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Situación actual en Rusia

  • Fecha de publicación: Lunes, 24 Marzo 2008, 23:11 horas

Pese a que la exportación de petróleo y gas ha mejorado la economía rusa y aumentado los ingresos de la población, las diferencias sociales continúan siendo abismales. Frente al uno por ciento que vive en la opulencia, 

 20% de los rusos se encuentra en la más absoluta pobreza y subsisten con menos de 90 euros al mes. 40% llegan al fin de mes con sueldos que no superan los 250 euros, y 20% es de clase media, con salarios entre 310 a 700 euros.

Un veterano de la Segunda Guerra Mundial asegura: «Con las pensiones de miseria que cobramos es imposible pagar los cuidados médicos que exige nuestra edad». Este anciano, como tantos otros, tiene el convencimiento de que estará condenado a muerte en cuanto contraiga cualquier enfermedad que requiera hospitalización o un tratamiento prolongado, ya que carece de medios para pagarlo. La pensión media en Rusia es de unos 90 euros y, aunque existe un programa de seguridad social, en la práctica de poco sirve.

Rusia no se ha recuperado todavía del derrumbamiento que sufrió su industria tras la desintegración de la Unión Soviética. El cierre de fábricas hizo desaparecer 290 ciudades y once mil poblaciones pequeñas. La relativa bonanza que goza el país en la actualidad, gracias a los altos precios de los hidrocarburos, no consigue eliminar los grandes focos de pobreza en el país.

El ascenso imparable de los precios es otro factor de crisis. Mijaíl Deliaguin, director del Instituto de la Globalización, afirma que «como la ley no limita la acción de los monopolios, los precios se ajustan al poder adquisitivo de sólo el 5% de los ciudadanos». Por su parte, Tatiana Máleva, responsable del Instituto Independiente de Política Social de Moscú, admite «que el número de pobres en la época soviética era casi inexistente y la clase media entonces superaba el 80% de la población».

Otra ventaja que los rusos han perdido, son los precios bajos de los servicios de agua, luz y calefacción. Las facturas suben a velocidad vertiginosa, pese a que los servicios siguen siendo más baratos que en la mayoría de países europeos. La principal consecuencia de la dura realidad que padece el grueso de la población rusa, es un descenso demográfico sin precedentes. Cada año, Rusia pierde un millón de habitantes.

Por lo tanto, no es de extrañar que exista una cierta nostalgia hacia el pasado soviético. 55% de los rusos cree que en la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas se vivía mejor. Además, en el año 2005, los jubilados fueron despojados de los privilegios que el viejo régimen les reconocía, tales como transporte gratuito y descuentos en los precios de las medicinas y varios artículos y servicios.

En la actualidad, la organización rusa conocida como Nashi que significa «Los Nuestros», es un movimiento juvenil dirigido por el Kremlin de Vladimir Putin, que se ha convertido en una parte central de la vida política en Rusia.

Al campamento anual deLos Nuestros,situado a unos 322 kilómetros fuera de Moscú, asisten aproximadamente diez mil jóvenes uniformados para participar en dos semanas de conferencias y ejercicios físicos.

La asistencia es monitoreada obligatoriamente por medio de unos chips colocados en insignias electrónicas, y cualquiera que falta a tres eventos es expulsado. También está prohibido ingerir licor, sin embargo se anima a los jóvenes a que tengan relaciones sexuales, sin que los preservativos se vean por ningún lugar.

Las parejas obedientemente se trasladan a una sección especial de tiendas dormitorios, arregladas con figura de corazón, llamadas el “Oasis del amor”, en donde pueden comenzar a procrear para la patria. Con un tono implacable y estricto control, todo esto suena como una extraña sesión de adoctrinamiento de una secta religiosa.

Por extraño también que pueda parecer, les piden a las jovencitas que se despojen de las tangas y otra ropa interior ligera, porque supuestamente causa esterilidad, y les entregan ropa interior más conservadora.

Veinticinco parejas se casaron en la primera semana del campamento, y diez más al comienzo de la segunda. Estas bodas masivas, consideradas como la última expresión de devoción a la patria, son legales y son conducidas por un oficial civil.
Pese a sus extraños métodos, y lo excéntricos que parecen ser, es fácil entender el afán de los líderes rusos por tratar de elevar la tasa tan baja de nacimientos. Ciertamente el punto de vista demográfico del país es terrible. El alcoholismo, el consumo excesivo de cigarrillos y las enfermedades, están dominando a la población y arrastrándola por millones.

Sin embargo, la meta real de los campamentos de jóvenes y de los movimientos detrás de los mismos, no es mejorar el perfil demográfico de Rusia, sino atacar la democracia. Bajo el señor Putin, Rusia está sucumbiendo en el fascismo, con el estado controlando la economía, los medios noticiosos, la política y la sociedad.

Con una disciplina estricta, el culto al cuerpo, el adoctrinamiento, la formación militar y la disposición a honrar a la patria, al tener muchos hijos, la nueva juventud rusa se forja en valores que recuerdan viejas ideologías.

Mientras que las manifestaciones de la oposición son duramente reprimidas, cuando Los Nuestrossalen a la calle, la policía se retira. Ellos enarbolan el principio de la “democracia soberana” acuñado por el partido de Putin. Los Nuestrosestán en contacto directo vía telefónica con el Kremlin, por si tuvieran que notificarle al gobierno algún indicio de revolución. Los diez mil jóvenes elegidos entre Los Nuestros, pasan el verano en un campamento en el que aprenden todo lo que necesitan saber sobre el mejor modo de servir a la gran Rusia.

Al fin y al cabo, el concepto de la “democracia soberana” no fue más que la respuesta nacionalista del Kremlin a la pérdida de influencia de Moscú, tras las revoluciones de Georgia en 2003 y de Ucrania en 2004.Los Nuestroscreen firmemente en la grandeza de su nación y en el derecho a que nadie lo ponga en duda.

Hace unos meses, Rusia y Estonia vivieron un duro enfrentamiento a causa de un monumento de la época soviética que el gobierno estonio había ordenado retirar de las calles de su capital. La presión deLos Nuestrosa las instalaciones diplomáticas estonias en Moscú, ante la inoperancia de la policía, fue tal, que el gobierno de Tallin decidió enviar a su embajadora de vacaciones: una victoria que los jóvenes de Los Nuestros, festejaron.

Una región rusa mejor conocida como el lugar de nacimiento de Vladimir Lenin encontró una forma muy novedosa de luchar contra la crisis de nacimientos en la nación: Declaró el 12 de septiembre pasado como «Día de la Concepción» y le está dando a las parejas tiempo libre para que procreen.

La esperanza es que exactamente en nueve meses, un buen número de bebés nazca el día nacional de Rusia. Las parejas que logren tener sus hijos para las festividades del 13 de junio de 2008, recibirán dinero en efectivo, automóviles, refrigeradores y otros premios.

Ulyanovsk, una región en el río Volga a unos 885 kilómetros al este de Moscú, ha celebrado concursos similares desde el año 2005. A partir de entonces, la cifra de competidores y el número de bebés que han nacido, ha ido en aumento.

El presidente ruso está muy cerca del fin de su segundo y último mandato, y no es casualidad que sus intentos por tratar de volver a modificar la constitución para poder seguir al frente del país, haya levantado una ola de protestas en sectores democráticos. La reacción exagerada y abusiva de las fuerzas de seguridad ante cualquier manifestación pacífica, revela la posibilidad de que Vladimir Putin intente perpetuarse en el poder.

Putin, quien desarrolló toda su carrera en la desaparecida Unión Soviética, recorriendo los siniestros pasillos de la KGB, ha demostrado con sus actos, cuán limitadas son sus convicciones democráticas. Sus conciudadanos aprecian su labor para restablecer el respeto a las instituciones después del período de desconcierto que siguió al derrumbe de la Unión Soviética. Sin embargo, Putin ha transformado erróneamente la aprobación de ciertos aspectos de su gestión, en el pretexto para erosionar el avance del país hacia nuevos esquemas que pudiesen llegar a ser realmente democráticos.

Las recientes intervenciones de las fuerzas del orden público en Moscú y San Petersburgo, son efectivamente, el síntoma de una agitación política en Rusia, tal vez como no se había vuelto a registrar desde 1991, cuando se produjo el colapso de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas. Hace ya un poco más de quince años que los rusos caminan hacia la democracia, pero, por desgracia, da la impresión que lo que han hecho es andar en círculos, para regresar invariablemente a la posición de partida, donde reaparecen los reflejos autoritarios del Kremlin.

Rusia prueba la bomba no nuclear más potente del mundo

Rusia acabó de detonar una bomba de vacío de potencia similar a una carga nuclear, en una intensificación dramática de la nueva guerra fría. Se trata de una bomba termobárica que contiene 7,1 toneladas de combustible y provoca una onda expansiva supersónica.

El jefe adjunto del estado mayor de las fuerzas armadas rusas, coronel general Alexander Rukshin, informó que Rusia ha fabricado y probado con éxito la bomba de vacío más potente del mundo, equiparable en sus efectos destructores a una carga nuclear. En su reportaje, el Canal Uno de televisión indicó que los militares del Pentágono llamaron a la bomba de vacío norteamericana la «madre de todas las bombas», lo que llevó a los científicos rusos a denominar a la suya el «padre de todas las bombas».

El general Rukshin le dijo al citado canal de televisión: «Los resultados de las pruebas de esta bomba han confirmado que por su eficacia y capacidad destructiva es comparable a una carga atómica. Este artefacto nos permite garantizar la seguridad del estado y, al mismo tiempo combatir el terrorismo internacional en cualquier situación y cualquier región del mundo».

El reportero del Canal Uno agregó: «El Ministerio de Defensa subraya que la fabricación de esta bomba no está reñida con ningún acuerdo militar internacional suscrito por el país, ni supone el lanzamiento por parte de Rusia de una nueva carrera armamentista».

Este ensayo es el último paso en una serie de movimientos armamentistas y políticas militaristas, emprendidos por el presidente ruso Vladimir Putin en los últimos días, con la intención de colocar una vez más a Rusia como protagonista en el escenario internacional. A mediados del mes de agosto de 2007, el dirigente ruso anunció la reanudación «inmediata» y de «forma permanente» de los vuelos de aviones estratégicos a zonas patrulladas por Estados Unidos y la OTAN.

Una fuente cercana al Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos dijo, «que preocupaba el hecho que Moscú estuviera desarrollando un arma tan potente en un tiempo cuando no había necesidad obvia».

Agregó que no había «posibilidad» de que América se involucrara en una nueva carrera armamentista con Rusia, y que Estados Unidos no tenía uso alguno para bombas de más potencia que las que poseía ya en su arsenal.

Mientras el servicio de inteligencia de Estados Unidos estaba al tanto que Moscú trabajaba en un artefacto termobárico, no sabía que la prueba era inminente.

El aumento de la tensión con Rusia se originó después que el presidente Putin reviviera la práctica de la guerra fría de enviar grandes aviones bombarderos a patrullar.

Hace un tiempo incluso, tuvo lugar un incidente entre aviones británicos y rusos. Según informó el diario The Times, dos cazas de la real fuerza área británica despegaron con urgencia para interceptar a dos bombarderos rusos que se dirigían hacia el espacio aéreo británico. El episodio no pasó a mayores porque los bombarderos rusos dieron media vuelta antes de introducirse en la zona restringida.

Los efectos devastadores de la bomba

Rukshin explicó que esta nueva arma es una bomba de vacío, la cual, a diferencia de las nucleares, no representa peligro para el medio ambiente, ya que no contamina con radiactividad el territorio adyacente. El reportero de televisión comentó: «Todo lo vivo se evapora literalmente. Tras esa explosión, la tierra recuerda más bien la superficie lunar, pero sin contaminación química o radiactiva».

Según el Canal Uno, la bomba rusa contiene menos explosivos que su análoga norteamericana, 7,1 toneladas en lugar de las 8,2 que tiene la bomba norteamericana, pero la supera cuatro veces en capacidad destructiva, y veinte con relación a la superficie del área que afecta, además crea una temperatura dos veces más alta en el epicentro de la explosión.
Yuri Baliko, jefe de un centro de investigación del ministerio de defensa ruso indicó por su parte, que el explosivo de la bomba es considerablemente más potente que el TNT, pues se fabrica gracias al empleo de la nanotecnología. Debido a ello, el nuevo artefacto explosivo requiere menos precisión para dar en el blanco, lo que, a su vez, abarata considerablemente su producción.

Las bombas de vacío son especialmente eficaces en espacios cerrados, como los búnkers, edificios y cuevas, donde crean una gran presión y altísimas temperaturas. Según los medios rusos, la antigua Unión Soviética y Rusia emplearon bombas de vacío para destruir refugios del enemigo en cuevas en la montaña, durante la invasión de Afganistán y en la guerra de Chechenia, respectivamente.

El estallido destruye equipo y edificios reforzados, mata y daña a cualquiera dentro del área de la explosión. La sobrepresión ejercida en el interior de la explosión puede alcanzar los tres mega pascales, y la temperatura puede oscilar entre los dos mil quinientos a los tres mil grados centígrados. Fuera de la nube la onda explosiva viaja a más de tres kilómetros. Esta onda al pasar deja tras de sí el vacío. Este vacío es capaz de arrancar objetos que no estén sujetos. Sin embargo, como efecto más serio, el vacío arrastra el combustible no explosionado, pero aún en combustión, causando una penetración del mismo en todos los objetos no herméticos dentro del radio de la explosión y produciendo su incineración.

Pueden presentarse daños internos y asfixia en las personas que queden fuera de la zona de mayor efecto de la explosión, como por ejemplo en galerías o túneles profundos, a consecuencia de la onda explosiva, el calor y la subsiguiente extracción del aire debido al vacío.

Esta bomba termobárica, con un nombre derivado de las palabras griegas que significan «calor» y «presión», combina el poder de ambas fuerzas, ampliando enormemente su potencial para destruir los objetivos más inaccesibles. Aunque el término «termobárico» frecuentemente se utiliza para una amplia variedad de dispositivos explosivos, el más exacto es el empleado para describir las bombas que combinan un combustible explosivo mono-propulsor, con algún tipo de partícula sumamente combustible y energética, como por ejemplo el aluminio pulverizado.

El resultado es una bola de fuego intensamente concentrada, combinada con el devastador efecto de la sobrepresión de la ráfaga. Las bombas termobáricas son armas ideales que, al concentrar grandes cantidades de calor y presión en un espacio reducido, resultan útiles tanto para limitar el daño colateral como para alcanzar objetivos ubicados en profundidades subterráneas.

Gog sentado en la cima del mundo

No es ningún secreto que Vladimir Putin se encuentra en el proceso de consolidar su poder en Rusia. El 7 de mayo del año 2000 fue elegido presidente de la Federación Rusa, y en 2004 fue reelegido para un segundo término. El populacho ruso vio en él, una forma de hacerle un alto a la corrupción desatada y a las actividades de las pandillas. Pero como ocurre en la mayoría de los casos, ese llamado a exterminar a las ratas, terminó por convertirse en líder de las ratas.

Últimamente, sus oponentes han comenzado a desaparecer en forma misteriosa, mientras que los hombres de confianza de Putin rápidamente se han apresurado a ocupar sus posiciones. Poco a poco el poder ha ido pasando a manos de su círculo de íntimos. Rusia es una vez más un estado totalitario.

Sus antecedentes con la KGB y sus conexiones internas políticas, le han dado la oportunidad de hacerse cargo. Él está construyendo rápidamente un vigoroso nacionalismo. Promete que la nueva Rusia no será ya más una mendiga en el escenario del mundo, sino una fuerza renovada y orgullosa para el siglo XXI. Entre otras cosas, se ha jactado que la nueva generación de misiles ICBM con la que cuentan, pueden llegar a cualquier parte del globo; además de alardear a voz en cuello que han incorporado una nueva tecnología que prácticamente los hace invencibles.

Él está claramente en el proceso de celebrar la expansión de su influencia y de incitar el fervor nacionalista. En ocasiones demuestra una audacia que sorprende. Nada ilustra esto mejor que lo que viene a continuación.

La bandera bajo el agua

Tal como informó el periódico U.K. Guardian el 2 de agosto de 2007, «Rusia hizo un reclamo más que simbólico, a los miles de millones de dólares, en reservas de petróleo y gas en el océano Ártico hoy, cuando dos minisubmarinos alcanzaron por primera vez el fondo marino bajo el océano Glacial Ártico.

En una hazaña sin precedentes, dos batiscafos plantaron su emblema nacional: una bandera rusa de titanio resistente a la corrosión marina, de un poco más de un metro de altura, justo bajo el Polo Norte. Para la proeza, los científicos rusos utilizaron dos mini-submarinos: el Mir-1 y el Mir-2. Los batiscafos tripulados rusos no habían descendido nunca a una profundidad tan grande, pero recientemente se sumergieron a 4.261 metros el primero, y 4.302 el segundo, más del doble del récord anterior, de 2.000 metros.

Sin embargo, esta peligrosa misión provocó ridículo y escepticismo entre otros países que contienden por la energía y riqueza del Ártico. Canadá comparó este hecho con la forma cómo se apropiaban las naciones de los territorios en la época colonial del siglo XV».

Por extraña que suene esta noticia, revela de manera transparente el pensamiento actual de los rusos. Ningún otro país se arriesgaría al ridículo internacional, a menos que estuviera convencido de que esta peligrosa y costosa misión, servirá para conseguir el apoyo de sus ciudadanos.

El periódico The New York Times del 2 de agosto de 2007, le añade un detalle interesante a esta historia, dice: «Dentro del primer batiscafo que tocó el fondo marino (el Mir-1), y plantó la bandera de Rusia en las gélidas aguas del Ártico a 4.261 metros de profundidad, se encontraba el jefe de la expedición y conocido explorador polar Artur Chilingarov, quien también es vicepresidente de la cámara de diputados rusa, junto con su colega parlamentario Vladimir Gruzdev y el doctor en ciencias técnicas Anatoli Sagalevich. Ellos trataban de encontrar evidencia que refuerce su reclamo a esta gran extensión de territorio.

Los científicos rusos quieren demostrar que las vastas extensiones del lecho marino del Polo Norte, conocido como la cordillera Lomonosov, es una continuación de la plataforma continental siberiana. De probarlo, el Kremlin intentaría ampliar su zona económica marítima más allá de las 200 millas náuticas y obtener el derecho de explotación exclusiva de una región riquísima en gas, petróleo y minerales. (La medición de la milla náutica puede variar en unos pocos metros según la ubicación. Por lo tanto, la Conferencia Hidrográfica Extraordinaria Internacional de Mónaco determinó en 1929 que una milla náutica es exactamente 1.852 metros cuadrados. Esto quiere decir que el territorio submarino que legítimamente le corresponde a Rusia son tres kilómetros 704 hectómetros cuadrados).

Rusia presentó su reclamo en 2001 ante una comisión internacional, la cual determinó que la información disponible no era suficiente para apoyarlo. Pero Rusia ha continuado presionando.

‘Debemos determinar cuál es el límite extremo de la plataforma siberiana’, dijo el señor Chilingarov en televisión nacional, antes de llevar a cabo la expedición, la cual fue catalogada como la primera de su clase: un descenso en las oscuras y gélidas aguas, a través de una gran ventana cortada en la plataforma de hielo por un rompe hielo nuclear.
Después de permanecer sumergidos y emerger pasadas las ocho horas, el señor Chilingarov habló como si hubiera sido el primero en ir a la luna, añadiendo: ‘Si dentro de cien o miles de años a partir de ahora, alguien desciende tan profundo como nosotros lo hicimos, verán la bandera rusa. La bandera hecha de titanio’».

Chilingarov desplegó sus dotes de político ante la audiencia rusa, al decir: «Nuestra labor es recordarle al mundo que Rusia es una grandiosa potencia científica Ártica».

Se ha estimado que la zona que reclama Rusia tiene una superficie de un millón doscientos mil kilómetros cuadrados, los que serían añadidos a su territorio. Claro está que se encuentran bajo el agua, pero sumergidas están una cuarta parte de las reservas mundiales de hidrocarburos, además de oro, níquel y diamantes. Hoy en día, ya se lleva a cabo la minería bajo el agua en muchos lugares del mundo. Además la tecnología mejora a pasos agigantados. Rusia espera que las Naciones Unidas apoyen su reclamo al territorio.

Dado que Rusia, cuyo nombre moderno es Rosh, es la única nación mencionada en la profecía, estamos atentos observando acontecimientos como este. El territorio llamado Magog y su líder Gog, son los principales actores en los eventos del período de la tribulación. Bien podría ser el caso que Vladimir Putin fuera este líder.

Con esto en mente, el alarde de poder de Rusia le añade una dimensión fascinante a la interpretación de la profecía bíblica.

Geografía

Actualmente, los mapas y globos detallados de la geografía de la tierra son tan comunes, que nadie les presta mucha atención. Pero en los tiempos bíblicos, los mapas eran una rareza, una especie de tesoros trazados a mano sobre pergamino o papiro. A no dudar, los marineros antiguos, tal como los mercaderes de Tiro, perfeccionaron mapas para sus rutas comerciales. Pero con sus conceptos anticuados probablemente nunca soñaron con un mapa esférico del planeta.
Hoy en día, cualquier niño en la escuela primaria puede sostener en sus manos un globo de la tierra y visualizar sus líneas circulares de latitud y longitud. Puede ver a Estados Unidos y hacer girar el globo en dirección este hacia el Medio Oriente. Luego puedo rotarlo en dirección a Rusia bien al norte. En una exploración a simple vista puede entender las conexiones y separaciones que han gobernado la economía, política y guerra a lo largo de las edades.

Este es el punto de vista bíblico, el punto de vista de Dios de nuestro mundo. Sin embargo, nosotros sólo vemos los aspectos externos, pero él puede ver tanto lo físico como lo metafísico, incluso tal como lo presenta el profeta Isaías: ¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar. Él convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana” (Is. 40:21-23).

Aquí, “el círculo de la tierra” es una metáfora para las líneas de longitud y latitud, a las cuales ni les prestamos atención en la miríada de los modernos mapas y globos. Mucho antes que los cartógrafos perfeccionaran todo esto, Dios bosquejó en la Biblia la geopolítica de la tierra. En realidad, mucho antes de la profecía de Isaías, Job escuchó a Dios describir el globo, por eso escribió: ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, para que ocupe los fines de la tierra, y para que sean sacudidos de ella los impíos? Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, y viene a estar como con vestidura” (Job 38:12-14).

La tierra no sólo es un globo, sino que gira justo como un sello antiguo de barro sobre su eje. Esta imagen debe haber colmado a Job con sorpresa e incredulidad. ¡Cómo debe haberse asombrado! Y tal vez diría: «¿Será que la tierra gira en esta forma?» Además, el Señor le explicó que esta medida de rotación determinaba el alba y la puesta del sol, lo cual es el flujo diario del calendario.

Juicio desde las partes del norte

Note que cuando Dios les habla a Isaías y a Job sobre geopolítica, lo hace en términos que “convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra... como cosa vana”. Los días del hombre en un planeta que gira, son sólo medidas para el juicio del Señor.

Con todo esto en mente, veamos la profetizada invasión de Gog al territorio de Israel. El profeta Ezequiel presenta el tiempo, lugar y forma de esta invasión en detalle. Dice: “Por tanto, profetiza, hijo de hombre, y di a Gog: Así ha dicho Jehová el Señor: En aquel tiempo, cuando mi pueblo Israel habite con seguridad, ¿no lo sabrás tú? Vendrás de tu lugar, de las regiones del norte, tú y muchos pueblos contigo, todos ellos a caballo, gran multitud y poderoso ejército, y subirás contra mi pueblo Israel como nublado para cubrir la tierra; será al cabo de los días; y te traeré sobre mi tierra, para que las naciones me conozcan, cuando sea santificado en ti, oh Gog, delante de sus ojos” (Ez. 38:14-16). Aquí vemos la conjunción de cuatro factores interesantes:

1. Israel está morando “con seguridad”.
2. La invasión proviene “de las regiones del norte”.
3. Viene como “nublado”, lo cual describe como una especie de fuerza aérea y terrestre... el ataque de una fuerza coordinada de proporciones gigantescas.
4. Llega “al cabo de los días”.

Tal como muchos teólogos y estudiosos de las profecías han dicho, las condiciones de esta profecía lucen muy similares a las que vemos hoy.

La frase “las regiones del norte” o “las partes del norte” se menciona dos veces en esta profecía. La vemos nuevamente en Ezequiel 39:2: “Y te quebrantaré, y te conduciré y te haré subir de las partes del norte, y te traeré sobre los montes de Israel”.

Esta expresión es una traducción del hebreo iarcah tsaphon. Su significado preciso es «el extremo más apartado, la última parte, o lo más distante del norte». En otras palabras, describe el territorio de Magog, tal como si se extendiera más al norte de lo que uno pudiera imaginarse. Esto, claro está, nos llevaría todo el camino hacia el Polo Norte, ¡hacia esa bandera de titanio plantada allí recientemente por la Federación Rusa!

Bíblicamente, el Señor vio con anticipación que en los últimos días Magog trataría de consolidar su poder, incluso hasta la parte norte más extrema del planeta. Esta profecía es vista desde la perspectiva de Jerusalén. De hecho, esta ciudad santa es el centro profético de la tierra. La longitud de Jerusalén es 35 grados, 13 minutos al este. La longitud de Moscú es 37 grados, 35 minutos al este. Si extendiéramos la línea que marca la longitud bien hacia el norte, todo el camino hasta el polo, pasaría sólo a unos pocos kilómetros al oeste de la capital de Rusia, la que ahora es el centro de poder de Putin.

Mientras usted lee este artículo, una pequeña bandera rusa está sumergida en las profundidades, en el extremo norte de esta línea, en la parte más extrema de la tierra. Parece más que adecuado que el señor Chilingarov, el parlamentario ruso que la plantó allí, la vea como algo permanente. Por eso dijo que esa bandera rusa estaría allí por «miles de años a partir de ahora».

Sus visiones mileniales podrían requerir algunas modificaciones conforme pasa el tiempo y el juicio del Señor desciende desde los cielos. La arrogancia de Gog desencadenará los juicios de la tribulación. La profecía de Ezequiel establece un vínculo definitivo entre la invasión rusa y el día del Señor: “En aquel tiempo, cuando venga Gog contra la tierra de Israel, dijo Jehová el Señor, subirá mi ira y mi enojo” (Ez. 38:18).

No podemos mal interpretar lo que se dice aquí. Por miles de años, el Señor ha mantenido su paz, mientras los hombres blasfeman y transgreden en su contra. Sus profetas anticiparon que en ese día en particular su furia se desatará.

Ese día se aproxima, está muy cerca. Una pequeña bandera colocada en las profundidades de la parte más extrema del norte, se encuentra ahora como un símbolo de arrogancia suprema. Mientras tanto, un hombre declaró con orgullo: «Estoy sentado en la cima del mundo. ¡Nada puede detenerme ahora!» ¡Lástima, porque está profunda y trágicamente equivocado!

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