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Israel y el cumplimiento de las profecías (II)

  • Fecha de publicación: Sábado, 31 Octubre 2020, 20:58 horas

Por el Pastor José Holowaty

¿Cómo ocurrirán estas cosas?

Todo comenzará con el arrebatamiento de la Iglesia.  Tan pronto como la Iglesia sea arrebatada las cosas cambiarán en el mundo entero.  Es necesario hablar de esto ahora, porque cuando ocurra, todos los redimidos partiremos para estar con el Señor, lo mismo sucederá a los cristianos que ya fallecieron.  Aunque ellos ya están en la presencia del Señor, en donde nada pueden hacer ni en favor de los perdidos ni de los salvos, todavía no tienen un cuerpo glorificado.  La única diferencia entre ellos y nosotros es que si el Señor recogiera hoy su Iglesia, nosotros partiríamos en el arrebatamiento para reunirnos con el Señor, no por medio de la separación del cuerpo, por la muerte física, sino por medio de la transformación del cuerpo: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Co. 15:51, 52).

Doy gracias a Dios que me ayudó a creer todas las verdades en la Biblia. ¡Qué gran bendición han sido todos estos temas a través de los años!  ¡Qué gran esperanza la del cristiano!

Cambios que tendrán lugar con la partida de la iglesia

El primer gran acontecimiento será una especie de calma, de tranquilidad, después del gran golpe emocional que causará la desaparición de tantas personas vivas y de tantos muertos en todos los cementerios.

A juzgar por los capítulos 17 y 18 de Apocalipsis, es probable que en un principio, incluso por uno o dos años, el Vaticano tenga tanta influencia que el mundo sea tácitamente gobernado por un sistema religioso.  Pasado algún tiempo hará su aparición una figura singular con todas las cualidades necesarias para dirigir el destino del mundo.  Será un personaje muy atractivo y logrará desembarazarse del Vaticano asumiendo el gobierno de todos los países del mundo.

Al comienzo serán unos pocos países en Europa, pero poco a poco las naciones del mundo comenzarán a alinearse en una coalición global.  Sin embargo, no ocurrirá mientras la Iglesia se encuentre aquí: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Ts. 2:3-12).

Es el Espíritu Santo quien impide la manifestación del Anticristo, pero cuando el Espíritu haya terminado su labor con la partida de la Iglesia, entonces el inicuo, el Anticristo hará su aparición pública.  Habrá entonces un gobierno mundial, un sistema de gobierno por decreto o dictadura, sin parlamentos, congresos o senados.  Habrá asimismo un sólo sistema religioso, el del Anticristo.  Un sistema monetario único en todo el mundo, y un sólo ejército mundial, cuyo comandante en jefe será el mismo Anticristo.  Los “cristianos” tal vez seguirán llamándose cristianos; los musulmanes, musulmanes y los budistas, budistas, pero todos tendrán que “corregir” sus creencias, prácticas y servicios religiosos.

¿De dónde provendrá el Anticristo?

Mucho se dice respecto al linaje del Anticristo, si será gentil o un judío, y si es judío de qué tribu provendrá.  El Anticristo bien podría ser mitad judío o incluso gentil y que su compañero de fórmula bien podría ser judío, ser descendiente de una tribu determinada de Israel.

Pero... ¿Por qué podría ser gentil el Anticristo?  Porque dice Apocalipsis 13:1: “Vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos...”  No cabe la menor duda por todo lo que se dice más adelante, que esta “bestia” es el Anticristo.  La Escritura declara que “sub[e] del mar”, lo cual implica que asciende al poder mundial.  Como emerge en medio del mar, esto motiva a creer que este hombre tiene que provenir del mar de la humanidad, del mundo gentil, de entre los impíos, los perdidos.  En la Biblia, el mar alegóricamente representa a los pueblos, naciones, muchedumbres.

    “Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas” (Ap. 17:15).

    “¡Ay! multitud de muchos pueblos que harán ruido como estruendo del mar, y murmullo de naciones que harán alboroto como bramido de muchas aguas. Los pueblos harán estrépito como de ruido de muchas aguas; pero Dios los reprenderá, y huirán lejos; serán ahuyentados como el tamo de los montes delante del viento, y como el polvo delante del torbellino” (Is. 17:12, 13).

Me parece que estos textos hablan de pueblos gentiles, excluyendo a los judíos.  Además, la mención alegórica al “mar” reafirma lo que los mismos pasajes nos dicen: “Pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas... [que] harán estrépito como de ruido de muchas aguas”.

La Biblia declara que los mundanos, “los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo” (Is. 57:20).  ¡Este mundo es un “mar en tempestad” colmado de inseguridad!  Arroja el cieno y lodo de la corrupción en las más altas esferas del gobierno, de la drogadicción, del hampa y del crimen organizado.  El lodo de la promiscuidad entre adultos, adolescentes y niños.  El cieno y lodo del feticidio, de las herejías, de “la alta escuela” en la forma de sicología cristiana promoviendo la autoestima.  El cieno y lodo del ecumenismo religioso, de la superstición en las iglesias con la práctica pagana de las lenguas, los trances y las nuevas revelaciones, etc.

En medio de toda esta situación tan confusa, cuando ya la Iglesia de Cristo haya partido para reunirse con su Señor, emergerá un estadista mundial muy brillante, más que ningún otro hombre en la historia de la humanidad porque será el mismo Satanás encarnado: “Y le sucederá en su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino; pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos. Las fuerzas enemigas serán barridas delante de él como con inundación de aguas; serán del todo destruidos, junto con el príncipe del pacto. Y después del pacto con él, engañará y subirá, y saldrá vencedor con poca gente... Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá. Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a Dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio. Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra” (Dn. 11:21-23, 36-39). 

Enumeremos a continuación algunas de las características de este hombre:

  1. Será un hombre despreciable con una intención notoria.
  2. Los estadistas no le entregarán voluntariamente sus gobiernos.
  3. Aparecerá sin aviso y tomará el gobierno mundial con halagos.
  4. Barrerá las fuerzas enemigas delante de él.
  5. Destruirá a todos sus enemigos, sus opositores.
  6. Hará un pacto con Israel de siete años.
  7. Con soberbia hará su voluntad, sin hacer caso, ni tener respeto por ningún tipo de adoración o fe.
  8. Hablará maravillas y así prosperará.
  9. No hará caso del Dios de sus antepasados.
  10. Tampoco le importará el amor de las mujeres, lo que significa que será homosexual.
  11. Su dios será su fortaleza militar y capacidad de combate.
  12. Colmará a sus colaboradores con plata y oro, mucha riqueza y comodidades.
  13. Repartirá la tierra, seguramente el territorio de Israel, por precio.  Probablemente se lo entregará a sus colaboradores más íntimos.

Pero... ¿Será judío?

El Anticristo no será judío, especialmente porque como ya vimos, la Escritura dice que la bestia “sube del mar” y el mar no representa a los judíos, ni a su territorio, sino al mundo gentil, a los paganos en general.

Muchos estudiosos de las profecías bíblicas sostienen que el Anticristo será un judío, un descendiente de la tribu de Dan.  Uno de los pasajes de la Escritura que usan para apoyar su punto de vista es este que dice: “Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel. Será Dan serpiente junto al camino, víbora junto a la senda, que muerde los talones del caballo, y hace caer atrás al jinete” (Gn. 49:16, 17).

Además, apoyan su creencia en el hecho de que la tribu de Dan no se menciona en Apocalipsis 7:5-8, cuando los cuatro ángeles sellan a los 144.000 testigos judíos al principio de la tribulación, 12.000 de cada una de las 12 tribus.

El falso profeta

La Biblia nos dice que el Anticristo no estará solo.  Tendrá un ayudante cuya misión principal será hacerle propaganda al Anticristo y ocuparse de los asuntos religiosos, mientras él se ocupa de los políticos.  ¿No podría ser este falso profeta un descendiente de la tribu de Dan?  Dice la Escritura: “Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase” (Ap. 13:11-15).  Analicemos brevemente las funciones de este personaje:

  1. Su nombre es “el falso profeta”: “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Ap. 20:10).
  2. Este individuo sube de “la tierra”, sin duda del territorio de Israel, por lo tanto, debe ser hebreo.  Siempre que la Biblia habla de  “la tierra” sin especificar un país determinado, se refiere al territorio de Israel.
  3. “Tenía dos cuernos”, lo que significa que su poder tiene buen equilibrio.
  4. Era semejante a “un cordero, pero hablaba como dragón”.  En otras palabras, será semejante al Señor Jesús, pero su vocabulario será diabólico.
  5. Su misión principal será hacer que todo el mundo adore a la primera bestia, es decir, que todos profesen la religión del Anticristo.
  6. Hará grandes señales y prodigios, especialmente hará descender fuego del cielo.  Para entender la importancia de este milagro de hacer descender fuego del cielo, es necesario que nos familiaricemos con algunos pasajes de la Biblia, tales como: 2 Reyes 1:1-15; Malaquías 4:5, 6 y Lucas 9:51-56.

7.    Engañará a los incrédulos con las señales que protagonizará: “Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Ts. 2:9-12).

Pero, si las señales, milagros y prodigios que protagonizará el Anticristo serán reales, ¿por qué dice la Biblia que será un engaño?  Porque el Anticristo y el falso profeta se presentarán como Dios el Padre y Jesucristo el Hijo, respectivamente.  El Anticristo nunca dirá que sus poderes, conocimiento y gran influencia, provienen de Satanás.  Los habitantes de la tierra estarán engañados pensando que están tratando con Dios, cuando en realidad será con Satanás.  Sus milagros serán tan reales y sorprendentes, que la gente creerá que verdaderamente es Cristo Jesús.  Hoy ya podemos notar bastante de estos “ensayos” en muchos templos llamados cristianos, pero lo que hará el Anticristo superará todos los milagros modernos.

¿Logrará resucitar el Anticristo?

Muchos otros pastores y estudiosos de la Palabra de Dios que hablan y escriben sobre este mismo tema, no comparten lo ya expuesto, pero realmente tenemos suficientes indicaciones bíblicas para creer que Satanás obtendrá el permiso de parte de Dios para devolver la vida al Anticristo, una vez que haya muerto y su cuerpo sea expuesto públicamente.

Examinemos a la luz del testimonio bíblico: “Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia” (Ap. 13:3).  

  1. Juan habla de la bestia, “una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos” (Ap. 13:1).  Estas cabezas representan imperios mundiales.  Se trata de la misma bestia que viera el profeta Daniel y sobre la cual habló en el capítulo 7 de su libro.  De diferentes imperios: los que habían pasado, el que estaba entonces en el poder y los que vendrían después.  Los imperios que representan estas siete cabezas son los siguientes:

 

1)   Imperio Asirio.
2)   Egipcio.
3)   Babilónico.
4)   Medo-Persa.
5)   Griego.
6)   Romano y
7)   El Imperio Romano Revivido con el Anticristo.

2.    Cuando Juan dice: “Vi una de sus cabezas como herida de muerte”, está refiriéndose conjuntamente a todos estos imperios y diciéndonos que el Anticristo recibe una herida mortal.  Él representa al séptimo imperio, al romano, que no terminó en su época.

3.    “La herida mortal” es la muerte, porque note que Juan enfatiza que es “mortal”.  Además, ¿por qué la gente iba a maravillarse tanto si sólo se tratara de una herida? ¿Qué gran cosa es que una persona herida sane?  Esto es suficiente para comprender que el Anticristo realmente resucitará.

4.    La Biblia dice que Dios mismo se encargará de hacer que los impíos crean en los milagros de Satanás con un propósito bien definido: “Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Ts. 2:11, 12).
El “poder engañoso, para que crean la mentira”, no radica en un truco en lugar de un milagro verdadero.  De ninguna manera.  El engaño consiste en el triste hecho que Satanás convencerá a todo el mundo de que sus milagros proceden de Dios, que son divinos, no satánicos.  ¡Los impíos aceptarán sus mentiras con gran aclamación y gran celebración!  Dios ha dispuesto así para acabar con los impíos, quienes a través de los siglos se han burlado de él y los que serán la gran mayoría.

¿Cómo será cuando el Anticristo resucite al tercer día?
¿Cuando este tirano sea asistido por seres angélicos de su propio grupo?
¿Cuando la prensa y demás medios masivos de comunicación, publiquen las maravillas de este singular estadista?
¿Cómo será cuando el Vaticano, el Islam, el Budismo, el Hinduismo y tantas otras religiones del mundo renuncien a sus creencias y se pongan a disposición de este singular “mesías” resucitado?

5.    Otra razón es que el Anticristo realmente resucitará, es su actitud después de esta “herida mortal”.  Hay dos cosas que ocurren:
a)   Este caballero se torna muy agresivo y perseguidor, y
b) Con frecuencia se menciona su “herida mortal” de la cual fue sanado, como prueba de sus “credenciales mesiánicas: “Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?” (Ap. 13:4).
La pregunta “¿... quién podrá luchar contra ella?” indica que habrá un complot para deshacerse del Anticristo.  Hombres sabios, estadistas y militares elaborarán un plan para asesinar a este individuo cuando finalmente descubran que se trata de un terrible tirano.  Para entonces ya será demasiado tarde, porque todo habrá sido fraguado por el mismo “maestro”, el Dragón, Satanás, el amo del Anticristo.  Otro detalle interesante aquí es la frecuencia con que se usa el argumento de “su herida mortal sanada”.  La Escritura menciona este acontecimiento tres veces: en Apocalipsis 13:3, 12, 14.

Pero... ¿Por qué es tan importante repetir este hecho?  Por la misma razón que los discípulos del Señor Jesucristo enfatizaban la credencial de la resurrección del Señor. 

En la Iglesia primitiva lo que más se repetía era la resurrección del Señor.  De no ser así, todo cuanto dijeron los profetas y lo que el mismo Señor hizo, carecería de valor alguno.  Un Salvador muerto no sirve, pero el sello de la condición mesiánica de Jesús fue evidente el domingo de resurrección.

Algunas cosas que hará el Anticristo

Detengámonos un momento en el capítulo 13 de Apocalipsis, porque hay varias cosas más que hará el Anticristo y que podemos saber ahora.  Si después de enterarse de esto, a usted le parece que es buena idea estar aquí para cuando lleguen esos días del gobierno del Anticristo, entonces no se preocupe, no reciba a Cristo.  Al Anticristo no tiene que recibirlo, porque si no pertenece a Jesucristo, de hecho ya la pertenece a él.

A continuación los acontecimientos principales que sucederán durante esta dictadura satánica, porque ni bien resucite habrá muchos cambios en la actitud de este individuo.  Recibirá adoración de todos los perdidos, al igual que Satanás su amo.  Hablará “grandes cosas” lo que significa probablemente que declarará muchas cosas respondiendo a muchos interrogantes de los hombres.

Blasfemará abiertamente de tres grupos: “Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los santos que moran en el cielo” (Ap. 13:6).  Es fácil comprender por qué blasfemará contra Dios.  En cuanto a la alusión al tabernáculo, sin duda está refiriéndose a los judíos.  ¡Por medio de ellos llegó el Mesías y el Anticristo no podrá perdonarles!  Por eso se lanzará furiosamente contra ellos, matando a dos tercios de la población, tanto gentil como judía: “Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella. Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. Él invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios” (Zac. 13:8, 9).

El Anticristo lanzará toda su furia contra Israel, después que logre que se construya el templo en su lugar, intente ocupar el sitio de Dios en el templo y sea rechazado por los judíos: “El cual se opone y se levanta contra lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios...” (2 Ts. 2:4).  Al principio los judíos recibirán al Anticristo con beneplácito.  Jesús habló de esto cuando le dijo a los judíos: “Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis”  (Jn. 5:43).  Sin embargo, cuando descubran que fueron engañados y que en lugar de ser su Mesías se trataba de un mesías falso, le rechazarán.

Es importante tener presente un detalle: Satanás hizo todo lo posible por frustrar el nacimiento del Mesías.  Luego intentó matar al niño Jesús valiéndose de Herodes.  Varias veces, cuando ya el Señor ejercía su ministerio, trató de que muriera apedreado a fin de evitar que fuera a la cruz.  Finalmente, cuando los judíos discutían sobre Jesús, querían darle muerte después de la fiesta de Pascua para evitar un alboroto mayor.  El Señor, sin embargo, murió en la hora más solemne de la Pascua.  Exactamente en el mismo momento en que el sumo sacerdote sacrificaba el cordero Pascual en el altar del templo de Jerusalén, el Cordero de Dios expiraba en una cruz fuera de los muros de la ciudad.

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