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Boletin dominical - 02/09/12

  • Fecha de publicación: Sábado, 01 Septiembre 2012, 18:54 horas

 Para los predicadores, perseverar en la sana doctrina bíblica es obligatorio.  Cualquiera que desea “andar bien con todos” tendrá que volverse ecuménico. De otra manera será rechazado por la gran mayoría.  ¿Estaría dispuesto usted a predicar cualquier otro evangelio que no sea el predicado por el Señor y los apóstoles?

 

Dice el apóstol Pablo: “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gá. 1:8).  En una serie de notas estaremos ofreciendo a varios de los muy conocidos internacionalmente como, “oradores distinguidos”.  Comencemos con un caballero llamado Luis Palau, del ambiente hispano.

En 1992, el periódico The Arizona Republic, del 31 de octubre de 1992 ofreció la siguiente descripción de la relación de este evangelista con la Iglesia Católico Romana, dijo: «La forma de adoración que ofrece Palau, presenta un amplio mensaje cristiano que gusta tanto a evangélicos como a católicos... Pero a diferencia de otros evangélicos que tratan activamente de atraer a los católicos... para apartarlos de su iglesia, SU META ES MANTENER A LAS PERSONAS EN SUS PROPIAS CONGREGACIONES, SIN TENER EN CUENTA LA DENOMINACIÓN... Palau dijo en una entrevista reciente: ‘En el corazón del cristianismo todos somos uno’... Él representa una tendencia creciente entre los grupos religiosos... que no desean provocar distanciamiento religioso con los católicos... EVITA CUIDADOSAMENTE LAS DIFERENCIAS CONTROVERSIALES ENTRE CATÓLICOS Y EVANGÉLICOS... Los evangélicos de su tipo, tienen un mensaje que no requiere que se abandone la membresía de la iglesia... Los estudios bíblicos tienen lugar en horas que no estén en conflicto con el horario de las misas y evitan temas controvertidos, tal como el de la Virgen María.  En lugar de eso tratan de encontrar un vínculo común en la Biblia».

El señor Palau asegura, que «En el corazón del cristianismo todos somos uno», no obstante entre las propias denominaciones cristianas hay amplias diferencias respecto a la definición del evangelio, la inspiración de la Biblia, la expiación del Señor Jesucristo por los pecados, los milagros, la santidad de Dios, el cielo, el infierno y muchas otras cosas.

El periódico Grand Rapids, de Michigan, del 6 de septiembre de 1994 informó, que la cruzada de Palau en 1993 en Kingston, Jamaica, incluyó la participación de los católicos.  El arzobispo católico asistió a algunas de las reuniones.  El secretario de la oficina del arzobispo declaró que Palau «No criticaba a ninguna religión, y que no era como esos que censuraban las creencias de otros».

Un aviso publicado en un periódico de Jamaica, el 31 de enero de 1993 decía: «La Arquidiócesis Católico Romana de Kingston ofrece pleno apoyo para la movilización de todos sus miembros a fin de que participen en la Cruzada Nacional de 1993.  Esta empresa es considerada como un evento importante en la propagación del evangelio en una forma ecuménica».

En septiembre de 1994 un buen número de iglesias católicas en el occidente de Michigan participaron en las cruzadas del señor Palau.
Otra de sus campañas en mayo de 1995 en Londonderry, Irlanda reunió a católicos y a evangélicos en un servicio de adoración ecuménico «sobre el banco del río Foyle el cual divide las comunidades evangélicas y católicas».  Howard Lewis de la Alianza Evangélica en el Norte de Irlanda dijo que la cruzada produjo unidad ecuménica, agregando: «Nunca soñamos que podríamos trabajar unidos».

Había sacerdotes católicos involucrados en la cruzada de abril de 1996 en Chicago, Illinois.  Más de mil quinientas iglesias participaron.  Entre los conferencistas se encontraba el propio Palau, E.V. Hill de la iglesia Bautista Monte Sion en Los Angeles, el pastor Tony Evans de Oak Fellowship en Dallas, y el pastor Ron Hutchcraft quien tiene un ministerio radial.

Entre el 6 al 9 de mayo de 1998, Palau celebró una cruzada en el Colegio católico San Martín en Olympia, Washington, que es operado por la Abadía San Martín, un monasterio Benedictino.

La publicación Catholic Voice, de la Arquidiócesis de Omaha, del 10 de agosto de 2007 informó, que el festival de Palau de julio de 2007 en Omaha, Nebraska, contó con el apoyo del arzobispo católico Elden Curtiss.  El arzobispo no sólo se dirigió a la multitud personalmente, sino que a los católicos se les permitió instalar un kiosco a la entrada del lugar para distribuir rosarios y material impreso, mientras los sacerdotes le daban la bienvenida a las personas que llegaban al lugar de la cruzada.  Cada uno de los participantes llenó una tarjeta, indicando las iglesias de dónde provenían para su seguimiento posterior.

El festival City Fest de Palau en julio de 2010 en Yakima, Washington, también contó con la participación católica.  El boletín dominical de la catedral del día 24 de julio de 2010, decía que el obispo de la Catedral San Paul de Yakima, John Ecker, entusiasmado urgió a sus feligreses para que participaran, diciendo: «No olviden nuestro ‘City Fest’ que se celebrará en el fin de semana del 16 y 17 de julio en los predios de la Feria, será una oportunidad para unir nuestras voces y oraciones con muchas otras iglesias de nuestro valle y ciudad, y para entender mejor nuestra ciudad como un lugar de vivienda para toda nuestra gente.  Los animo para que participen allí este mes.  Encontrarán en sus buzones de correo una invitación para que vengan y colaboren.  Estas tarjetas no son sólo para ustedes, sino para sus amigos, vecinos y miembros de la familia, para que se unan en esta celebración de fe.  Entre más nos reunamos para enfatizar esas cosas que nos unen como personas, más creceremos en entendimiento y respeto hacia otros que también tienen un testimonio fuerte en Dios y en sus enseñanzas».

¿A qué se deben estos arreglos con la idolatría y la superstición?  Lo extraño es que algunos de estos caballeros, en el pasado parecían ser verdaderos mensajeros del Señor. Grandes multitudes concurrían a sus reuniones sin que los pastores locales detectaran el engaño que significaban esas... “cruzadas evangelísticas”.  Ahora que ya todo salió a luz, el daño es irreparable.

Tal vez alguien diga: «¿Pero acaso la Biblia no dice que debemos ser ‘uno’ con nuestros hermanos?».  Resulta que la Biblia dice también: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia?  ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?  ¿Y qué concordia Cristo con Belial?  ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?  ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?  Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.  Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Co. 6:14-18).

       J. Holowaty, Pastor

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