en ella; o madera, heno y hojarasca - por las cosas que hizo en la carne, aunque él o ella hayan podido considerarlas como buenas obras.

¡Debido a su resurrección, el Señor Jesucristo puede otorgarnos parte de nuestra herencia terrenal ahora mientras vivimos en esta Tierra!

2. La Herencia - Los tesoros que esperamos recibir en la Tierra

Hebreos 9:17 dice claramente que el momento exacto en que un heredero puede recibir su herencia, es cuando el testador muere “Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive” (Hebreos 9:17).

Esto siempre es cierto cuando se trata de recibir una herencia terrenal aquí en este mundo.  Quien otorga la herencia debe morir. En Romanos 8: 2-4 se nos dice:  “Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.  Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:2–4).

Es importante entender, que si es heredero de Dios y coheredero junto con Cristo, es porque es un hijo de Él que ha nacido del Espíritu. Nadie puede ser heredero de Dios en la carne. Esto queda claro para nosotros en Romanos 8: 5-8: “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.  Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.  Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”.

  “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.  Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” (Mateo 16:24–25).

Sólo hay una cosa que hace efectiva nuestra herencia terrenal: el hacer morir el yo. Dios nos ha hecho para que vivamos por fe, tal como declara Romanos 1:17b: “... Como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”.  Pero... ¿Qué es la fe? “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17).  Nosotros tenemos que vivir en respuesta a la Palabra de Dios.

3. Recibiendo nuestra herencia terrenal - el Tesoro

  “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición” (1 Pedro 3:9).

¡La palabra más importante en este versículo es “sabiendo”  - saber a lo que hemos sido llamados!

1.  Dios desea que sepamos que hemos sido llamados específicamente por Él,  para hacerle frente a estas situaciones desagradables.  Sin embargo, para recibir parte de nuestra herencia debemos pasar la prueba.  Él mismo nos trae estas confrontaciones molestas para ver si hemos muerto a nosotros mismos y permitimos que su Espíritu responda a través nuestro.  Cuando le replicamos a esas personas desagradables con una bendición, Él da la orden a un Depósito Único y da instrucciones para que vayan a la Caseta de Almacenamiento que ha reservado para usted, y le entreguen parte de su contenido. Cada vez que pase la prueba, este Depósito le entregará otra porción de su herencia - de su tesoro terrenal.

Dios provee otro Beneficio Importante por servirle.  Nos dice en 1 Pedro 3:7: “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”.

1. ¿Cuántas veces ha orado sin recibir una respuesta?  Al viajar a más de sesenta países en todas partes del mundo, una de las principales preguntas que me han hecho, ha sido ésta: “Pastor John, ¿por qué Dios no responde a nuestras oraciones?”.  Si quien hace la pregunta es un hombre casado, a continuación le pido que lea e interprete este versículo, y de inmediato traga en seco y se atraganta.

2. La mayoría de esposos, incluido yo mismo, nunca nos hemos tomado el tiempo para conocer a nuestras esposas.  Qué música le gusta, las comidas que más le agradan, sus programas de televisión favoritos, sus flores preferidas, qué le irrita.  Esa es la responsabilidad número uno del esposo espiritual.

4. Preste atención a los beneficios de hacer esto:

a) Se convierte en Heredero de la Gracia de Vida. ¡Cuán grandioso es eso!  La gracia significa un favor no merecido, Dios permitirá que usted herede muchas cosas que no merece en la vida. Hará que sus hijos sean obedientes, obtengan buenas calificaciones, le concederá a usted una salud especial, le otorgará un aumento de sueldo o un ascenso en el trabajo, y muchas más cosas, innumerables para mencionar. Todo esto no puede ser alcanzado por usted si vive en la carne, usa su propio cerebro y fuerza muscular.  

b) La Palabra de Dios dice: “Para que vuestras oraciones no tengan estorbo”.¡No es necesario decir más!

La mayoría de las oraciones que se ofrecen a Dios hoy, son como pistolas de agua en las manos de un niño.  Ellos las disparan al aire, sólo para ver como el agua cae al suelo.

Como Hijos de nuestro Padre Celestial

“Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:43–45).

Ésta es otra prueba más que Dios pone en nuestro camino, que si pasamos, nos aumentará el Tesoro - nuestra herencia.

1.  Ame a sus enemigos: ¿Amar a nuestros enemigos?  El propio Dios lo ha dicho, son nuestros enemigos. ¿Cómo vamos a amarlos? ¡No podemos!   No obstante, alguien que ha muerto no puede odiar a nadie.  Sin embargo, la persona que está en nosotros - Cristo Jesús, quien es todo amor, sí puede.  Dios desea que “hagamos morir el yo” y permitamos que Cristo viva en nosotros, y Él los amará en lugar nuestro.  Eso es lo que hace Dios.  Está escrito en Romanos 5:8,10: Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros...  Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida” (Romanos 5:8,10).

2.   Orad por los que os ultrajan y os persiguen:¿Alguna vez ha tratado de orar por esa clase de personas en su vida? ¡Sí, es extremadamente difícil, imposible! Sin embargo, es otra oportunidad que Dios nos ofrece para poder proporcionarnos más de nuestra herencia, nuestro tesoro en esta Tierra.  ¿Funciona? Sí funcionó para Job, reconocido como la persona que más ha sufrido en este mundo.

Job sufrió más allá de todo lo imaginable.  En un tiempo fue una de las personas más ricas en toda la tierra. Perdió todas sus riquezas, quedó sin un centavo, perdió a toda su familia y su salud.  Pero... ¿cómo fue que Dios lo libró de todo su sufrimiento?  Dios nos dice en Job 42:10: “Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job”.

Job había sido la persona más rica en toda la tierra, perdió todo y mucho más, pero luego cuando hubo orado por sus amigos, Dios le dio el doble de lo que tenía antes.

Todos hemos tenido “amigos” que hemos odiado.  He conocido a muchos pastores que pertenecen a la misma denominación, pero que se odian unos con otros.  Todos hemos sido testigos o hemos escuchado de muchas peleas en donde las iglesias se han dividido, incluso de denominaciones que se han fragmentado muchas veces.

Tal vez muchas de las pruebas y tribulaciones de su vida, son el resultado de no orar por estos “amigos”.  Incluso pueden ser hasta miembros de la familia. 

Dios está esperando que usted haga morir el yo.  Está esperando que permita que Él tome el control en su vida y viva en ella.  Está deseando que reciba parte de su herencia, de su tesoro que espera darle aquí en esta Tierra.

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