Menu

Robert Sayers Sheffey

  • Fecha de publicación: Lunes, 09 Marzo 2020, 07:53 horas

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pd. 4:10)

Dios le otorga a cada ser humano, una personalidad única, igualmente a sus siervos escogidos, los cuales en ocasiones han sido personas muy peculiares, tal como el hermano a quien apodaron el “Tío Bob Sheffey”.

Robert  Sheffey nació en 1820 en Virginia y era hijo de una familia prominente, el menor de 5 hermanos.  Su madre murió cuando tenia dos años y fue criado por una tía.  Atendió los Colegio Superiores Emory y Henry, pero le desagradaban los libros y mostraba una aversión profunda por el estudio, lo cual no auguraba nada bueno para su futuro y educación superior. Tenía 18 años cuando recibió a Cristo como su Señor y Salvador durante una campaña de evangelización.  A pesar de que su familia deseaba que continuara en la iglesia presbiteriana, se convirtió en metodista, y poco después en un predicador itinerante que viajaba por toda la región llevando a todas partes el mensaje puro de la redención.

Este evangelista norteamericano era famoso por sus excentricidades y poder en la oración.  Su ministerio se convirtió en parte del folclor de la región de los Apalaches del suroeste de Virginia, el sur de Virginia Occidental y el este de Tennessee.  En 1843, contrajo matrimonio con Elizabeth Zwecker, con quien tuvo seis hijos.  Sheffey mantenía cultivos en una granja, enseñaba en la escuela y mantenía una tienda en la que también se desempeñaba como empleado. Después de la muerte de su primera esposa en 1854, se comprometió completamente con su ministerio.  Fue entonces cuando comenzaron a propagarse las leyendas sobre sus “peculiaridades, idiosincrasia, pasatiempos favoritos y sus extravagantes nociones caprichosas”.  Durante varios años intentó obtener una licencia para predicar pero debido a sus rarezas no pudo obtenerla sino hasta 1855.  Finalmente, su circuito de iglesias metodistas abarcó catorce condados en Virginia y Virginia Occidental e incluyó apariciones regulares en las populares reuniones del campamento Wabash cerca de Staffordsville.

En enero de 1864 Sheffey se casó con Elizabeth Stafford, aunque los padres de ella no favorecían el matrimonio debido a la constante conducción de circuitos de predicación de Sheffey, su vida matrimonial fue un éxito.

Era un hombre verdaderamente singular, le gustaba cantar y gritar y, a menudo, dibujaba pájaros y peces o escribía fragmentos de himnos en las paredes de las casas de sus anfitriones o en las rocas.  Una historia afirma que después de haber escrito "¿Qué debo hacer para ser salvo?", en una piedra grande, descubrió que un vendedor de medicamentos patentados había escrito debajo: “Use la cura del dolor de Hite”.  A lo que Sheffey agregó: “Y prepárase para encontrarse con su Dios”.

En otra ocasión un niño fue mordido por una serpiente de cascabel, y lo llamaron para que orara por él, y estas fueron sus palabras: “Oh Señor, te agradecemos por las serpientes de cascabel, porque si no hubiera sido por ésta, nunca te habrían buscado.  Envía por favor, otra cascabel para que muerda a Bill, otra para John, y una mucho más grande para que muerda al más viejo de la casa”.

Cada uno de nosotros ha sido bendecido por lo menos con uno de los grandes dones de Dios, para que lo utilicemos en su servicio, por lo tanto úsemoslo bien.  Si tienen el don de predicar, prediquen; si tienen el don de servicio, ayuden en sus iglesias o  a sus semejantes; que todo lo que hagan sea para la gloria de Dios.

volver arriba